Una consulta sanitaria terminó este jueves en una escena repugnantemente insólita en Sevilla. El Sindicato Médico de Sevilla ha denunciado la agresión sufrida por un facultativo del Centro de Salud Amante Laffon, donde una paciente acabó esparciendo sus propias heces sobre la mesa de trabajo del médico.
Según el sindicato, la usuaria solicitó una consulta de atención inmediata pese a no presentar signos clínicos de emergencia y exigió distintas pruebas y estudios. Entre ellas figuraba una muestra de heces que no había aportado previamente para una analítica.
Tras valorar a la paciente, el médico determinó que no existía un cuadro urgente y que las pruebas solicitadas no podían realizarse inmediatamente. Por ello, la derivó a una consulta ordinaria con su profesional de referencia.
Fue entonces cuando, siempre según el relato del sindicato, la mujer abrió delante del facultativo el recipiente donde llevaba la muestra y comenzó a esparcir las heces por la mesa de la consulta.
La consulta tuvo que ser limpiada y desinfectada
El incidente obligó a interrumpir el funcionamiento habitual del espacio y a recurrir a los equipos de limpieza y desinfección del centro.
El médico tiene previsto denunciar los hechos por los cauces oficiales, mientras que el Sindicato Médico está activando el protocolo del Servicio Andaluz de Salud para comunicar riesgos laborales y propuestas de mejora, haciendo especial referencia al riesgo biológico generado por el vertido.
La organización ha reclamado nuevamente al SAS medidas "reales y eficaces" para proteger a los profesionales y ha advertido de que la "deficiente gestión de la demora de la atención sanitaria, que se convierte en autodemanda como urgencia de consultas por parte de la población, pueden derivar en actitudes y conductas violentas ante los profesionales sanitarios, agresiones y coacciones".
Amenazas recientes en Utrera y Pilas
La denuncia llega después de otros episodios comunicados por el sindicato en la provincia. El pasado 5 de agosto, una médica de familia del Centro de Salud Príncipe de Asturias de Utrera sufrió insultos y amenazas de una paciente que exigía atención inmediata y la prescripción de psicofármacos. La profesional terminó denunciando ante la Guardia Civil y se encuentra de baja como consecuencia de la agresión.
También el 11 de agosto, en Pilas, dos médicos de urgencias, dos enfermeras y una celadora sufrieron amenazas y coacciones de un paciente que reclamaba una cura programada fuera de horario.
El hombre llegó, según el sindicato, a levantar unas muletas en actitud violenta, por lo que los profesionales activaron el botón del pánico y avisaron a Policía Local y Guardia Civil. Las enfermeras y la celadora tuvieron que encerrarse en una consulta por seguridad y posteriormente fueron atendidas por cuadros de ansiedad.
El Sindicato Médico vuelve así a reclamar "tolerancia cero" frente a cualquier forma de violencia en los centros sanitarios.
Una consulta sanitaria terminó este jueves en una escena repugnantemente insólita en Sevilla. El Sindicato Médico de Sevilla ha denunciado la agresión sufrida por un facultativo del Centro de Salud Amante Laffon, donde una paciente acabó esparciendo sus propias heces sobre la mesa de trabajo del médico.
Según el sindicato, la usuaria solicitó una consulta de atención inmediata pese a no presentar signos clínicos de emergencia y exigió distintas pruebas y estudios. Entre ellas figuraba una muestra de heces que no había aportado previamente para una analítica.
Tras valorar a la paciente, el médico determinó que no existía un cuadro urgente y que las pruebas solicitadas no podían realizarse inmediatamente. Por ello, la derivó a una consulta ordinaria con su profesional de referencia.
Fue entonces cuando, siempre según el relato del sindicato, la mujer abrió delante del facultativo el recipiente donde llevaba la muestra y comenzó a esparcir las heces por la mesa de la consulta.
La consulta tuvo que ser limpiada y desinfectada
El incidente obligó a interrumpir el funcionamiento habitual del espacio y a recurrir a los equipos de limpieza y desinfección del centro.
El médico tiene previsto denunciar los hechos por los cauces oficiales, mientras que el Sindicato Médico está activando el protocolo del Servicio Andaluz de Salud para comunicar riesgos laborales y propuestas de mejora, haciendo especial referencia al riesgo biológico generado por el vertido.
La organización ha reclamado nuevamente al SAS medidas "reales y eficaces" para proteger a los profesionales y ha advertido de que la "deficiente gestión de la demora de la atención sanitaria, que se convierte en autodemanda como urgencia de consultas por parte de la población, pueden derivar en actitudes y conductas violentas ante los profesionales sanitarios, agresiones y coacciones".
Amenazas recientes en Utrera y Pilas
La denuncia llega después de otros episodios comunicados por el sindicato en la provincia. El pasado 5 de agosto, una médica de familia del Centro de Salud Príncipe de Asturias de Utrera sufrió insultos y amenazas de una paciente que exigía atención inmediata y la prescripción de psicofármacos. La profesional terminó denunciando ante la Guardia Civil y se encuentra de baja como consecuencia de la agresión.
También el 11 de agosto, en Pilas, dos médicos de urgencias, dos enfermeras y una celadora sufrieron amenazas y coacciones de un paciente que reclamaba una cura programada fuera de horario.
El hombre llegó, según el sindicato, a levantar unas muletas en actitud violenta, por lo que los profesionales activaron el botón del pánico y avisaron a Policía Local y Guardia Civil. Las enfermeras y la celadora tuvieron que encerrarse en una consulta por seguridad y posteriormente fueron atendidas por cuadros de ansiedad.
El Sindicato Médico vuelve así a reclamar "tolerancia cero" frente a cualquier forma de violencia en los centros sanitarios.
COMENTARIOS