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Un joven italiano viaja a Barcelona con sus amigos y acaba en coma tras una brutal paliza

Nicola Maggiotto, de 21 años, se encuentra ingresado tras recibir un puñetazo en la espalda al salir de una discoteca ubicada en la calle del Port Esportiu, junto al Port Fòrum

  • Nicola Maggiotto, joven italiano agredido en Barcelona.

Nicola Maggiotto, un joven italiano de 21 años, permanece ingresado desde hace cinco días en el Hospital del Mar de Barcelona. Allí, se encuentra en coma inducido después de sufrir una violenta agresión en las inmediaciones de una discoteca situada junto al Port Fòrum, en la frontera entre Barcelona y Sant Adrià de Besòs.

Los hechos ocurrieron el pasado miércoles 12 de agosto, alrededor de las 22.30 horas, en el exterior del Sea Sea Club, ubicado en la calle del Port Esportiu. Nicola había viajado a Barcelona junto a un grupo de amigos, la mayoría jugadores de rugby del mismo equipo de su ciudad, Asolo, en la región italiana del Véneto, para pasar unos días.

Según han relatado sus compañeros a medios italianos, el grupo estaba formado por ocho jóvenes de unos 20 años. Durante aquella jornada habían estado en el beach club y, posteriormente, entraron en contacto con otro grupo integrado por alrededor de diez o quince jóvenes. Los testimonios apuntan a que comenzaron hablando en inglés y que, inicialmente, la conversación transcurrió de manera cordial. La situación, sin embargo, cambió repentinamente. 

Un puñetazo por la espalda 

En un momento de la noche, Nicola se quedó unos metros por detrás de sus compañeros cuando estos se dirigían hacia la zona de taxis. Fue entonces cuando, según los testimonios, uno de los jóvenes se abalanzó sobre él por la espalda y le propinó un violento puñetazo en la nuca.

El italiano cayó al suelo y perdió el conocimiento. Uno de sus amigos, también de 21 años, trató de ayudarlo y recibió igualmente varios golpes, hasta llegar a desmayarse. Sufrió una herida en el pómulo que necesitó puntos de sutura, aunque fue dado de alta esa misma noche y posteriormente regresó a Italia.

Los testimonios recogidos sobre los instantes posteriores señalan que otros amigos de Nicola acudieron para defenderlo y que los agresores terminaron huyendo. Otra de las versiones aportadas indica que continuaron golpeando al joven cuando ya estaba en el suelo y escaparon ante la llegada de las patrullas policiales, avisadas por testigos.

Los sanitarios del Sistema de Emergencias Médicas (SEM) atendieron a Nicola y lo trasladaron al Hospital del Mar. Allí ingresó con una lesión cerebral grave y permanece en la Unidad de Cuidados Intensivos.

"Un golpe cobarde, una canallada"

Sus padres viajaron inmediatamente a Barcelona después de recibir la llamada de los amigos de su hijo. Su padre, Daniele, de 56 años y chófer de profesión, ha descrito la agresión con dureza: "Un golpe cobarde, una canallada".

Desde el hospital, explicó también la incertidumbre que atraviesa la familia: "Una enfermera me preguntó si creo en Dios; solo en las próximas 24-48 horas sabremos si los traumatismos de Nicola podrán resolverse sin secuelas graves".

Preguntado por el posible motivo del ataque, Daniele mantiene la esperanza de poder escucharlo directamente de su hijo. "Espero que me lo diga él cuando despierte". También ha agradecido la intervención de los compañeros que trataron de protegerlo. "Tengo que agradecer a sus amigos que se interpusieran para defenderlo, de lo contrario no sé cómo habría acabado", explica.

Antes de la agresión, no se habían registrado ni discusiones ni altercados dentro de la discoteca. Los padres de Nicola, asistidos por un abogado italiano, han presentado una denuncia. Los Mossos d'Esquadra mantienen abierta una investigación para aclarar las circunstancias de la agresión e identificar a sus autores. Los agentes ya han tomado declaración a varios testigos, incluidos los amigos del joven.

Nicola Maggiotto, un joven italiano de 21 años, permanece ingresado desde hace cinco días en el Hospital del Mar de Barcelona. Allí, se encuentra en coma inducido después de sufrir una violenta agresión en las inmediaciones de una discoteca situada junto al Port Fòrum, en la frontera entre Barcelona y Sant Adrià de Besòs.

Los hechos ocurrieron el pasado miércoles 12 de agosto, alrededor de las 22.30 horas, en el exterior del Sea Sea Club, ubicado en la calle del Port Esportiu. Nicola había viajado a Barcelona junto a un grupo de amigos, la mayoría jugadores de rugby del mismo equipo de su ciudad, Asolo, en la región italiana del Véneto, para pasar unos días.

Según han relatado sus compañeros a medios italianos, el grupo estaba formado por ocho jóvenes de unos 20 años. Durante aquella jornada habían estado en el beach club y, posteriormente, entraron en contacto con otro grupo integrado por alrededor de diez o quince jóvenes. Los testimonios apuntan a que comenzaron hablando en inglés y que, inicialmente, la conversación transcurrió de manera cordial. La situación, sin embargo, cambió repentinamente. 

Un puñetazo por la espalda 

En un momento de la noche, Nicola se quedó unos metros por detrás de sus compañeros cuando estos se dirigían hacia la zona de taxis. Fue entonces cuando, según los testimonios, uno de los jóvenes se abalanzó sobre él por la espalda y le propinó un violento puñetazo en la nuca.

El italiano cayó al suelo y perdió el conocimiento. Uno de sus amigos, también de 21 años, trató de ayudarlo y recibió igualmente varios golpes, hasta llegar a desmayarse. Sufrió una herida en el pómulo que necesitó puntos de sutura, aunque fue dado de alta esa misma noche y posteriormente regresó a Italia.

Los testimonios recogidos sobre los instantes posteriores señalan que otros amigos de Nicola acudieron para defenderlo y que los agresores terminaron huyendo. Otra de las versiones aportadas indica que continuaron golpeando al joven cuando ya estaba en el suelo y escaparon ante la llegada de las patrullas policiales, avisadas por testigos.

Los sanitarios del Sistema de Emergencias Médicas (SEM) atendieron a Nicola y lo trasladaron al Hospital del Mar. Allí ingresó con una lesión cerebral grave y permanece en la Unidad de Cuidados Intensivos.

"Un golpe cobarde, una canallada"

Sus padres viajaron inmediatamente a Barcelona después de recibir la llamada de los amigos de su hijo. Su padre, Daniele, de 56 años y chófer de profesión, ha descrito la agresión con dureza: "Un golpe cobarde, una canallada".

Desde el hospital, explicó también la incertidumbre que atraviesa la familia: "Una enfermera me preguntó si creo en Dios; solo en las próximas 24-48 horas sabremos si los traumatismos de Nicola podrán resolverse sin secuelas graves".

Preguntado por el posible motivo del ataque, Daniele mantiene la esperanza de poder escucharlo directamente de su hijo. "Espero que me lo diga él cuando despierte". También ha agradecido la intervención de los compañeros que trataron de protegerlo. "Tengo que agradecer a sus amigos que se interpusieran para defenderlo, de lo contrario no sé cómo habría acabado", explica.

Antes de la agresión, no se habían registrado ni discusiones ni altercados dentro de la discoteca. Los padres de Nicola, asistidos por un abogado italiano, han presentado una denuncia. Los Mossos d'Esquadra mantienen abierta una investigación para aclarar las circunstancias de la agresión e identificar a sus autores. Los agentes ya han tomado declaración a varios testigos, incluidos los amigos del joven.

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