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2026, año aciago en Andalucía: el incendio de Niebla, peor desastre ambiental en décadas, justo después del fuego más trágico

En los pasados meses, desde Adamuz hasta Los Gallardos, Andalucía ha vivido dos tragedias de gran magnitud, que se unen ahora a un incendio enorme, de los más potentes en años

  • Fuego en Niebla, este jueves.

El incendio forestal de Niebla continúa activo una semana después de su inicio, con más de 31.000 hectáreas recorridas, 724 personas alejadas preventivamente de sus viviendas y un enorme dispositivo tratando de contener las llamas. La dimensión alcanzada por el fuego lo sitúa ya por encima de las 27.800 hectáreas afectadas por el incendio de Minas de Riotinto de 2004, considerado hasta ahora el mayor registrado en Andalucía. El Ministerio para la Transición Ecológica elevó aquel episodio a 29.867 hectáreas contando pastos y a 29.946 incluyendo superficie no forestal. Todavía habrá que esperar a las imágenes del sistema europeo Copernicus para determinar con precisión cuánto terreno ha quedado finalmente calcinado en Niebla. No es comparable con el desastre minero de Doñana en muchos aspectos, pero es una zona que lógicamente viene marcada por sucesos de gravedad desde los 90.

Desde las 13.00 horas de este jueves trabajan en la emergencia 31 medios aéreos, entre helicópteros, aviones de carga en tierra, anfibios y una aeronave de coordinación. Por tierra actúan unos 650 efectivos, entre personal del Plan Infoca, la Unidad Militar de Emergencias, Ejército de Tierra, brigadas forestales y bomberos de Huelva y Sevilla. El dispositivo cuenta además con 55 autobombas y diferentes unidades técnicas y médicas. Después de contener el frente activo en dos tercios del sector norte, los trabajos se concentran en consolidar esa zona y reforzar el sector este, actualmente el más activo. Las descargas se suceden desde la carretera entre El Castillo de las Guardas y El Álamo.

La preocupación aumenta de cara a las 19.00 horas, cuando se espera un giro del viento con rachas superiores a 35 kilómetros por hora y una humedad relativa inferior al 40%. El operativo teme que puedan repetirse importantes fenómenos convectivos. El incendio afecta ya a más de ocho términos municipales. Especialmente dolorosa es la situación de Berrocal, que en 2004 fue considerada la “zona cero” del incendio de Riotinto junto a El Madroño. Aquel desastre dejó dos fallecidos, 1.100 desalojados y 13 municipios afectados.

Otro golpe en un año negro para Andalucía

El fuego de Niebla llega además pocas semanas después del incendio de Los Gallardos, en Almería, el más letal registrado en Andalucía, con 13 fallecidos: ocho mujeres y cinco hombres. Entre las víctimas había ciudadanos de Reino Unido, Bélgica, España, Francia y Estados Unidos. El estado de los cuerpos obligó en varios casos a recurrir a pruebas genéticas para completar las identificaciones.

Y 2026 ya había comenzado marcado por otra tragedia de enorme dimensión. El 18 de enero, el accidente ferroviario de Adamuz, en Córdoba, dejó 46 víctimas mortales después de que un tren de Iryo descarrilara e invadiera la vía por la que circulaba en sentido contrario un Alvia con destino Huelva. El choque se produjo a las 19.43 horas y se convirtió en el primer accidente entre dos trenes en la red española de alta velocidad y en el segundo siniestro ferroviario más grave ocurrido en España en el siglo XXI.

Ahora, mientras centenares de personas continúan fuera de sus casas y el fuego sigue activo entre Huelva y Sevilla, Andalucía vuelve a enfrentarse a otra emergencia de dimensiones históricas en un 2026 marcado por las tragedias.

El incendio forestal de Niebla continúa activo una semana después de su inicio, con más de 31.000 hectáreas recorridas, 724 personas alejadas preventivamente de sus viviendas y un enorme dispositivo tratando de contener las llamas. La dimensión alcanzada por el fuego lo sitúa ya por encima de las 27.800 hectáreas afectadas por el incendio de Minas de Riotinto de 2004, considerado hasta ahora el mayor registrado en Andalucía. El Ministerio para la Transición Ecológica elevó aquel episodio a 29.867 hectáreas contando pastos y a 29.946 incluyendo superficie no forestal. Todavía habrá que esperar a las imágenes del sistema europeo Copernicus para determinar con precisión cuánto terreno ha quedado finalmente calcinado en Niebla. No es comparable con el desastre minero de Doñana en muchos aspectos, pero es una zona que lógicamente viene marcada por sucesos de gravedad desde los 90.

Desde las 13.00 horas de este jueves trabajan en la emergencia 31 medios aéreos, entre helicópteros, aviones de carga en tierra, anfibios y una aeronave de coordinación. Por tierra actúan unos 650 efectivos, entre personal del Plan Infoca, la Unidad Militar de Emergencias, Ejército de Tierra, brigadas forestales y bomberos de Huelva y Sevilla. El dispositivo cuenta además con 55 autobombas y diferentes unidades técnicas y médicas. Después de contener el frente activo en dos tercios del sector norte, los trabajos se concentran en consolidar esa zona y reforzar el sector este, actualmente el más activo. Las descargas se suceden desde la carretera entre El Castillo de las Guardas y El Álamo.

La preocupación aumenta de cara a las 19.00 horas, cuando se espera un giro del viento con rachas superiores a 35 kilómetros por hora y una humedad relativa inferior al 40%. El operativo teme que puedan repetirse importantes fenómenos convectivos. El incendio afecta ya a más de ocho términos municipales. Especialmente dolorosa es la situación de Berrocal, que en 2004 fue considerada la “zona cero” del incendio de Riotinto junto a El Madroño. Aquel desastre dejó dos fallecidos, 1.100 desalojados y 13 municipios afectados.

Otro golpe en un año negro para Andalucía

El fuego de Niebla llega además pocas semanas después del incendio de Los Gallardos, en Almería, el más letal registrado en Andalucía, con 13 fallecidos: ocho mujeres y cinco hombres. Entre las víctimas había ciudadanos de Reino Unido, Bélgica, España, Francia y Estados Unidos. El estado de los cuerpos obligó en varios casos a recurrir a pruebas genéticas para completar las identificaciones.

Y 2026 ya había comenzado marcado por otra tragedia de enorme dimensión. El 18 de enero, el accidente ferroviario de Adamuz, en Córdoba, dejó 46 víctimas mortales después de que un tren de Iryo descarrilara e invadiera la vía por la que circulaba en sentido contrario un Alvia con destino Huelva. El choque se produjo a las 19.43 horas y se convirtió en el primer accidente entre dos trenes en la red española de alta velocidad y en el segundo siniestro ferroviario más grave ocurrido en España en el siglo XXI.

Ahora, mientras centenares de personas continúan fuera de sus casas y el fuego sigue activo entre Huelva y Sevilla, Andalucía vuelve a enfrentarse a otra emergencia de dimensiones históricas en un 2026 marcado por las tragedias.

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