La piscina municipal de Osuna, en Sevilla, ha podido reabrir sus puertas este fin de semana después de permanecer cerrada por la presencia de heces en el agua, un nuevo episodio relacionado con el conocido como reto marrón que ha obligado a clausurar instalaciones similares en distintos puntos de Andalucía durante este verano.
El Ayuntamiento de Osuna ha aprovechado la reapertura para realizar un llamamiento al civismo y al respeto de las instalaciones públicas. La piscina permanecía clausurada desde el viernes por la mañana, momento en el que fueron detectadas las heces, aunque estas habrían sido depositadas durante la noche anterior, según informó el Consistorio en su perfil de Facebook.
El denominado reto marrón se difunde a través de redes sociales y anima a defecar en piscinas con la intención de provocar su cierre. Cuando se detectan heces en el agua, no basta únicamente con retirarlas. La normativa impide volver a abrir la instalación hasta completar el correspondiente protocolo sanitario, que habitualmente obliga a mantener cerrados los vasos entre 24 y 48 horas.
Un protocolo que obliga a depurar y aumentar el cloro
Tras la retirada manual de los restos, el procedimiento incluye un tratamiento extraordinario de 13 horas de depuración intensiva, acompañado de un incremento de los niveles de cloro.
Ese mismo protocolo tuvo que aplicarse en dos ocasiones durante el inicio del verano en Lora del Río, también en la provincia de Sevilla.
Los propios ayuntamientos están utilizando las redes sociales, precisamente el mismo canal en el que se difunden este tipo de desafíos, para advertir sobre sus consecuencias y tratar de evitar nuevos episodios.
En El Cuervo de Sevilla, el Ayuntamiento alertó el pasado 10 de agosto de que el "reto marrón" había llegado al Bajo Guadalquivir y estaba "causando el cierre de instalaciones durante al menos 48 horas". El Consistorio recordó además que las sanciones pueden alcanzar los 20.000 euros, además de implicar la prohibición de volver a acceder a las instalaciones.
De Sevilla a Cádiz y Lugo: más piscinas afectadas
Un día después, el 11 de agosto, El Viso del Alcor anunció la detección de otro vertido de origen fecal en su piscina municipal, que permaneció cerrada hasta dos días después para garantizar la seguridad y la salud de los usuarios.
La práctica también ha provocado incidencias fuera de la provincia de Sevilla. En San José del Valle, en Cádiz, la piscina municipal tuvo que cerrar preventivamente después de que una usuaria realizara una deposición en el agua. El Ayuntamiento activó el protocolo de desinfección y limpieza y anunció que permanecería clausurada hasta recuperar los parámetros adecuados de salubridad.
Durante este verano de 2026 también se han registrado casos en Medina Sidonia, Estepa y Lantejuela, además de incidencias en clubes privados de Sevilla como el Real Club de Labradores y el Club Náutico Sevilla.
El fenómeno ha llegado asimismo a otros puntos de España. El pasado miércoles, el Ayuntamiento de Castro de Rei, en Lugo, cerró temporalmente las piscinas municipales de Castro de Ribeiras de Lea tras detectar excrementos en el vaso pequeño, y también en la localidad gaditana de San José del Valle, recientemente.
La piscina municipal de Osuna, en Sevilla, ha podido reabrir sus puertas este fin de semana después de permanecer cerrada por la presencia de heces en el agua, un nuevo episodio relacionado con el conocido como reto marrón que ha obligado a clausurar instalaciones similares en distintos puntos de Andalucía durante este verano.
El Ayuntamiento de Osuna ha aprovechado la reapertura para realizar un llamamiento al civismo y al respeto de las instalaciones públicas. La piscina permanecía clausurada desde el viernes por la mañana, momento en el que fueron detectadas las heces, aunque estas habrían sido depositadas durante la noche anterior, según informó el Consistorio en su perfil de Facebook.
El denominado reto marrón se difunde a través de redes sociales y anima a defecar en piscinas con la intención de provocar su cierre. Cuando se detectan heces en el agua, no basta únicamente con retirarlas. La normativa impide volver a abrir la instalación hasta completar el correspondiente protocolo sanitario, que habitualmente obliga a mantener cerrados los vasos entre 24 y 48 horas.
Un protocolo que obliga a depurar y aumentar el cloro
Tras la retirada manual de los restos, el procedimiento incluye un tratamiento extraordinario de 13 horas de depuración intensiva, acompañado de un incremento de los niveles de cloro.
Ese mismo protocolo tuvo que aplicarse en dos ocasiones durante el inicio del verano en Lora del Río, también en la provincia de Sevilla.
Los propios ayuntamientos están utilizando las redes sociales, precisamente el mismo canal en el que se difunden este tipo de desafíos, para advertir sobre sus consecuencias y tratar de evitar nuevos episodios.
En El Cuervo de Sevilla, el Ayuntamiento alertó el pasado 10 de agosto de que el "reto marrón" había llegado al Bajo Guadalquivir y estaba "causando el cierre de instalaciones durante al menos 48 horas". El Consistorio recordó además que las sanciones pueden alcanzar los 20.000 euros, además de implicar la prohibición de volver a acceder a las instalaciones.
De Sevilla a Cádiz y Lugo: más piscinas afectadas
Un día después, el 11 de agosto, El Viso del Alcor anunció la detección de otro vertido de origen fecal en su piscina municipal, que permaneció cerrada hasta dos días después para garantizar la seguridad y la salud de los usuarios.
La práctica también ha provocado incidencias fuera de la provincia de Sevilla. En San José del Valle, en Cádiz, la piscina municipal tuvo que cerrar preventivamente después de que una usuaria realizara una deposición en el agua. El Ayuntamiento activó el protocolo de desinfección y limpieza y anunció que permanecería clausurada hasta recuperar los parámetros adecuados de salubridad.
Durante este verano de 2026 también se han registrado casos en Medina Sidonia, Estepa y Lantejuela, además de incidencias en clubes privados de Sevilla como el Real Club de Labradores y el Club Náutico Sevilla.
El fenómeno ha llegado asimismo a otros puntos de España. El pasado miércoles, el Ayuntamiento de Castro de Rei, en Lugo, cerró temporalmente las piscinas municipales de Castro de Ribeiras de Lea tras detectar excrementos en el vaso pequeño, y también en la localidad gaditana de San José del Valle, recientemente.
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