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Un cabo de la Armada regresó de una misión con un cáncer terminal: su familia pide explicaciones a Defensa

El militar, destinado en Rumanía, presentó síntomas durante más de un mes antes de que un hospital detectara la enfermedad. La ministra ha cancelado un encuentro con la viuda a última hora

  • Miembros de la Armada, durante un desfile.

La familia de J.M.L.H., cabo de Infantería de Marina destinado en el batallón de cuartel general del Tercio de la Armada, ha iniciado varios procedimientos ante el Ministerio de Defensa para esclarecer las circunstancias de su fallecimiento, ocurrido el pasado 2 de julio en el Hospital Central de la Defensa Gómez Ulla, a consecuencia de un cáncer de páncreas diagnosticado en fase muy avanzada.

Según la documentación médica obrante en el expediente, certificada por la propia Jefatura de Sanidad Militar Operativa, J.M.L.H. comenzó a presentar síntomas compatibles con una patología grave a principios de mayo de 2026, mientras se encontraba desplegado en misión internacional en la base de Cincu (Rumanía), integrado en un contingente español bajo mando de la OTAN.

Pese a la persistencia de estos síntomas durante más de un mes, no fue hasta el día 10 de junio cuando se le realizaron las pruebas complementarias que revelaron una masa pancreática con afectación vascular y múltiples metástasis hepáticas, es decir, un cáncer ya en fase terminal, que había comenzado a manifestarse estando de servicio un mes antes.

Sin protocolo de evacuación médica 

Al día siguiente de conocerse ese diagnóstico, J.M.L.H. regresó a territorio nacional con el resto de su unidad, en el repliegue ordinario de fin de misión, sin que conste que se activara ningún protocolo de evacuación médica de los previstos para el personal desplegado en operaciones internacionales que presenta hallazgos clínicos de esa gravedad. El cabo ingresó en el hospital militar Gómez Ulla cuatro días después de su llegada a España, y falleció el 2 de julio, apenas dos semanas después de pisar suelo español.

La familia, representada por la letrada Marta Alejandre Sánchez, del despacho Bufete Osuna, ha iniciado ante el Ministerio de Defensa un expediente de calificación del fallecimiento como producido en acto de servicio, y ha solicitado a los organismos competentes que aclaren los protocolos de evacuación médica aplicados y las circunstancias del traslado y del ingreso hospitalario. Según ha trasladado la representación legal, la familia está dispuesta a iniciar todos los procedimientos que correspondan para dilucidar las circunstancias del fallecimiento.

La ministra de Defensa cancela un encuentro previsto con la viuda

En este contexto, la pasada semana se trasladó a la familia, a través del Tercio de la Armada de San Fernando, la posibilidad de un encuentro con la ministra de Defensa con motivo de su visita a dicha base este mismo 27 de julio. El despacho legal, en su condición de representación de la familia, comunicó su intención de acompañar a la viuda en dicho encuentro. Días después, sin embargo, se informó a la familia de que el encuentro no podría celebrarse por motivos de agenda.

La familia lamenta esta circunstancia y confía en que los cauces administrativos y, si fuera necesario, judiciales, permitan esclarecer lo ocurrido y depurar las responsabilidades que en su caso correspondan, siempre con el máximo respeto hacia todas las personas e instituciones implicadas en el proceso.

La familia de J.M.L.H., cabo de Infantería de Marina destinado en el batallón de cuartel general del Tercio de la Armada, ha iniciado varios procedimientos ante el Ministerio de Defensa para esclarecer las circunstancias de su fallecimiento, ocurrido el pasado 2 de julio en el Hospital Central de la Defensa Gómez Ulla, a consecuencia de un cáncer de páncreas diagnosticado en fase muy avanzada.

Según la documentación médica obrante en el expediente, certificada por la propia Jefatura de Sanidad Militar Operativa, J.M.L.H. comenzó a presentar síntomas compatibles con una patología grave a principios de mayo de 2026, mientras se encontraba desplegado en misión internacional en la base de Cincu (Rumanía), integrado en un contingente español bajo mando de la OTAN.

Pese a la persistencia de estos síntomas durante más de un mes, no fue hasta el día 10 de junio cuando se le realizaron las pruebas complementarias que revelaron una masa pancreática con afectación vascular y múltiples metástasis hepáticas, es decir, un cáncer ya en fase terminal, que había comenzado a manifestarse estando de servicio un mes antes.

Sin protocolo de evacuación médica 

Al día siguiente de conocerse ese diagnóstico, J.M.L.H. regresó a territorio nacional con el resto de su unidad, en el repliegue ordinario de fin de misión, sin que conste que se activara ningún protocolo de evacuación médica de los previstos para el personal desplegado en operaciones internacionales que presenta hallazgos clínicos de esa gravedad. El cabo ingresó en el hospital militar Gómez Ulla cuatro días después de su llegada a España, y falleció el 2 de julio, apenas dos semanas después de pisar suelo español.

La familia, representada por la letrada Marta Alejandre Sánchez, del despacho Bufete Osuna, ha iniciado ante el Ministerio de Defensa un expediente de calificación del fallecimiento como producido en acto de servicio, y ha solicitado a los organismos competentes que aclaren los protocolos de evacuación médica aplicados y las circunstancias del traslado y del ingreso hospitalario. Según ha trasladado la representación legal, la familia está dispuesta a iniciar todos los procedimientos que correspondan para dilucidar las circunstancias del fallecimiento.

La ministra de Defensa cancela un encuentro previsto con la viuda

En este contexto, la pasada semana se trasladó a la familia, a través del Tercio de la Armada de San Fernando, la posibilidad de un encuentro con la ministra de Defensa con motivo de su visita a dicha base este mismo 27 de julio. El despacho legal, en su condición de representación de la familia, comunicó su intención de acompañar a la viuda en dicho encuentro. Días después, sin embargo, se informó a la familia de que el encuentro no podría celebrarse por motivos de agenda.

La familia lamenta esta circunstancia y confía en que los cauces administrativos y, si fuera necesario, judiciales, permitan esclarecer lo ocurrido y depurar las responsabilidades que en su caso correspondan, siempre con el máximo respeto hacia todas las personas e instituciones implicadas en el proceso.

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