campo de gibraltar

Shakira se lleva un trozo de Tarifa hasta sus conciertos: "Es increíble, la hemos hecho feliz con el helado"

Carolina Ferreira ha convertido algunos de los símbolos de Shakira en helados y asegura que la experiencia en Madrid le ha hecho sentir que su trayectoria "pasa de 100 a 1.000", como declara a lavozdelsur.es

  • Carolina Ferreira, la brasileña afincada en Tarifa que ha creado el helado de Shakira en 'Macondo Park'.

Hay algo de Tarifa que estos días se ha colado directamente en el universo de Shakira. No es una playa, ni una copa al atardecer, ni uno de esos paisajes del sur que suelen viajar en las fotografías de quienes pasan por el municipio. Es un helado, o, mejor dicho, tres. Y uno de ellos tiene la forma de una loba.

Detrás de estas creaciones está Carolina Ferreira, una heladera brasileña que lleva 20 años viviendo en la provincia de Cádiz y que hace siete puso en marcha La Casa del Gelato en Tarifa. Desde allí, donde su trabajo artesanal ha ido ganando reconocimiento, ha dado ahora un salto inesperado hasta Macondo Park, la residencia que Shakira ha instalado en Madrid alrededor de su universo personal y artístico.

La propuesta no consistía en preparar un sabor más para una carta. La petición era bastante más concreta: crear algo que representara a la artista. Ferreira recibió el encargo de las directoras de contenidos de Shakira y decidió convertir algunos de los símbolos que rodean a la cantante en tres helados exclusivos. El resultado se puede probar estos días en Madrid, aunque para Carolina hay una imagen que resume toda la experiencia: ver a la propia Shakira con uno de sus helados entre las manos.

De Tarifa a la residencia de Shakira

Ferreira llegó a España hace dos décadas y terminó echando raíces en Tarifa, donde comenzó una nueva etapa profesional ligada al mundo del helado: "Llegué a Tarifa para montar otra heladería", explica a lavozdelsur.es. Desde allí ha continuado desarrollando una forma de trabajar artesanal que ahora ha terminado llamando a la puerta de una de las artistas internacionales más reconocibles.

  • Carolina Ferreira, de La Casa del Gelato en Tarifa, con el helado creado para la cantante colombiana.

El contacto llegó a través de las directoras de contenidos de Shakira, que ya conocían su trabajo por otras colaboraciones. La residencia está organizada en diferentes espacios vinculados con la música, la literatura, la moda, la gastronomía o el público infantil, y fue precisamente en este último ámbito donde encontró su sitio el proyecto de Carolina. "Al tener otros trabajos, ya sabía más o menos cómo trabajo, qué podíamos crear y que podía hacer algo que realmente fuera de ella, exclusivo para ella", cuenta.

La clave estaba precisamente en no hacer un helado convencional. Nada de elegir simplemente un sabor que le gustara a la cantante y presentarlo en una tarrina. Carolina quería que cada pieza tuviera algo reconocible de Shakira y del mundo que la rodea. "No es un helado de cucurucho, de tarrina normal, que la gente venga y escoja un color o una fruta preferida, sino algo que la represente", explica.

La Loba, Gabo y un balón con sabor a Shakira

El primer resultado de esa búsqueda fue La Loba. La idea estaba prácticamente delante de todos en Macondo Park: uno de los símbolos asociados a la artista aparece por distintos rincones de la residencia. Carolina decidió llevarlo al terreno que mejor conoce. "Ella es la loba, entonces todo Macondo Park tiene la loba. Y pensé: ¿por qué no crear un polo de la loba?", recuerda.

El resultado es un polo de chocolate cubierto de chocolate y purpurina lila, con la forma de una cabeza de loba. Es, además, el helado que más claramente conecta a la cantante con el producto que estos días sale de las manos del equipo de La Casa del Gelato. "He creado algo que la representa totalmente, exclusivo", explica la heladera.

El segundo helado viaja desde la loba hasta la literatura. Se llama Gabo y tiene forma de mariposa, en referencia al universo de Gabriel García Márquez y a Cien años de soledad, una de las inspiraciones de Macondo Park. Carolina investigó esa conexión antes de ponerse manos a la obra. "La mariposa es un símbolo del amor y del realismo mágico", explica. El nombre tampoco es casual: Gabo era el apodo con el que se conocía al escritor colombiano.

El tercer diseño cambia las alas por un balón. Shakira y el fútbol mantienen una relación conocida a través de sus canciones vinculadas a los Mundiales, y Carolina encontró ahí otro elemento para construir un helado que conectara a la artista con España y Colombia. La propuesta tomó forma de galleta de helado con interior de vainilla y frambuesa.

"Vienes por la Loba, quiero la Loba"

Pero si algo ha sorprendido a la heladera durante estos días es la reacción del público. Su trabajo no está escondido en una cocina a la que nadie tiene acceso. El laboratorio se encuentra dentro de la zona infantil de la residencia, un espacio en el que también están presentes Disney y la Fundación Pies Descalzos. Allí, un equipo de seis personas prepara los helados manualmente.

Y después llegan los visitantes. Carolina cuenta que al principio pensaba en quienes podían acercarse simplemente porque hacía calor y querían un helado. La realidad que se ha encontrado ha sido diferente. "La gente no viene por un helado de tarrina y cucurucho porque ha hecho mucho calor. Vienen por La Loba", relata.

  • Shakira prueba el helado que Carolina Ferreira lleva desde Tarifa al Macondo Park.
  • -

La escena se ha repetido hasta convertirse casi en una frase habitual detrás del mostrador. "Todo el mundo viene pidiendo concretamente ese helado y yo digo: madre mía, es que he creado un monstruo", cuenta entre risas.

Cada día se elaboran alrededor de 1.500 unidades y, según el contexto facilitado por la organización, llegan a agotarse. Cada helado tiene un precio de ocho euros. Por ahora, estos tres diseños son exclusivos de Macondo Park y no se comercializan en La Casa del Gelato de Tarifa, aunque Carolina no descarta que puedan llegar allí más adelante.

El momento de ver a Shakira con su helado

Hay, sin embargo, una diferencia entre crear un producto para una artista y verlo después en sus manos. Carolina ha podido comprobarlo directamente al ver las imágenes de Shakira con La Loba. La cantante aparece probando el polo que nació precisamente pensando en ella.

"Fue increíble", resume la heladera. "Yo digo, ¿qué habrá pensado? Si ella lo ha probado, es porque me ha probado. Entonces, para que ella haya probado mi helado, es que me ha probado". No necesita, dice, una valoración más extensa para entender lo que significa esa fotografía.

  • El helado La Loba, inspirado en Shakira.
  • -

Lo que más le ha impresionado no ha sido únicamente que Shakira haya probado el producto. Ha sido la sensación de haber conseguido algo sencillo que, en ese instante, adquirió otro significado. "Fue muy bonito, sobre todo porque la he hecho feliz con tan poco, con un simple helado", explica. La creación estaba pensada específicamente para ella y verla disfrutarla convirtió el encargo profesional en una experiencia personal.

Carolina habla de Shakira desde esa imagen y no desde la distancia que puede imponer una estrella internacional. "Es una persona que es muy humana, tiene mucho sentimiento. Era como una niña, como una niña feliz", cuenta. Para quien ha pasado buena parte de su vida profesional entre máquinas, moldes, chocolates y sabores, la fotografía tiene algo difícil de explicar con una ficha técnica.

"Parece que nunca hubiera pasado nadie"

La experiencia en Macondo Park también ha cambiado la manera en la que Carolina entiende lo que ocurre al otro lado de su laboratorio. "Es brutal. Tú llegas por la mañana y parece que nunca hubiera pasado nadie", cuenta. Todo está preparado y organizado antes de que comiencen a entrar los visitantes. Después, las puertas se abren y la percepción cambia por completo.

"Cuando abren las puertas, ves el mundo ahí dentro", relata. La heladera destaca especialmente el ambiente de trabajo: "Todo es un control, todo está en un papelito, es una energía, todo el mundo es simpático, te acoge, todo fluye perfectamente". Para alguien que llega desde una heladería de Tarifa, formar parte durante estos días de una maquinaria de estas dimensiones es también una experiencia profesional poco habitual.

Su espacio, además, se ha convertido en uno de los puntos que más llaman la atención dentro de la residencia. Hay un photocall luminoso con una frase relacionada con La Loba y, según explica Carolina, la fotografía termina formando parte casi inevitable del ritual. "Nadie sale sin helado y sin hacerse una foto ahí con la frase de 'Una loba como yo'", cuenta.

  • Así es el laboratorio de Carolina Ferreira en la residencia de Shakira, en Macondo Park de Madrid.
  • -

La colaboración tiene todavía recorrido. Los conciertos de septiembre continúan y habrá nuevas fechas en octubre, los días 2, 3, 4, 9, 10 y 11. Durante esas jornadas, los tres diseños seguirán saliendo del laboratorio madrileño de Carolina Ferreira, uno a uno, como cuando prepara cualquier otro helado en Tarifa.

Para la heladera gaditana de adopción, el encargo ya ha supuesto algo difícil de medir en una vitrina o en una carta. "Esta colaboración con Shakira es un punto más para mí a nivel personal, pero también para mi heladería. Siento como si mi currículum pasara de 100 a 1.000 después de esto", reconoce.

Entre todos los detalles de esta historia, hay uno especialmente curioso: para llegar desde una pequeña heladería de Tarifa hasta la residencia de Shakira no ha necesitado cambiar de oficio, sino hacer exactamente lo mismo que lleva años haciendo. Solo que esta vez alguien le pidió que metiera a Shakira dentro de un helado y Carolina decidió darle forma de loba.

Hay algo de Tarifa que estos días se ha colado directamente en el universo de Shakira. No es una playa, ni una copa al atardecer, ni uno de esos paisajes del sur que suelen viajar en las fotografías de quienes pasan por el municipio. Es un helado, o, mejor dicho, tres. Y uno de ellos tiene la forma de una loba.

Detrás de estas creaciones está Carolina Ferreira, una heladera brasileña que lleva 20 años viviendo en la provincia de Cádiz y que hace siete puso en marcha La Casa del Gelato en Tarifa. Desde allí, donde su trabajo artesanal ha ido ganando reconocimiento, ha dado ahora un salto inesperado hasta Macondo Park, la residencia que Shakira ha instalado en Madrid alrededor de su universo personal y artístico.

La propuesta no consistía en preparar un sabor más para una carta. La petición era bastante más concreta: crear algo que representara a la artista. Ferreira recibió el encargo de las directoras de contenidos de Shakira y decidió convertir algunos de los símbolos que rodean a la cantante en tres helados exclusivos. El resultado se puede probar estos días en Madrid, aunque para Carolina hay una imagen que resume toda la experiencia: ver a la propia Shakira con uno de sus helados entre las manos.

De Tarifa a la residencia de Shakira

Ferreira llegó a España hace dos décadas y terminó echando raíces en Tarifa, donde comenzó una nueva etapa profesional ligada al mundo del helado: "Llegué a Tarifa para montar otra heladería", explica a lavozdelsur.es. Desde allí ha continuado desarrollando una forma de trabajar artesanal que ahora ha terminado llamando a la puerta de una de las artistas internacionales más reconocibles.

  • Carolina Ferreira, de La Casa del Gelato en Tarifa, con el helado creado para la cantante colombiana.

El contacto llegó a través de las directoras de contenidos de Shakira, que ya conocían su trabajo por otras colaboraciones. La residencia está organizada en diferentes espacios vinculados con la música, la literatura, la moda, la gastronomía o el público infantil, y fue precisamente en este último ámbito donde encontró su sitio el proyecto de Carolina. "Al tener otros trabajos, ya sabía más o menos cómo trabajo, qué podíamos crear y que podía hacer algo que realmente fuera de ella, exclusivo para ella", cuenta.

La clave estaba precisamente en no hacer un helado convencional. Nada de elegir simplemente un sabor que le gustara a la cantante y presentarlo en una tarrina. Carolina quería que cada pieza tuviera algo reconocible de Shakira y del mundo que la rodea. "No es un helado de cucurucho, de tarrina normal, que la gente venga y escoja un color o una fruta preferida, sino algo que la represente", explica.

La Loba, Gabo y un balón con sabor a Shakira

El primer resultado de esa búsqueda fue La Loba. La idea estaba prácticamente delante de todos en Macondo Park: uno de los símbolos asociados a la artista aparece por distintos rincones de la residencia. Carolina decidió llevarlo al terreno que mejor conoce. "Ella es la loba, entonces todo Macondo Park tiene la loba. Y pensé: ¿por qué no crear un polo de la loba?", recuerda.

El resultado es un polo de chocolate cubierto de chocolate y purpurina lila, con la forma de una cabeza de loba. Es, además, el helado que más claramente conecta a la cantante con el producto que estos días sale de las manos del equipo de La Casa del Gelato. "He creado algo que la representa totalmente, exclusivo", explica la heladera.

El segundo helado viaja desde la loba hasta la literatura. Se llama Gabo y tiene forma de mariposa, en referencia al universo de Gabriel García Márquez y a Cien años de soledad, una de las inspiraciones de Macondo Park. Carolina investigó esa conexión antes de ponerse manos a la obra. "La mariposa es un símbolo del amor y del realismo mágico", explica. El nombre tampoco es casual: Gabo era el apodo con el que se conocía al escritor colombiano.

El tercer diseño cambia las alas por un balón. Shakira y el fútbol mantienen una relación conocida a través de sus canciones vinculadas a los Mundiales, y Carolina encontró ahí otro elemento para construir un helado que conectara a la artista con España y Colombia. La propuesta tomó forma de galleta de helado con interior de vainilla y frambuesa.

"Vienes por la Loba, quiero la Loba"

Pero si algo ha sorprendido a la heladera durante estos días es la reacción del público. Su trabajo no está escondido en una cocina a la que nadie tiene acceso. El laboratorio se encuentra dentro de la zona infantil de la residencia, un espacio en el que también están presentes Disney y la Fundación Pies Descalzos. Allí, un equipo de seis personas prepara los helados manualmente.

Y después llegan los visitantes. Carolina cuenta que al principio pensaba en quienes podían acercarse simplemente porque hacía calor y querían un helado. La realidad que se ha encontrado ha sido diferente. "La gente no viene por un helado de tarrina y cucurucho porque ha hecho mucho calor. Vienen por La Loba", relata.

  • Shakira prueba el helado que Carolina Ferreira lleva desde Tarifa al Macondo Park.
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La escena se ha repetido hasta convertirse casi en una frase habitual detrás del mostrador. "Todo el mundo viene pidiendo concretamente ese helado y yo digo: madre mía, es que he creado un monstruo", cuenta entre risas.

Cada día se elaboran alrededor de 1.500 unidades y, según el contexto facilitado por la organización, llegan a agotarse. Cada helado tiene un precio de ocho euros. Por ahora, estos tres diseños son exclusivos de Macondo Park y no se comercializan en La Casa del Gelato de Tarifa, aunque Carolina no descarta que puedan llegar allí más adelante.

El momento de ver a Shakira con su helado

Hay, sin embargo, una diferencia entre crear un producto para una artista y verlo después en sus manos. Carolina ha podido comprobarlo directamente al ver las imágenes de Shakira con La Loba. La cantante aparece probando el polo que nació precisamente pensando en ella.

"Fue increíble", resume la heladera. "Yo digo, ¿qué habrá pensado? Si ella lo ha probado, es porque me ha probado. Entonces, para que ella haya probado mi helado, es que me ha probado". No necesita, dice, una valoración más extensa para entender lo que significa esa fotografía.

  • El helado La Loba, inspirado en Shakira.
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Lo que más le ha impresionado no ha sido únicamente que Shakira haya probado el producto. Ha sido la sensación de haber conseguido algo sencillo que, en ese instante, adquirió otro significado. "Fue muy bonito, sobre todo porque la he hecho feliz con tan poco, con un simple helado", explica. La creación estaba pensada específicamente para ella y verla disfrutarla convirtió el encargo profesional en una experiencia personal.

Carolina habla de Shakira desde esa imagen y no desde la distancia que puede imponer una estrella internacional. "Es una persona que es muy humana, tiene mucho sentimiento. Era como una niña, como una niña feliz", cuenta. Para quien ha pasado buena parte de su vida profesional entre máquinas, moldes, chocolates y sabores, la fotografía tiene algo difícil de explicar con una ficha técnica.

"Parece que nunca hubiera pasado nadie"

La experiencia en Macondo Park también ha cambiado la manera en la que Carolina entiende lo que ocurre al otro lado de su laboratorio. "Es brutal. Tú llegas por la mañana y parece que nunca hubiera pasado nadie", cuenta. Todo está preparado y organizado antes de que comiencen a entrar los visitantes. Después, las puertas se abren y la percepción cambia por completo.

"Cuando abren las puertas, ves el mundo ahí dentro", relata. La heladera destaca especialmente el ambiente de trabajo: "Todo es un control, todo está en un papelito, es una energía, todo el mundo es simpático, te acoge, todo fluye perfectamente". Para alguien que llega desde una heladería de Tarifa, formar parte durante estos días de una maquinaria de estas dimensiones es también una experiencia profesional poco habitual.

Su espacio, además, se ha convertido en uno de los puntos que más llaman la atención dentro de la residencia. Hay un photocall luminoso con una frase relacionada con La Loba y, según explica Carolina, la fotografía termina formando parte casi inevitable del ritual. "Nadie sale sin helado y sin hacerse una foto ahí con la frase de 'Una loba como yo'", cuenta.

  • Así es el laboratorio de Carolina Ferreira en la residencia de Shakira, en Macondo Park de Madrid.
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La colaboración tiene todavía recorrido. Los conciertos de septiembre continúan y habrá nuevas fechas en octubre, los días 2, 3, 4, 9, 10 y 11. Durante esas jornadas, los tres diseños seguirán saliendo del laboratorio madrileño de Carolina Ferreira, uno a uno, como cuando prepara cualquier otro helado en Tarifa.

Para la heladera gaditana de adopción, el encargo ya ha supuesto algo difícil de medir en una vitrina o en una carta. "Esta colaboración con Shakira es un punto más para mí a nivel personal, pero también para mi heladería. Siento como si mi currículum pasara de 100 a 1.000 después de esto", reconoce.

Entre todos los detalles de esta historia, hay uno especialmente curioso: para llegar desde una pequeña heladería de Tarifa hasta la residencia de Shakira no ha necesitado cambiar de oficio, sino hacer exactamente lo mismo que lleva años haciendo. Solo que esta vez alguien le pidió que metiera a Shakira dentro de un helado y Carolina decidió darle forma de loba.

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