Isabel Pantoja tendrá que abonar más de 170.000 euros al estadio de la Cartuja por el impago de los costes de organización del concierto celebrado el 23 de septiembre de 2023 dentro de la gira 50 Aniversario.
La resolución judicial, avanzada por ABC, llega dos meses y medio después de que la cantante sevillana protagonizara un sonado desencuentro con Icónica Sevilla Fest, al cancelar unilateralmente el espectáculo que tenía programado en el festival de la Plaza de España y por el que este anunció demandarla por estafa.
Al círculo de la artista se le acumulan las causas en los tribunales. En julio de 2024, diez meses después de aquel concierto en el recinto deportivo de la isla de la Cartuja, la sociedad que gestiona el estadio inició acciones legales contra José Enrique Castilla, a través de su promotora EC Entertainment Group, S.L., la persona que gestiona la carrera de la trianera en los últimos años.
Se da la circunstancia de que en ese mismo mes el promotor local de un concierto suspendido por enfermedad apenas unas semanas antes en Valladolid también denunció a la empresa de Castilla por los gastos derivados de la cancelación, en una demanda que ascendía a más de 300.000 euros.
Un allanamiento sin oposición y un asunto ya en ejecución
En el caso de la querella del estadio sevillano, la sociedad reclamaba 171.500 euros correspondientes a los costes de organización de aquella cita, para la que solo se logró vender algo más de seis mil entradas.
Lo llamativo del procedimiento es cómo terminó. Durante el proceso, la empresa demandada expuso su allanamiento a las pretensiones de la sociedad del estadio de la Cartuja: reconoció el impago sin oponer tampoco ningún motivo, según han confirmado fuentes judiciales. Actualmente el asunto se encuentra en fase de ejecución en un órgano de la Sección Civil del Tribunal de Instancia de Sevilla.
Hace ahora tres años, Pantoja iniciaba en casa la gira por su medio siglo sobre los escenarios. El precedente invitaba al optimismo: en 2017, doce mil personas habían coreado sus éxitos en el mismo recinto, lo que animó a la cantante a repetir. Sin embargo, y pese a lo redondo de la cita, el ritmo de venta de entradas no fue el esperado. En la misma semana del evento, el Ayuntamiento de Sevilla y la empresa promotora ampliaron el aforo en mil entradas para el colectivo de desempleados a un precio excepcional de 10 euros. La situación cambió poco y la imagen que quedó del concierto, pese a las tres horas y media que duró, fue la de que el recinto le venía grande a la intérprete de Marinero de luces.
De Il Divo a la "bomba" de Icónica: el otro frente abierto
Desde entonces, la del Tardón no se había vuelto a citar con el público sevillano, por lo que sus seguidores celebraron el anuncio del espectáculo que el 27 de junio de 2026 protagonizaría —tras una minigira por América— junto al grupo crossover Il Divo en Icónica, un festival con capacidad máxima para 18.000 asistentes. Pero apenas unas semanas antes de la cita, todo se estropeó.
Primero se cayó del cartel Il Divo, sin aclarar el motivo. Pantoja aseguró que el concierto seguiría en pie de todas formas y que le acompañaría la Orquesta Sinfónica de Málaga. Ahí se produjo la primera ruptura con la promotora del festival, que tuvo que asumir el reembolso de las entradas —unos 130.000 euros— de aquellos espectadores que se habían quedado sin aliciente, ante la negativa de la oficina de la cantante de abonar el importe de esos tickets devueltos.
Ya en la misma semana del evento llegó la bomba. La prensa del corazón informaba de que Isabel Pantoja había suspendido el concierto. Icónica dijo desconocer la decisión, de la que se había enterado por los medios. Ante la cascada de informaciones, la oficina de la artista emitió un comunicado igualmente poco preciso: "Pese a esa voluntad y a las conversaciones mantenidas entre las empresas (ambas ajenas a la artista), han surgido diferentes discrepancias en relación con la ejecución de puntos del acuerdo que hace imposible desarrollar el espectáculo".
El festival que dirige Javier Esteban amenazó entonces con emprender acciones legales, incluso por estafa, si la cantante no se subía al escenario. Como finalmente ocurrió. La devolución de las entradas volvió a correr a cuenta del festival, pese a que la artista no devolvió el dinero del caché adelantado. Dos episodios, dos recintos sevillanos y una misma consecuencia: la carrera de Isabel Pantoja vuelve a medirse tanto en escenarios como en juzgados.
Isabel Pantoja tendrá que abonar más de 170.000 euros al estadio de la Cartuja por el impago de los costes de organización del concierto celebrado el 23 de septiembre de 2023 dentro de la gira 50 Aniversario.
La resolución judicial, avanzada por ABC, llega dos meses y medio después de que la cantante sevillana protagonizara un sonado desencuentro con Icónica Sevilla Fest, al cancelar unilateralmente el espectáculo que tenía programado en el festival de la Plaza de España y por el que este anunció demandarla por estafa.
Al círculo de la artista se le acumulan las causas en los tribunales. En julio de 2024, diez meses después de aquel concierto en el recinto deportivo de la isla de la Cartuja, la sociedad que gestiona el estadio inició acciones legales contra José Enrique Castilla, a través de su promotora EC Entertainment Group, S.L., la persona que gestiona la carrera de la trianera en los últimos años.
Se da la circunstancia de que en ese mismo mes el promotor local de un concierto suspendido por enfermedad apenas unas semanas antes en Valladolid también denunció a la empresa de Castilla por los gastos derivados de la cancelación, en una demanda que ascendía a más de 300.000 euros.
Un allanamiento sin oposición y un asunto ya en ejecución
En el caso de la querella del estadio sevillano, la sociedad reclamaba 171.500 euros correspondientes a los costes de organización de aquella cita, para la que solo se logró vender algo más de seis mil entradas.
Lo llamativo del procedimiento es cómo terminó. Durante el proceso, la empresa demandada expuso su allanamiento a las pretensiones de la sociedad del estadio de la Cartuja: reconoció el impago sin oponer tampoco ningún motivo, según han confirmado fuentes judiciales. Actualmente el asunto se encuentra en fase de ejecución en un órgano de la Sección Civil del Tribunal de Instancia de Sevilla.
Hace ahora tres años, Pantoja iniciaba en casa la gira por su medio siglo sobre los escenarios. El precedente invitaba al optimismo: en 2017, doce mil personas habían coreado sus éxitos en el mismo recinto, lo que animó a la cantante a repetir. Sin embargo, y pese a lo redondo de la cita, el ritmo de venta de entradas no fue el esperado. En la misma semana del evento, el Ayuntamiento de Sevilla y la empresa promotora ampliaron el aforo en mil entradas para el colectivo de desempleados a un precio excepcional de 10 euros. La situación cambió poco y la imagen que quedó del concierto, pese a las tres horas y media que duró, fue la de que el recinto le venía grande a la intérprete de Marinero de luces.
De Il Divo a la "bomba" de Icónica: el otro frente abierto
Desde entonces, la del Tardón no se había vuelto a citar con el público sevillano, por lo que sus seguidores celebraron el anuncio del espectáculo que el 27 de junio de 2026 protagonizaría —tras una minigira por América— junto al grupo crossover Il Divo en Icónica, un festival con capacidad máxima para 18.000 asistentes. Pero apenas unas semanas antes de la cita, todo se estropeó.
Primero se cayó del cartel Il Divo, sin aclarar el motivo. Pantoja aseguró que el concierto seguiría en pie de todas formas y que le acompañaría la Orquesta Sinfónica de Málaga. Ahí se produjo la primera ruptura con la promotora del festival, que tuvo que asumir el reembolso de las entradas —unos 130.000 euros— de aquellos espectadores que se habían quedado sin aliciente, ante la negativa de la oficina de la cantante de abonar el importe de esos tickets devueltos.
Ya en la misma semana del evento llegó la bomba. La prensa del corazón informaba de que Isabel Pantoja había suspendido el concierto. Icónica dijo desconocer la decisión, de la que se había enterado por los medios. Ante la cascada de informaciones, la oficina de la artista emitió un comunicado igualmente poco preciso: "Pese a esa voluntad y a las conversaciones mantenidas entre las empresas (ambas ajenas a la artista), han surgido diferentes discrepancias en relación con la ejecución de puntos del acuerdo que hace imposible desarrollar el espectáculo".
El festival que dirige Javier Esteban amenazó entonces con emprender acciones legales, incluso por estafa, si la cantante no se subía al escenario. Como finalmente ocurrió. La devolución de las entradas volvió a correr a cuenta del festival, pese a que la artista no devolvió el dinero del caché adelantado. Dos episodios, dos recintos sevillanos y una misma consecuencia: la carrera de Isabel Pantoja vuelve a medirse tanto en escenarios como en juzgados.
COMENTARIOS