La piscina municipal de San José del Valle ha tenido que cerrar sus puertas de forma preventiva en pleno verano después de que una usuaria realizara una deposición en el agua. El Ayuntamiento ha activado de inmediato el protocolo previsto para este tipo de situaciones y las instalaciones permanecerán clausuradas hasta que puedan garantizarse nuevamente las condiciones sanitarias.
El Consistorio ha informado del cierre a través de un aviso urgente en el que explica que, “como consecuencia de la deposición en el agua de una usuaria, se activa el protocolo de desinfección y limpieza del agua”.
“Hasta que los parámetros de salubridad no sean correctos, la piscina permanecerá cerrada por completo”, añade el comunicado municipal. El Ayuntamiento avisará de la reapertura una vez finalizados los trabajos y concluye su mensaje señalando: “Lamentamos este acontecimiento y disculpen las molestias”.
El reto "marrón" se extiende
El episodio de San José del Valle no es un caso aislado durante este verano de 2026. El reto "marrón" es una práctica incívica que se ha repetido en otros municipios. Un desafío que se difundió por redes sociales y que muchas persona continúan llevándolo a cabo pese a las consecuencias.
A principios de agosto ocurrió algo similar en Medina Sidonia, donde la piscina municipal también cerró temporalmente después de que una persona realizara sus necesidades fisiológicas dentro del agua. Allí se activó igualmente el protocolo sanitario, con tratamientos de limpieza y desinfección y la posterior comprobación de los parámetros antes de permitir de nuevo el baño.
Otros municipios andaluces han vivido situaciones parecidas. En Estepa, la piscina municipal de verano fue clausurada el 15 de agosto tras encontrarse materia fecal en el vaso, mientras que Lantejuela sufrió un episodio idéntico ese mismo fin de semana.
También se han registrado incidencias en clubes privados de Sevilla. A comienzos de julio, entidades como el Real Club de Labradores y el Club Náutico Sevilla encendieron las alarmas. Uno de estos clubes aseguró haber tenido que cerrar su piscina hasta seis veces consecutivas en poco más de un mes desde su apertura el 30 de mayo, llegando a contratar seguridad privada para vigilar los vasos.
La piscina municipal de San José del Valle ha tenido que cerrar sus puertas de forma preventiva en pleno verano después de que una usuaria realizara una deposición en el agua. El Ayuntamiento ha activado de inmediato el protocolo previsto para este tipo de situaciones y las instalaciones permanecerán clausuradas hasta que puedan garantizarse nuevamente las condiciones sanitarias.
El Consistorio ha informado del cierre a través de un aviso urgente en el que explica que, “como consecuencia de la deposición en el agua de una usuaria, se activa el protocolo de desinfección y limpieza del agua”.
“Hasta que los parámetros de salubridad no sean correctos, la piscina permanecerá cerrada por completo”, añade el comunicado municipal. El Ayuntamiento avisará de la reapertura una vez finalizados los trabajos y concluye su mensaje señalando: “Lamentamos este acontecimiento y disculpen las molestias”.
El reto "marrón" se extiende
El episodio de San José del Valle no es un caso aislado durante este verano de 2026. El reto "marrón" es una práctica incívica que se ha repetido en otros municipios. Un desafío que se difundió por redes sociales y que muchas persona continúan llevándolo a cabo pese a las consecuencias.
A principios de agosto ocurrió algo similar en Medina Sidonia, donde la piscina municipal también cerró temporalmente después de que una persona realizara sus necesidades fisiológicas dentro del agua. Allí se activó igualmente el protocolo sanitario, con tratamientos de limpieza y desinfección y la posterior comprobación de los parámetros antes de permitir de nuevo el baño.
Otros municipios andaluces han vivido situaciones parecidas. En Estepa, la piscina municipal de verano fue clausurada el 15 de agosto tras encontrarse materia fecal en el vaso, mientras que Lantejuela sufrió un episodio idéntico ese mismo fin de semana.
También se han registrado incidencias en clubes privados de Sevilla. A comienzos de julio, entidades como el Real Club de Labradores y el Club Náutico Sevilla encendieron las alarmas. Uno de estos clubes aseguró haber tenido que cerrar su piscina hasta seis veces consecutivas en poco más de un mes desde su apertura el 30 de mayo, llegando a contratar seguridad privada para vigilar los vasos.
COMENTARIOS