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El SAS tendrá que indemnizar a las hijas de una algecireña que murió por un tromboembolismo pulmonar: en Urgencias le diagnosticaron una contractura

En la misma semana, la víctima se desmayó en su casa y aunque las hijas llamaron a una ambulancia a las 10:40, la paciente no llegó al hospital hasta casi tres horas después

  • El Hospital Punta Europa de Algeciras, en una imagen de archivo. -

El Servicio Andaluz de Salud (SAS) ha aceptado indemnizar con 89.921 euros a las dos hijas de una mujer de 59 años que falleció después de recibir una atención deficiente en el servicio de Urgencias del hospital Punta de Europa de Algeciras. La paciente había acudido al centro con un intenso dolor en la pantorrilla izquierda y en el costado derecho, cinco días después de someterse a una intervención de vesícula, pero fue dada de alta con el diagnóstico de "contractura muscular" cuando en realidad sufría un tromboembolismo pulmonar (TEP) bilateral masivo que terminó provocándole la muerte.

Según ha informado este martes el Defensor del Paciente en una nota de prensa, la Dirección Gerencia del SAS ha dictado una resolución por la que estima parcialmente el expediente de responsabilidad patrimonial iniciado a petición de las hijas de la fallecida. La mujer había sido intervenida de vesícula el 2 de noviembre de 2021 en la Clínica Virgen de la Palma de Algeciras, un centro privado concertado con el SAS, y recibió el alta al día siguiente. El 7 de noviembre, cinco días después de la operación, acudió al servicio de Urgencias del Hospital Punta de Europa debido a los fuertes dolores.

A pesar de que la paciente había pasado recientemente por una cirugía, los facultativos que la atendieron no realizaron las pruebas complementarias analíticas que, según la resolución administrativa, resultaban fundamentales para detectar el problema que sufría. Fue enviada a su domicilio con el diagnóstico de "contractura muscular". Los dolores, sin embargo, continuaron. El 10 de noviembre realizó una consulta telefónica con su centro de salud y al día siguiente, 11 de noviembre, sufrió un grave desmayo en su vivienda, lo que llevó a su familia a contactar con el servicio de emergencias 112 a las 10:40 horas.

La asistencia volvió a verse retrasada, según el relato del Defensor del Paciente, por fallos de coordinación, cancelaciones de unidades y problemas de ubicación por parte del servicio de ambulancias. Además, fue necesario solicitar la intervención de los bomberos para poder evacuar a la mujer de la vivienda. Finalmente, la ambulancia llegó al Hospital Punta Europa a las 13:18 horas, más de dos horas y media después de la primera llamada de auxilio. Una vez en el centro sanitario se le diagnosticó el tromboembolismo pulmonar bilateral masivo que padecía y que acabaría provocando su fallecimiento al día siguiente.

Las pruebas que no se hicieron

En su resolución, la Administración reconoce que, ante los síntomas que presentaba la paciente, con dolor torácico y muscular después de una cirugía reciente, la realización de un estudio analítico de Dímero D y de una prueba de imagen Angio-TAC habría permitido detectar antes el tromboembolismo e iniciar un tratamiento anticoagulante. Según recoge la resolución, estas actuaciones podrían haber evitado "con alta probabilidad" el desenlace mortal. Como consecuencia de estas conclusiones, el SAS ha acordado abonar los 89.921 euros de indemnización a las dos hijas de la mujer fallecida.

El abogado del caso y colaborador jurídico de la Asociación 'El Defensor del Paciente', Damián Vázquez, ha considerado "francamente inaceptable que a una paciente recién operada de cirugía abdominal, que acude a urgencias hospitalarias con dolor agudo en la pierna y en el costado, se la catalogue sin pruebas de una simple 'contractura muscular' y se la envíe a casa sin realizarle una analítica básica". A su juicio, lo ocurrido constituye "un fallo diagnóstico clamoroso y evitable que le costó la vida a la paciente".

El Servicio Andaluz de Salud (SAS) ha aceptado indemnizar con 89.921 euros a las dos hijas de una mujer de 59 años que falleció después de recibir una atención deficiente en el servicio de Urgencias del hospital Punta de Europa de Algeciras. La paciente había acudido al centro con un intenso dolor en la pantorrilla izquierda y en el costado derecho, cinco días después de someterse a una intervención de vesícula, pero fue dada de alta con el diagnóstico de "contractura muscular" cuando en realidad sufría un tromboembolismo pulmonar (TEP) bilateral masivo que terminó provocándole la muerte.

Según ha informado este martes el Defensor del Paciente en una nota de prensa, la Dirección Gerencia del SAS ha dictado una resolución por la que estima parcialmente el expediente de responsabilidad patrimonial iniciado a petición de las hijas de la fallecida. La mujer había sido intervenida de vesícula el 2 de noviembre de 2021 en la Clínica Virgen de la Palma de Algeciras, un centro privado concertado con el SAS, y recibió el alta al día siguiente. El 7 de noviembre, cinco días después de la operación, acudió al servicio de Urgencias del Hospital Punta de Europa debido a los fuertes dolores.

A pesar de que la paciente había pasado recientemente por una cirugía, los facultativos que la atendieron no realizaron las pruebas complementarias analíticas que, según la resolución administrativa, resultaban fundamentales para detectar el problema que sufría. Fue enviada a su domicilio con el diagnóstico de "contractura muscular". Los dolores, sin embargo, continuaron. El 10 de noviembre realizó una consulta telefónica con su centro de salud y al día siguiente, 11 de noviembre, sufrió un grave desmayo en su vivienda, lo que llevó a su familia a contactar con el servicio de emergencias 112 a las 10:40 horas.

La asistencia volvió a verse retrasada, según el relato del Defensor del Paciente, por fallos de coordinación, cancelaciones de unidades y problemas de ubicación por parte del servicio de ambulancias. Además, fue necesario solicitar la intervención de los bomberos para poder evacuar a la mujer de la vivienda. Finalmente, la ambulancia llegó al Hospital Punta Europa a las 13:18 horas, más de dos horas y media después de la primera llamada de auxilio. Una vez en el centro sanitario se le diagnosticó el tromboembolismo pulmonar bilateral masivo que padecía y que acabaría provocando su fallecimiento al día siguiente.

Las pruebas que no se hicieron

En su resolución, la Administración reconoce que, ante los síntomas que presentaba la paciente, con dolor torácico y muscular después de una cirugía reciente, la realización de un estudio analítico de Dímero D y de una prueba de imagen Angio-TAC habría permitido detectar antes el tromboembolismo e iniciar un tratamiento anticoagulante. Según recoge la resolución, estas actuaciones podrían haber evitado "con alta probabilidad" el desenlace mortal. Como consecuencia de estas conclusiones, el SAS ha acordado abonar los 89.921 euros de indemnización a las dos hijas de la mujer fallecida.

El abogado del caso y colaborador jurídico de la Asociación 'El Defensor del Paciente', Damián Vázquez, ha considerado "francamente inaceptable que a una paciente recién operada de cirugía abdominal, que acude a urgencias hospitalarias con dolor agudo en la pierna y en el costado, se la catalogue sin pruebas de una simple 'contractura muscular' y se la envíe a casa sin realizarle una analítica básica". A su juicio, lo ocurrido constituye "un fallo diagnóstico clamoroso y evitable que le costó la vida a la paciente".

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