Todo comenzaba en la calle, junto a un vehículo estacionado. Los integrantes de un grupo criminal investigado por la Policía Nacional y la Guardia Civil forzaban coches para hacerse con las llaves de viviendas y la documentación de sus propietarios. Con esos datos podían conocer la dirección y acceder posteriormente a los domicilios utilizando las propias llaves sustraídas. La operación conjunta, denominada Llavero, ha culminado con la detención de dos personas en la provincia de Sevilla y la identificación de un tercer integrante de la organización, que ya se encontraba en prisión por otros hechos.
La investigación fue desarrollada por el Grupo de Delincuencia Urbana de la Comisaría de Policía Nacional de El Puerto de Santa María y culminó durante el pasado mes de julio. A los investigados se les atribuyen dos tentativas de robo con fuerza en domicilio habitado, dos robos con fuerza en el interior de vehículos, dos robos de vehículos y un delito de pertenencia a organización criminal.
Las pesquisas permitieron determinar que el grupo actuaba de forma organizada y adoptaba numerosas medidas para dificultar su identificación. Para realizar sus desplazamientos empleaban vehículos previamente sustraídos, complicando así el seguimiento de sus movimientos por parte de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad. Una vez escogida la localidad en la que pretendían actuar, forzaban vehículos estacionados y buscaban hacerse con las llaves de las casas y la documentación personal de sus propietarios. De este modo obtenían la dirección exacta de los domicilios. Después acudían hasta las viviendas y entraban utilizando las mismas llaves, lo que les permitía evitar en numerosos casos daños visibles en los accesos. Su principal interés era hacerse con dinero, joyas y otros objetos de valor fáciles de transportar.
Una investigación coordinada entre varias unidades
La investigación requirió el empleo de técnicas avanzadas debido a las estrictas medidas de seguridad adoptadas por los integrantes del grupo para evitar ser localizados e identificados. En la operación han participado, además del Grupo de Delincuencia Urbana de El Puerto de Santa María, la Unidad de Delincuencia Urbana de Jerez de la Frontera, la Unidad de Delincuencia Especializada y Violenta de Sevilla y el Equipo ROCA de la Guardia Civil de La Palma del Condado.
La actuación conjunta ha permitido desarticular el grupo, detener a dos de sus presuntos integrantes e identificar al tercero, actualmente en prisión por otros hechos.
Todo comenzaba en la calle, junto a un vehículo estacionado. Los integrantes de un grupo criminal investigado por la Policía Nacional y la Guardia Civil forzaban coches para hacerse con las llaves de viviendas y la documentación de sus propietarios. Con esos datos podían conocer la dirección y acceder posteriormente a los domicilios utilizando las propias llaves sustraídas. La operación conjunta, denominada Llavero, ha culminado con la detención de dos personas en la provincia de Sevilla y la identificación de un tercer integrante de la organización, que ya se encontraba en prisión por otros hechos.
La investigación fue desarrollada por el Grupo de Delincuencia Urbana de la Comisaría de Policía Nacional de El Puerto de Santa María y culminó durante el pasado mes de julio. A los investigados se les atribuyen dos tentativas de robo con fuerza en domicilio habitado, dos robos con fuerza en el interior de vehículos, dos robos de vehículos y un delito de pertenencia a organización criminal.
Las pesquisas permitieron determinar que el grupo actuaba de forma organizada y adoptaba numerosas medidas para dificultar su identificación. Para realizar sus desplazamientos empleaban vehículos previamente sustraídos, complicando así el seguimiento de sus movimientos por parte de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad. Una vez escogida la localidad en la que pretendían actuar, forzaban vehículos estacionados y buscaban hacerse con las llaves de las casas y la documentación personal de sus propietarios. De este modo obtenían la dirección exacta de los domicilios. Después acudían hasta las viviendas y entraban utilizando las mismas llaves, lo que les permitía evitar en numerosos casos daños visibles en los accesos. Su principal interés era hacerse con dinero, joyas y otros objetos de valor fáciles de transportar.
Una investigación coordinada entre varias unidades
La investigación requirió el empleo de técnicas avanzadas debido a las estrictas medidas de seguridad adoptadas por los integrantes del grupo para evitar ser localizados e identificados. En la operación han participado, además del Grupo de Delincuencia Urbana de El Puerto de Santa María, la Unidad de Delincuencia Urbana de Jerez de la Frontera, la Unidad de Delincuencia Especializada y Violenta de Sevilla y el Equipo ROCA de la Guardia Civil de La Palma del Condado.
La actuación conjunta ha permitido desarticular el grupo, detener a dos de sus presuntos integrantes e identificar al tercero, actualmente en prisión por otros hechos.
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