Probablemente, millones de españoles no verán el eclipse este miércoles 12 de agosto. O bien porque no están en la zona de eclipse total, o bien como reacción a la 'excitación social' desmedida que está produciendo, o bien por temor a las lesiones oculares, o bien porque tampoco lo perciben con tanto interés. En muchos casos, se está produciendo cierto 'fomo', una palabra 'moderna' que designa el temor a perderse el gran evento y quedar excluido de la conversación social.
A pesar de estar todos bombardeados desde hace semanas con el tema del eclipse, hay gente que sí quiere verlo... y se ha confiado. Hay gente, entonces, que se va a quedar sin verlo no por decisión propia, sino por haberse dejado llevar.
Un cartel en una farmacia.
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MANU GARCÍA
Es eso lo que están encontrando en muchos negocios en la mañana de este miércoles, a unas horas de que la luna se interponga frente al sol. En ópticas, por ejemplo, estaban vendiéndolas pero vuelan con cada remesa. Una en Jerez explicaba que iba a llegar una remesa a mediodía, aunque no es seguro. En otra óptica entraron más gafas, se conoció y empezaron a llegar colas y colas de gente.
No es fácil encontrar a estas alturas. Las regalaron con los cupones, pero ya a final de semana fueron acabándose. En algunos centros comerciales desde el lunes hay colas en los espacios en que las regalaban. Y ya a estas alturas parece que ni donde las venden.
Cartel en una óptica.
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MANU GARCÍA
Llegado el caso, es importante recordar que no hay que ponerse en riesgo y en un momento dado, incluso, compartir durante unos segundos las gafas, ir pasándolas quizás, pero bajo ningún concepto mirar sin protección. Lo que le ocurrió a una exdiputada de Ciudadanos, que quedó prácticamente ciega de pequeña mirando un eclipse, debe servir de precedente.
Probablemente, millones de españoles no verán el eclipse este miércoles 12 de agosto. O bien porque no están en la zona de eclipse total, o bien como reacción a la 'excitación social' desmedida que está produciendo, o bien por temor a las lesiones oculares, o bien porque tampoco lo perciben con tanto interés. En muchos casos, se está produciendo cierto 'fomo', una palabra 'moderna' que designa el temor a perderse el gran evento y quedar excluido de la conversación social.
A pesar de estar todos bombardeados desde hace semanas con el tema del eclipse, hay gente que sí quiere verlo... y se ha confiado. Hay gente, entonces, que se va a quedar sin verlo no por decisión propia, sino por haberse dejado llevar.
Un cartel en una farmacia.
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MANU GARCÍA
Es eso lo que están encontrando en muchos negocios en la mañana de este miércoles, a unas horas de que la luna se interponga frente al sol. En ópticas, por ejemplo, estaban vendiéndolas pero vuelan con cada remesa. Una en Jerez explicaba que iba a llegar una remesa a mediodía, aunque no es seguro. En otra óptica entraron más gafas, se conoció y empezaron a llegar colas y colas de gente.
No es fácil encontrar a estas alturas. Las regalaron con los cupones, pero ya a final de semana fueron acabándose. En algunos centros comerciales desde el lunes hay colas en los espacios en que las regalaban. Y ya a estas alturas parece que ni donde las venden.
Cartel en una óptica.
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MANU GARCÍA
Llegado el caso, es importante recordar que no hay que ponerse en riesgo y en un momento dado, incluso, compartir durante unos segundos las gafas, ir pasándolas quizás, pero bajo ningún concepto mirar sin protección. Lo que le ocurrió a una exdiputada de Ciudadanos, que quedó prácticamente ciega de pequeña mirando un eclipse, debe servir de precedente.
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