El desierto de Tabernas, en Almería, se convertirá el próximo 1 de octubre en un banco de pruebas para la exploración de Marte. La Agencia Espacial Europea (ESA), junto a Airbus y otros socios europeos, realizará allí un ensayo con un prototipo de rover marciano destinado a poner a prueba tecnologías y procedimientos relacionados con la futura misión ExoMars Rosalind Franklin.
El vehículo que recorrerá el terreno almeriense es conocido como Charlie, un rover de seis ruedas que será controlado a distancia desde el Centro de Control de Operaciones del Rover (ROCC), situado en Turín, Italia.
La comunicación entre los responsables de la prueba y el vehículo se realizará mediante un enlace por satélite, reproduciendo así parte de las condiciones operativas que deberán afrontar los equipos cuando la misión real alcance Marte.
La campaña servirá también para validar el último sistema de navegación autónoma desarrollado para el rover y ensayar actividades científicas similares a las que realizará Rosalind Franklin cuando se encuentre sobre la superficie marciana.
Un ensayo para buscar vida en Marte
El objetivo final del programa ExoMars es tratar de responder a una de las grandes preguntas de la exploración espacial: si Marte albergó alguna vez vida. La segunda misión del programa está prevista para ser lanzada en 2028 y su llegada al planeta rojo está programada para 2030. Estará compuesta por el rover Rosalind Franklin y un módulo de superficie.
Una de las principales características del vehículo será su capacidad para combinar el desplazamiento por Marte con el estudio del subsuelo.
El rover podrá perforar hasta dos metros de profundidad para obtener muestras, analizar su composición e intentar localizar indicios de vida pasada o, eventualmente, presente que hayan podido permanecer protegidos bajo la superficie marciana.
Durante las pruebas de Tabernas se simularán precisamente algunas de esas operaciones científicas, además del comportamiento del sistema autónomo de navegación.
De una misión lanzada en 2016 al viaje previsto para 2028
ExoMars comenzó su actividad en marzo de 2016 con el lanzamiento del Orbitador de rastreo de gases (TGO) y Schiaparelli, un módulo concebido para demostrar tecnologías de entrada, descenso y aterrizaje.
La siguiente gran etapa será la misión de Rosalind Franklin, cuyo lanzamiento está previsto para dentro de dos años. Antes de que eso ocurra, los responsables del proyecto seguirán probando sobre la Tierra los sistemas que deberán funcionar a millones de kilómetros de distancia.
El próximo 1 de octubre, uno de esos ensayos tendrá como escenario el paisaje árido del desierto de Tabernas, donde Charlie recorrerá el terreno almeriense mientras sus operadores lo dirigen desde Italia y ponen a prueba tecnologías destinadas a explorar Marte.
El desierto de Tabernas, en Almería, se convertirá el próximo 1 de octubre en un banco de pruebas para la exploración de Marte. La Agencia Espacial Europea (ESA), junto a Airbus y otros socios europeos, realizará allí un ensayo con un prototipo de rover marciano destinado a poner a prueba tecnologías y procedimientos relacionados con la futura misión ExoMars Rosalind Franklin.
El vehículo que recorrerá el terreno almeriense es conocido como Charlie, un rover de seis ruedas que será controlado a distancia desde el Centro de Control de Operaciones del Rover (ROCC), situado en Turín, Italia.
La comunicación entre los responsables de la prueba y el vehículo se realizará mediante un enlace por satélite, reproduciendo así parte de las condiciones operativas que deberán afrontar los equipos cuando la misión real alcance Marte.
La campaña servirá también para validar el último sistema de navegación autónoma desarrollado para el rover y ensayar actividades científicas similares a las que realizará Rosalind Franklin cuando se encuentre sobre la superficie marciana.
Un ensayo para buscar vida en Marte
El objetivo final del programa ExoMars es tratar de responder a una de las grandes preguntas de la exploración espacial: si Marte albergó alguna vez vida. La segunda misión del programa está prevista para ser lanzada en 2028 y su llegada al planeta rojo está programada para 2030. Estará compuesta por el rover Rosalind Franklin y un módulo de superficie.
Una de las principales características del vehículo será su capacidad para combinar el desplazamiento por Marte con el estudio del subsuelo.
El rover podrá perforar hasta dos metros de profundidad para obtener muestras, analizar su composición e intentar localizar indicios de vida pasada o, eventualmente, presente que hayan podido permanecer protegidos bajo la superficie marciana.
Durante las pruebas de Tabernas se simularán precisamente algunas de esas operaciones científicas, además del comportamiento del sistema autónomo de navegación.
De una misión lanzada en 2016 al viaje previsto para 2028
ExoMars comenzó su actividad en marzo de 2016 con el lanzamiento del Orbitador de rastreo de gases (TGO) y Schiaparelli, un módulo concebido para demostrar tecnologías de entrada, descenso y aterrizaje.
La siguiente gran etapa será la misión de Rosalind Franklin, cuyo lanzamiento está previsto para dentro de dos años. Antes de que eso ocurra, los responsables del proyecto seguirán probando sobre la Tierra los sistemas que deberán funcionar a millones de kilómetros de distancia.
El próximo 1 de octubre, uno de esos ensayos tendrá como escenario el paisaje árido del desierto de Tabernas, donde Charlie recorrerá el terreno almeriense mientras sus operadores lo dirigen desde Italia y ponen a prueba tecnologías destinadas a explorar Marte.
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