Rozalén ha roto su silencio tras el aluvión de críticas recibidas en redes sociales por su actuación ante el Papa León XIV. La cantautora, conocida por su compromiso con causas como el feminismo, la memoria histórica y los derechos del colectivo LGTBI, interpretó Tejer redes con la cultura celebrado en el Movistar Arena de Madrid el pasado 7 de junio, en plena visita apostólica del pontífice a España.
Muchos de sus seguidores no entendieron su presencia en un evento de esas características y lo hicieron saber. La respuesta de Rozalén no tardó en llegar, y lo hizo en forma de comunicado personal en el que la artista explicó las razones que la llevaron a aceptar la invitación.
"Gracias a quienes habéis entendido lo simbólico y lo reparador que ha sido para mí y para mi familia que alguien como yo cante frente al Papa", arrancó. El mensaje situaba el origen de todo en su propia historia familiar: "Soy hija de un sacerdote secularizado tras diez años por enamorarse de mi madre".
Una historia familiar de por medio
Rozalén describió a su padre como un hombre que, en los años setenta, dirigía obras de teatro, organizaba actividades deportivas entre pueblos de la sierra, revisaba los derechos laborales en la vendimia y acompañaba en la fe. "Un hombre de paz y mediador. A mi padre le dolía el mundo. Murió con su vocación intacta", escribió.
La cantautora también explicó que fue la iglesia de su barrio la que la introdujo en el canto, el voluntariado y la conciencia social. Y recordó que lleva años colaborando en proyectos de cooperación en Latinoamérica y África junto a personas que, en su mayoría, tienen vínculos con la Iglesia.
Sin renunciar a sus críticas
Rozalén no eludió las contradicciones. "La parte oscura de la institución es de sobra conocida y es indefendible. Son escalofriantes los casos de pederastia. Ni comparto sus posturas ante el papel de la mujer, el colectivo LGTBI, el aborto ni la muerte digna", afirmó con claridad.
Aun así, defendió su decisión: "Pensé en toda esa gente buena y en el privilegio de cantar mi mensaje ante una de las personas más influyentes del planeta. Pensé en mi familia. Y por supuesto pensé en mi padre. Ha sido como honrarle por los años que sé que fueron duros para él". La artista cerró el comunicado apelando al diálogo: "Solemos quedarnos con la parte superficial de las cosas, pero rascando un poquito logramos comprendernos".
Rozalén ha roto su silencio tras el aluvión de críticas recibidas en redes sociales por su actuación ante el Papa León XIV. La cantautora, conocida por su compromiso con causas como el feminismo, la memoria histórica y los derechos del colectivo LGTBI, interpretó Tejer redes con la cultura celebrado en el Movistar Arena de Madrid el pasado 7 de junio, en plena visita apostólica del pontífice a España.
Muchos de sus seguidores no entendieron su presencia en un evento de esas características y lo hicieron saber. La respuesta de Rozalén no tardó en llegar, y lo hizo en forma de comunicado personal en el que la artista explicó las razones que la llevaron a aceptar la invitación.
"Gracias a quienes habéis entendido lo simbólico y lo reparador que ha sido para mí y para mi familia que alguien como yo cante frente al Papa", arrancó. El mensaje situaba el origen de todo en su propia historia familiar: "Soy hija de un sacerdote secularizado tras diez años por enamorarse de mi madre".
Una historia familiar de por medio
Rozalén describió a su padre como un hombre que, en los años setenta, dirigía obras de teatro, organizaba actividades deportivas entre pueblos de la sierra, revisaba los derechos laborales en la vendimia y acompañaba en la fe. "Un hombre de paz y mediador. A mi padre le dolía el mundo. Murió con su vocación intacta", escribió.
La cantautora también explicó que fue la iglesia de su barrio la que la introdujo en el canto, el voluntariado y la conciencia social. Y recordó que lleva años colaborando en proyectos de cooperación en Latinoamérica y África junto a personas que, en su mayoría, tienen vínculos con la Iglesia.
Sin renunciar a sus críticas
Rozalén no eludió las contradicciones. "La parte oscura de la institución es de sobra conocida y es indefendible. Son escalofriantes los casos de pederastia. Ni comparto sus posturas ante el papel de la mujer, el colectivo LGTBI, el aborto ni la muerte digna", afirmó con claridad.
Aun así, defendió su decisión: "Pensé en toda esa gente buena y en el privilegio de cantar mi mensaje ante una de las personas más influyentes del planeta. Pensé en mi familia. Y por supuesto pensé en mi padre. Ha sido como honrarle por los años que sé que fueron duros para él". La artista cerró el comunicado apelando al diálogo: "Solemos quedarnos con la parte superficial de las cosas, pero rascando un poquito logramos comprendernos".
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