La tensión ha aumentado en Ceuta un mes después de la avalancha de migrantes que entraron en la ciudad autónoma a finales de julio. La última noche, la violencia alcanzó al asentamiento de El Príncipe, donde un niño marroquí de solo ocho años, llamado Ali, resultó herido tras recibir un disparo con un rifle de perdigones. El menor había cruzado a Ceuta a nado el pasado día 30 y vive en una tienda de campaña junto a su hermano de tres años, su madre y su padre.
Según ha publicado laSexta, unos encapuchados dispararon anoche contra la familia y uno de los proyectiles alcanzó a Ali en la cabeza, muy cerca de su ojo derecho, provocándole una brecha de varios centímetros. Sin embargo, la autoría aún no ha sido esclarecida. La sangre todavía podía verse en la tienda de campaña. Los agresores, según la información difundida por la cadena, iban encapuchados y huyeron rápidamente en una moto. Tras resultar herido, el niño fue trasladado al hospital, donde recibió asistencia médica.
Los padres del menor han explicado a uno de los equipos desplazados especialmente a Ceuta que no han presentado una denuncia por miedo a que los servicios sociales les separen de sus hijos. Aseguran que desde que llegaron a la ciudad nadie les ha atendido y que los cuatro sobreviven en la tienda situada junto al asentamiento, a pocos metros del colegio Príncipe Felipe, que este martes retomó las clases. La familia afirma sentirse completamente abandonada y no saber dónde acudir. La madre relata que salió de la tienda durante el ataque para pedir a los agresores que parasen y advertirles de que allí había dos niños pequeños. Según su testimonio, los encapuchados llegaron a amenazarla con matarla a ella y a sus hijos.
Encapuchados en moto
Hay más denuncias por hechos similares. En ambos casos, personas encapuchadas que circulaban en una moto habrían disparado contra personas migrantes con pistolas de aire comprimido que utilizaban balines de plástico. La primera denuncia se presentó el 1 de septiembre, después de que una persona migrante fuera tiroteada en una zona próxima a la del último ataque. La segunda se produjo el 2 de septiembre y fue presentada por una persona ceutí de origen marroquí en Loma Colmenar. La Policía no descarta que pudiera haber sido confundida con una persona marroquí debido al mismo modo de actuar.
Estos hechos coinciden con la detención durante la pasada madrugada de cuatro menores en la zona de El Tarajal por un robo con violencia y otros altercados. A uno de ellos se le intervino una pistola de aire comprimido. Las autoridades sospechan que podrían existir conexiones entre estas cuatro personas y los tres episodios de disparos, aunque por el momento se desconoce si están relacionados. La investigación permanece abierta.
La tensión ha aumentado en Ceuta un mes después de la avalancha de migrantes que entraron en la ciudad autónoma a finales de julio. La última noche, la violencia alcanzó al asentamiento de El Príncipe, donde un niño marroquí de solo ocho años, llamado Ali, resultó herido tras recibir un disparo con un rifle de perdigones. El menor había cruzado a Ceuta a nado el pasado día 30 y vive en una tienda de campaña junto a su hermano de tres años, su madre y su padre.
Según ha publicado laSexta, unos encapuchados dispararon anoche contra la familia y uno de los proyectiles alcanzó a Ali en la cabeza, muy cerca de su ojo derecho, provocándole una brecha de varios centímetros. Sin embargo, la autoría aún no ha sido esclarecida. La sangre todavía podía verse en la tienda de campaña. Los agresores, según la información difundida por la cadena, iban encapuchados y huyeron rápidamente en una moto. Tras resultar herido, el niño fue trasladado al hospital, donde recibió asistencia médica.
Los padres del menor han explicado a uno de los equipos desplazados especialmente a Ceuta que no han presentado una denuncia por miedo a que los servicios sociales les separen de sus hijos. Aseguran que desde que llegaron a la ciudad nadie les ha atendido y que los cuatro sobreviven en la tienda situada junto al asentamiento, a pocos metros del colegio Príncipe Felipe, que este martes retomó las clases. La familia afirma sentirse completamente abandonada y no saber dónde acudir. La madre relata que salió de la tienda durante el ataque para pedir a los agresores que parasen y advertirles de que allí había dos niños pequeños. Según su testimonio, los encapuchados llegaron a amenazarla con matarla a ella y a sus hijos.
Encapuchados en moto
Hay más denuncias por hechos similares. En ambos casos, personas encapuchadas que circulaban en una moto habrían disparado contra personas migrantes con pistolas de aire comprimido que utilizaban balines de plástico. La primera denuncia se presentó el 1 de septiembre, después de que una persona migrante fuera tiroteada en una zona próxima a la del último ataque. La segunda se produjo el 2 de septiembre y fue presentada por una persona ceutí de origen marroquí en Loma Colmenar. La Policía no descarta que pudiera haber sido confundida con una persona marroquí debido al mismo modo de actuar.
Estos hechos coinciden con la detención durante la pasada madrugada de cuatro menores en la zona de El Tarajal por un robo con violencia y otros altercados. A uno de ellos se le intervino una pistola de aire comprimido. Las autoridades sospechan que podrían existir conexiones entre estas cuatro personas y los tres episodios de disparos, aunque por el momento se desconoce si están relacionados. La investigación permanece abierta.
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