La celebración de una cena para unas 300 personas en la Cartuja de Jerez, en junio, sigue generando controversia. La Plataforma Amigos de la Cartuja asegura que algunos partidos "rozan la prevaricación" al mirar hacia otro lado ante lo que considera un incumplimiento de la cesión al Obispado.
El comunicado emitido por la plataforma responde a las intervenciones de PP y Vox en el pleno del 25 de septiembre. La Confluencia pidió fiscalizar las actividades no religiosas, finalizar la cesión si se acreditaban incumplimientos y elaborar un Plan Director. Su portavoz, Violeta Márquez, retiró la propuesta antes de votarla ante la previsión de que no prosperaría.
Urbanismo confirmó que no consta licencia para eventos
La advertencia tiene un antecedente documental. En una resolución del 7 de agosto, Urbanismo respondió a la asociación que en los archivos municipales "no consta ninguna licencia o autorización" para eventos distintos al uso religioso.
Sí existe un proyecto de visitas culturales concertadas, aprobado por el pleno el 22 de abril de 2025, con recepción, venta de entradas y recuerdos, cafetería y aparcamiento. La licencia de obras del aparcamiento continúa en tramitación.
La plataforma recuerda que el inmueble pertenece al Estado y que la orden ministerial del 8 de abril de 2003 lo cedió al Obispado por 75 años, para fines religiosos y culturales, con obligaciones de conservación y prohibición de arrendar sus dependencias. Considera los caterings una actividad incompatible y competencia desleal para la restauración local.
Vox defendió al Obispado y el PP planteó otra propuesta
El concejal de Vox Ignacio Soto afirmó que la diócesis cobró 4.000 euros por alquilar el espacio para la cena y que invirtió 700.000 euros en los dos últimos años. Planteó buscar la compatibilidad de estas actividades: "No ataquemos a los únicos que están haciendo algo por mantener la Cartuja".
El delegado de Cultura, Francisco Zurita, propuso sustituir la moción por una petición de colaboración institucional con el Obispado, garantizando la protección del monumento y las actividades culturales, institucionales y académicas. Márquez rechazó la enmienda. El socialista Dionisio Díaz defendió un plan de conservación con financiación pública, mecenazgo y actividades compatibles dentro de la legalidad.
Amigos de la Cartuja cuestiona también la ampliación del bar, las posibles bodas y los ingresos de entradas y visitas nocturnas, cuyo destino dice desconocer. Reclama una gestión civil con participación de la Iglesia. Sobre el IAE, el Servicio Tributario denegó el acceso a los datos por tratarse de información reservada.
La celebración de una cena para unas 300 personas en la Cartuja de Jerez, en junio, sigue generando controversia. La Plataforma Amigos de la Cartuja asegura que algunos partidos "rozan la prevaricación" al mirar hacia otro lado ante lo que considera un incumplimiento de la cesión al Obispado.
El comunicado emitido por la plataforma responde a las intervenciones de PP y Vox en el pleno del 25 de septiembre. La Confluencia pidió fiscalizar las actividades no religiosas, finalizar la cesión si se acreditaban incumplimientos y elaborar un Plan Director. Su portavoz, Violeta Márquez, retiró la propuesta antes de votarla ante la previsión de que no prosperaría.
Urbanismo confirmó que no consta licencia para eventos
La advertencia tiene un antecedente documental. En una resolución del 7 de agosto, Urbanismo respondió a la asociación que en los archivos municipales "no consta ninguna licencia o autorización" para eventos distintos al uso religioso.
Sí existe un proyecto de visitas culturales concertadas, aprobado por el pleno el 22 de abril de 2025, con recepción, venta de entradas y recuerdos, cafetería y aparcamiento. La licencia de obras del aparcamiento continúa en tramitación.
La plataforma recuerda que el inmueble pertenece al Estado y que la orden ministerial del 8 de abril de 2003 lo cedió al Obispado por 75 años, para fines religiosos y culturales, con obligaciones de conservación y prohibición de arrendar sus dependencias. Considera los caterings una actividad incompatible y competencia desleal para la restauración local.
Vox defendió al Obispado y el PP planteó otra propuesta
El concejal de Vox Ignacio Soto afirmó que la diócesis cobró 4.000 euros por alquilar el espacio para la cena y que invirtió 700.000 euros en los dos últimos años. Planteó buscar la compatibilidad de estas actividades: "No ataquemos a los únicos que están haciendo algo por mantener la Cartuja".
El delegado de Cultura, Francisco Zurita, propuso sustituir la moción por una petición de colaboración institucional con el Obispado, garantizando la protección del monumento y las actividades culturales, institucionales y académicas. Márquez rechazó la enmienda. El socialista Dionisio Díaz defendió un plan de conservación con financiación pública, mecenazgo y actividades compatibles dentro de la legalidad.
Amigos de la Cartuja cuestiona también la ampliación del bar, las posibles bodas y los ingresos de entradas y visitas nocturnas, cuyo destino dice desconocer. Reclama una gestión civil con participación de la Iglesia. Sobre el IAE, el Servicio Tributario denegó el acceso a los datos por tratarse de información reservada.
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