La Cañada de Pinosolete, al sur de Jerez, se ha convertido de nuevo en escenario de comportamientos incívicos. En varios puntos de esta vía próxima a San Telmo y La Cartuja han aparecido numerosos botellines y botellas de cerveza abandonados, algunos de ellos colocados directamente sobre los matojos secos.
La situación resulta especialmente preocupante por las altas temperaturas registradas durante las últimas semanas. Jerez viene de soportar jornadas cercanas a los 40 grados y, aunque septiembre ya ha comenzado, el calor continúa siendo intenso. En este contexto, dejar vidrio entre la vegetación seca supone un riesgo por el posible efecto lupa y la generación de incendios. Un grupo de jerezanos ha estado limpiando esta zona en la mañana de este viernes.
Las botellas no aparecen únicamente tiradas por el terreno. En algunos puntos, los botellines han sido colocados sobre los propios matorrales, casi como si formasen parte de la decoración del lugar. Una imagen que indigna todavía más teniendo en cuenta las condiciones de sequedad de la zona y su cercanía a otros espacios como el polígono de El Portal.
Un botellín entre matojos.
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MANU GARCÍA
Otro botellín 'decorativo'.
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MANU GARCÍA
La Cañada de Pinosolete tiene alrededor de dos kilómetros de longitud y conecta la carretera de La Cartuja con la carretera de El Portal. Es un camino no asfaltado muy cercano al casco urbano y utilizado habitualmente por ciclistas.
No es, además, la primera vez que este entorno tiene que convivir con comportamientos incívicos. Durante muchos años, su proximidad a la ciudad hizo que sufriera también el problema de los vertidos incontrolados de escombros y basura.
La zona cuenta además con puntos elevados desde los que puede contemplarse Jerez, utilizados a modo de mirador. Ahora, parte de ese paisaje aparece salpicado de botellas y botellines abandonados entre una vegetación completamente seca.
La Cañada de Pinosolete, al sur de Jerez, se ha convertido de nuevo en escenario de comportamientos incívicos. En varios puntos de esta vía próxima a San Telmo y La Cartuja han aparecido numerosos botellines y botellas de cerveza abandonados, algunos de ellos colocados directamente sobre los matojos secos.
La situación resulta especialmente preocupante por las altas temperaturas registradas durante las últimas semanas. Jerez viene de soportar jornadas cercanas a los 40 grados y, aunque septiembre ya ha comenzado, el calor continúa siendo intenso. En este contexto, dejar vidrio entre la vegetación seca supone un riesgo por el posible efecto lupa y la generación de incendios. Un grupo de jerezanos ha estado limpiando esta zona en la mañana de este viernes.
Las botellas no aparecen únicamente tiradas por el terreno. En algunos puntos, los botellines han sido colocados sobre los propios matorrales, casi como si formasen parte de la decoración del lugar. Una imagen que indigna todavía más teniendo en cuenta las condiciones de sequedad de la zona y su cercanía a otros espacios como el polígono de El Portal.
Un botellín entre matojos.
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MANU GARCÍA
Otro botellín 'decorativo'.
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MANU GARCÍA
La Cañada de Pinosolete tiene alrededor de dos kilómetros de longitud y conecta la carretera de La Cartuja con la carretera de El Portal. Es un camino no asfaltado muy cercano al casco urbano y utilizado habitualmente por ciclistas.
No es, además, la primera vez que este entorno tiene que convivir con comportamientos incívicos. Durante muchos años, su proximidad a la ciudad hizo que sufriera también el problema de los vertidos incontrolados de escombros y basura.
La zona cuenta además con puntos elevados desde los que puede contemplarse Jerez, utilizados a modo de mirador. Ahora, parte de ese paisaje aparece salpicado de botellas y botellines abandonados entre una vegetación completamente seca.
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