Una operación conjunta de la Policía Nacional, la Guardia Civil y la Agencia Tributaria ha permitido desarticular tres organizaciones criminales vinculadas al Balkan Cartel, especializadas en la introducción de grandes alijos de cocaína procedente de Colombia mediante el asalto a buques portacontenedores. El balance es contundente: 30 detenidos, 19 registros y la incautación de 2.475 kilos de cocaína, además de armas de guerra.
La investigación, que arrancó tras la aprehensión de 88 kilos de cocaína en Mijas en octubre de 2024, destapó una compleja estructura criminal formada por tres organizaciones interconectadas. Una de ellas, vinculada directamente al Balkan Cartel, era la propietaria de la droga. Otra estaba integrada por personas de origen colombiano que operaban tanto en su país como en España. La tercera, asentada en el Campo de Gibtaltar, se encargaba de proporcionar el soporte logístico necesario para los asaltos marítimos.
El llamado 'Balkan Cartel' introducía enormes cantidades de cocaína por el puerto de Cádiz y luego la guardaba en localidades de la provincia. Así ha sido la operación policial pic.twitter.com/5dt7LxQ1BS
— lavozdelsur.es (@lavozdelsures) January 15, 2026
Para introducir la droga en los contenedores, los grupos recurrían a la técnica de los “micos”, también conocida como la de los trepadores: jóvenes nadadores cargaban el estupefaciente en alta mar. Posteriormente, otros miembros se desplazaban a España para recuperar la mercancía antes de la llegada de los buques al Estrecho de Gibraltar, contando con embarcaciones rápidas y medios especializados.
Cádiz, centro de la operación
El primer gran golpe se produjo cuando un buque con destino al puerto de Cádiz alertó de la presencia de polizones a bordo, lo que permitió intervenir 1.355 kilos de cocaína ocultos en un contenedor. Poco después, otro mercante fue asaltado en aguas portuguesas por individuos armados, que lograron descargar varios fardos.
La investigación confirmó además el uso del método drop off, que consiste en arrojar la droga al mar desde un mercante para su recogida por lanchas cerca del destino, sometiendo a la tripulación y utilizando técnicas militares y armas de guerra. Así, la cocaína era introducida por el Golfo de Cádiz y transportada por carretera a otros países europeos.
En los registros finales se intervinieron 1.032 kilos adicionales de cocaína, unos 166.000 euros en efectivo, joyas y relojes valorados en 100.000 euros, ocho vehículos de alta gama, 215 garrafas de gasolina, material náutico, escalas de abordaje y dispositivos de geolocalización. También se bloquearon activos inmobiliarios por casi cinco millones de euros y cuatro monederos virtuales de criptomonedas.



