La Policía Nacional ha detenido a dos personas de origen albanés en Algeciras tras localizar más de mil kilos de hachís en una vivienda de campo en la zona de Pelayo. Durante el operativo, los agentes también incautaron tres armas automáticas de guerra tipo Kalashnikov (AK-47), en perfecto estado y listas para su uso.
Según un comunicado emitido este viernes por la Policía, la operación evidencia un incremento de la violencia y del uso de armamento de fuego por parte de las redes criminales para proteger grandes alijos de hachís y cocaína. Estas armas se emplean tanto para repeler posibles acciones policiales como para enfrentamientos con bandas rivales.
La nota oficial subraya que la creciente especialización y capacidad operativa de estas organizaciones, así como su dimensión internacional, representan un riesgo significativo para la seguridad ciudadana y para los agentes que intervienen en la lucha contra el narcotráfico.
La detención se produjo en el marco de la operación LUX, una investigación dedicada al tráfico de drogas que permitió localizar un inmueble utilizado como “guardería” por una organización criminal. Este tipo de instalaciones sirven para ocultar y custodiar grandes cantidades de droga antes de su distribución.
Una vivienda como almacén
En el caso de Algeciras, los fardos de hachís almacenados en la vivienda procedían de la franja costera comprendida entre Algeciras y Tarifa. Los dos detenidos se encargaban de la vigilancia del alijo y portaban tres fusiles Kalashnikov, municionados y con capacidad inmediata para abrir fuego. La Policía advierte que el uso de este armamento reviste especial gravedad en el Campo de Gibraltar, zona estratégica dentro de las rutas del narcotráfico.
Tras su detención, los dos individuos fueron puestos a disposición del juez de guardia de Algeciras, que ha ordenado su ingreso en prisión. La investigación continúa abierta y no se descartan nuevas detenciones en el marco de la operación.


