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Valentía y firmas para sacar de la plaza Ronda al vecino indeseable: una concentración para que todo Jerez se entere

La protesta se ha podido llevar a cabo sin incidentes porque se encuentra internado en Salud Mental de manera puntual y será necesario que sea denunciado en muchas ocasiones para que un juez orden su ingreso permanente

  • Un hombre firma en la concentración para la expulsión del vecino. -

Los vecinos de la plaza Ronda, en la barriada de La Granja de Jerez, llevan tiempo denunciando una situación que es insostenible. Este jueves han llevado a cabo una concentración para que nadie se quede sin saber el sinvivir que arrastran desde hace más de cinco años con uno de los residentes de la zona. Amenazas, gritos, lanzamiento de objetos y daños en viviendas y elementos del entorno forman parte, según sus testimonios, de una situación que se ha agravado durante los últimos tiempos y que les ha llevado a reclamar una solución a los cuatro vientos.

Los residentes han celebrado este jueves una concentración en la propia plaza Ronda para pedir medidas ante una situación que describen como insufrible. Se ha podido celebrar sin incidentes porque el vecino en cuestión estaba ingresado puntualmente en la Unidad de Salud Mental. Ha pasado más veces, pero esa calma no suele pasar de dos o tres días hasta que regresa a su domicilio.

  • Algunos de los vecinos afectados posan delante de la pancarta.
  •  

Estaba presente la delegada de Inclusión Social, Yessika Quintero, que quería mostrar su apoyo a esos vecinos que necesitan sentir que no están solos. Ahora falta que un juez ordene el ingrese no voluntario de manera permanente. Pero para eso es necesario que lo denuncien constantemente.

Montse, una de las vecinas que ha tomado la iniciativa para tomar la palabra, recalca que no se trata de una convocatoria vinculada a ningún partido político ni asociación. "Somos unos vecinos que nos hemos puesto de acuerdo y yo he sido la que he tenido la iniciativa de hacer esta concentración. Todos sufrimos esta situación".

El objetivo de la movilización es, según Montse, conseguir una respuesta ante los problemas que los residentes aseguran estar sufriendo. "Lo que queremos conseguir es que tengamos una solución con esta persona, porque ya es intratable, ya no podemos vivir más con él porque es una continua amenaza", afirma. Entre las situaciones que relata menciona noches sin dormir, gritos y el lanzamiento de objetos desde una vivienda. "No podemos dormir porque está todo el día chillando, te está tirando cubos de lejía, te está tirando botes de cristal por la ventana", sostiene.

  • Una vecina muestra cómo quedó su baño por culpa del vecino denunciado.
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Los vecinos aseguran que la situación afecta especialmente a las personas que viven más cerca del domicilio señalado. Montse relata que algunos residentes mayores tienen miedo incluso de abrir la puerta de sus casas y asegura que en otras ocasiones se han producido episodios con distintos objetos. "Ha bajado con una katana, con un palo grande, un garrote... Y así estamos", señala. También describe episodios relacionados con una motocicleta y asegura que recientemente se produjo una situación de peligro cerca de una guardería. "Es una locura, no podemos vivir así", resume.

El infierno de vivir en el piso de abajo

Carmen, una vecina que reside en el tercero, el piso de abajo, explica que el problema se prolonga desde hace aproximadamente cinco o seis años y que su vivienda se encuentra justo debajo de la del vecino al que se refieren. "Yo lo tengo justamente encima. Yo vivo en el tercero, él vive en el cuarto", relata. Según cuenta, los golpes y ruidos se producen durante la madrugada y durante el día. "Está todo el día moviendo muebles y dando porrazos", afirma. También asegura haber llamado a la Policía de madrugada y haber recibido como respuesta la recomendación de presentar denuncias y acudir a Asuntos Sociales.

  • La concentración contó con una importante presencia de vecinos.
  •  

La situación, según Carmen, también habría provocado problemas en su vivienda. Relata que el agua procedente del piso superior llegó a provocar la caída del techo de su cocina y que tuvo que asumir el coste de una reparación. "A mí se me cayó el techo en mi cocina", afirma. Según su testimonio, posteriormente volvió a aparecer el mismo problema porque "tiene todo reventado otra vez". Ante esta situación, asegura que su principal expectativa es que se encuentre una solución definitiva: "Que se vaya, que lo saquen de aquí".

Otro de los residentes describe igualmente un ambiente de temor entre algunas familias de la plaza. "Va buscando intimidar a la gente, él grita, él te amenaza, se va para ti", asegura. Este vecino relata además episodios en los que habría sido necesario avisar a los bomberos por un posible fuego y recuerda noches en las que los ruidos impedían descansar. También asegura que sus hijos reciben indicaciones para evitar determinadas zonas de la plaza cuando se producen estos episodios.

Durante la concentración se han recogido firmas para presentar una denuncia colectiva y trasladar también la situación a una trabajadora social, con el objetivo de que quede constancia de lo que, según sus testimonios, llevan años viviendo. "Vamos a hacer una denuncia colectiva y también vamos a llevar a la trabajadora social para que haya constancia de todo lo que estamos viviendo con esta persona", señala. 

Los vecinos de la plaza Ronda, en la barriada de La Granja de Jerez, llevan tiempo denunciando una situación que es insostenible. Este jueves han llevado a cabo una concentración para que nadie se quede sin saber el sinvivir que arrastran desde hace más de cinco años con uno de los residentes de la zona. Amenazas, gritos, lanzamiento de objetos y daños en viviendas y elementos del entorno forman parte, según sus testimonios, de una situación que se ha agravado durante los últimos tiempos y que les ha llevado a reclamar una solución a los cuatro vientos.

Los residentes han celebrado este jueves una concentración en la propia plaza Ronda para pedir medidas ante una situación que describen como insufrible. Se ha podido celebrar sin incidentes porque el vecino en cuestión estaba ingresado puntualmente en la Unidad de Salud Mental. Ha pasado más veces, pero esa calma no suele pasar de dos o tres días hasta que regresa a su domicilio.

  • Algunos de los vecinos afectados posan delante de la pancarta.
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Estaba presente la delegada de Inclusión Social, Yessika Quintero, que quería mostrar su apoyo a esos vecinos que necesitan sentir que no están solos. Ahora falta que un juez ordene el ingrese no voluntario de manera permanente. Pero para eso es necesario que lo denuncien constantemente.

Montse, una de las vecinas que ha tomado la iniciativa para tomar la palabra, recalca que no se trata de una convocatoria vinculada a ningún partido político ni asociación. "Somos unos vecinos que nos hemos puesto de acuerdo y yo he sido la que he tenido la iniciativa de hacer esta concentración. Todos sufrimos esta situación".

El objetivo de la movilización es, según Montse, conseguir una respuesta ante los problemas que los residentes aseguran estar sufriendo. "Lo que queremos conseguir es que tengamos una solución con esta persona, porque ya es intratable, ya no podemos vivir más con él porque es una continua amenaza", afirma. Entre las situaciones que relata menciona noches sin dormir, gritos y el lanzamiento de objetos desde una vivienda. "No podemos dormir porque está todo el día chillando, te está tirando cubos de lejía, te está tirando botes de cristal por la ventana", sostiene.

  • Una vecina muestra cómo quedó su baño por culpa del vecino denunciado.
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Los vecinos aseguran que la situación afecta especialmente a las personas que viven más cerca del domicilio señalado. Montse relata que algunos residentes mayores tienen miedo incluso de abrir la puerta de sus casas y asegura que en otras ocasiones se han producido episodios con distintos objetos. "Ha bajado con una katana, con un palo grande, un garrote... Y así estamos", señala. También describe episodios relacionados con una motocicleta y asegura que recientemente se produjo una situación de peligro cerca de una guardería. "Es una locura, no podemos vivir así", resume.

El infierno de vivir en el piso de abajo

Carmen, una vecina que reside en el tercero, el piso de abajo, explica que el problema se prolonga desde hace aproximadamente cinco o seis años y que su vivienda se encuentra justo debajo de la del vecino al que se refieren. "Yo lo tengo justamente encima. Yo vivo en el tercero, él vive en el cuarto", relata. Según cuenta, los golpes y ruidos se producen durante la madrugada y durante el día. "Está todo el día moviendo muebles y dando porrazos", afirma. También asegura haber llamado a la Policía de madrugada y haber recibido como respuesta la recomendación de presentar denuncias y acudir a Asuntos Sociales.

  • La concentración contó con una importante presencia de vecinos.
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La situación, según Carmen, también habría provocado problemas en su vivienda. Relata que el agua procedente del piso superior llegó a provocar la caída del techo de su cocina y que tuvo que asumir el coste de una reparación. "A mí se me cayó el techo en mi cocina", afirma. Según su testimonio, posteriormente volvió a aparecer el mismo problema porque "tiene todo reventado otra vez". Ante esta situación, asegura que su principal expectativa es que se encuentre una solución definitiva: "Que se vaya, que lo saquen de aquí".

Otro de los residentes describe igualmente un ambiente de temor entre algunas familias de la plaza. "Va buscando intimidar a la gente, él grita, él te amenaza, se va para ti", asegura. Este vecino relata además episodios en los que habría sido necesario avisar a los bomberos por un posible fuego y recuerda noches en las que los ruidos impedían descansar. También asegura que sus hijos reciben indicaciones para evitar determinadas zonas de la plaza cuando se producen estos episodios.

Durante la concentración se han recogido firmas para presentar una denuncia colectiva y trasladar también la situación a una trabajadora social, con el objetivo de que quede constancia de lo que, según sus testimonios, llevan años viviendo. "Vamos a hacer una denuncia colectiva y también vamos a llevar a la trabajadora social para que haya constancia de todo lo que estamos viviendo con esta persona", señala. 

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