La Guardia Civil ha desplegado varias actuaciones contra posibles prácticas de caza ilegal en la provincia de Cádiz que han dejado tres personas investigadas y numerosas intervenciones de animales, redes y material cinegético. Los servicios se han desarrollado en Algodonales, Puerto Real y San José del Valle.
Una de las actuaciones tuvo lugar en Algodonales, donde agentes del Seprona con base en Ubrique detectaron un vehículo sospechoso de estar relacionado con la captura ilegal de jilgueros.
Tras establecer vigilancia en las inmediaciones del Arroyo Bermejo, observaron a dos personas que se dirigían hacia el vehículo transportando dos jaulas con 24 jilgueros vivos sin anillar.
Junto a las aves fueron intervenidos dos paños de redes japonesas, dos ganchos para instalarlas y dos teléfonos móviles que, según la Guardia Civil, eran utilizados como emisores del canto de los pájaros a modo de reclamo.
Los 24 ejemplares fueron devueltos al medio natural y los dos identificados quedaron investigados por un presunto delito de caza ilegal mediante artes prohibidas.
Dos hurones y diez redes en un coto de Puerto Real
Otro servicio se produjo en un coto privado de Puerto Real. El guarda del recinto y personal de Seguridad Privada de Agasa detectaron a una persona realizando actividad cinegética con dos hurones sin disponer de autorización.
Tras ser avisado, el Seprona intervino diez redes y dejó los dos hurones depositados a disposición de la autoridad competente. El hombre fue investigado por un delito contra la flora y fauna.
Un rifle, visores térmicos y un objeto compatible con un silenciador
La tercera actuación se desarrolló en San José del Valle, durante un control preventivo de carretera en una zona de afluencia de caza furtiva.
Los agentes detuvieron un vehículo con tres ocupantes y, tras inspeccionarlo, encontraron en el maletero un rifle de caza mayor equipado con visor nocturno-térmico, otro visor térmico portátil, prismáticos, una silla de espera, un trípode para apoyar el arma y dos pasamontañas.
Bajo el asiento del copiloto localizaron además un objeto artesanal con características compatibles con un silenciador, envuelto en una bolsa negra y que, según la Guardia Civil, podía acoplarse al rifle. También aparecieron cinco cartuchos metálicos del calibre 308 Winchester.
Todo el material quedó intervenido y se han abierto diligencias para determinar la posible existencia de infracciones administrativas y/o penales relacionadas con las armas, la fauna silvestre y la actividad cinegética.
La Guardia Civil ha desplegado varias actuaciones contra posibles prácticas de caza ilegal en la provincia de Cádiz que han dejado tres personas investigadas y numerosas intervenciones de animales, redes y material cinegético. Los servicios se han desarrollado en Algodonales, Puerto Real y San José del Valle.
Una de las actuaciones tuvo lugar en Algodonales, donde agentes del Seprona con base en Ubrique detectaron un vehículo sospechoso de estar relacionado con la captura ilegal de jilgueros.
Tras establecer vigilancia en las inmediaciones del Arroyo Bermejo, observaron a dos personas que se dirigían hacia el vehículo transportando dos jaulas con 24 jilgueros vivos sin anillar.
Junto a las aves fueron intervenidos dos paños de redes japonesas, dos ganchos para instalarlas y dos teléfonos móviles que, según la Guardia Civil, eran utilizados como emisores del canto de los pájaros a modo de reclamo.
Los 24 ejemplares fueron devueltos al medio natural y los dos identificados quedaron investigados por un presunto delito de caza ilegal mediante artes prohibidas.
Dos hurones y diez redes en un coto de Puerto Real
Otro servicio se produjo en un coto privado de Puerto Real. El guarda del recinto y personal de Seguridad Privada de Agasa detectaron a una persona realizando actividad cinegética con dos hurones sin disponer de autorización.
Tras ser avisado, el Seprona intervino diez redes y dejó los dos hurones depositados a disposición de la autoridad competente. El hombre fue investigado por un delito contra la flora y fauna.
Un rifle, visores térmicos y un objeto compatible con un silenciador
La tercera actuación se desarrolló en San José del Valle, durante un control preventivo de carretera en una zona de afluencia de caza furtiva.
Los agentes detuvieron un vehículo con tres ocupantes y, tras inspeccionarlo, encontraron en el maletero un rifle de caza mayor equipado con visor nocturno-térmico, otro visor térmico portátil, prismáticos, una silla de espera, un trípode para apoyar el arma y dos pasamontañas.
Bajo el asiento del copiloto localizaron además un objeto artesanal con características compatibles con un silenciador, envuelto en una bolsa negra y que, según la Guardia Civil, podía acoplarse al rifle. También aparecieron cinco cartuchos metálicos del calibre 308 Winchester.
Todo el material quedó intervenido y se han abierto diligencias para determinar la posible existencia de infracciones administrativas y/o penales relacionadas con las armas, la fauna silvestre y la actividad cinegética.
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