Ediciones:

Seguir en Discover

sociedad

El problema de España con la seguridad de los museos: tres robos en apenas cuatro meses

El primero de estos robos tuvo lugar el 25 de abril en el Museo Arqueológico Provincial de Badajoz, donde fueron sustraídas 144 de las 149 monedas que componían el conocido como Tesoro de Villanueva

  • Una imagen del interior de Museo de Villena.

Varios encapuchados armados con barras de hierro asaltaron durante la madrugada del jueves el Museo de Villena (Alicante) y se llevaron el conocido como Tesoro de Villena, uno de los conjuntos arqueológicos más valiosos de la Edad de Bronce en Europa, cuyo valor económico se estima en unos cinco millones de euros. El robo, ejecutado en apenas cuatro minutos, se suma a otros dos asaltos registrados este año en museos españoles, en Badajoz y Albacete, en los que también fueron sustraídos objetos de oro de gran valor histórico que continúan sin ser recuperados y por los que, hasta el momento, no se han comunicado detenciones.

El primero de estos robos tuvo lugar el 25 de abril en el Museo Arqueológico Provincial de Badajoz, donde fueron sustraídas 144 de las 149 monedas que componían el conocido como Tesoro de Villanueva. Los autores accedieron al edificio después de forzar una reja y rompieron la vitrina en la que se encontraban expuestas las piezas. El servicio de vigilancia del museo dio aviso a la Policía Nacional alrededor de las 6.00 horas y, cuando los agentes llegaron al lugar, los asaltantes ya habían abandonado las instalaciones.

Lo ocurrido en Badajoz

La Junta de Extremadura confirmó posteriormente que el museo, de titularidad estatal y cuya gestión está transferida al Gobierno autonómico, no contaba con cámaras de seguridad. El Fondo para la Defensa del Patrimonio Natural y Cultural de Extremadura presentó en mayo una denuncia ante la Fiscalía para esclarecer las posibles responsabilidades y remitió un nuevo escrito el 6 de junio ante la falta de respuesta. El 7 de julio, la Consejería de Cultura anunció el cambio de director del museo como principal consecuencia de la desaparición del tesoro, hallado el 11 de noviembre de 1987 en Villanueva de la Serena durante las obras del antiguo Cine Rialto.

El conjunto de Badajoz estaba formado por monedas acuñadas entre 1772 y 1822 en las cecas de Madrid, México, Lima, Potosí, Popayán, Santiago, Sevilla y el Nuevo Reino, correspondientes a los reinados de Carlos III, Carlos IV y Fernando VII. Tras su descubrimiento, las piezas fueron declaradas de dominio público en aplicación de la Ley de Patrimonio Histórico Español y entregadas a la Junta de Extremadura. En 1989 se acordó su depósito provisional en el Ayuntamiento hasta determinar su destino definitivo. El 23 de noviembre, unos meses antes del robo, la Junta había comunicado la recepción del conjunto en el Museo Arqueológico, donde permaneció hasta su desaparición. El tesoro continúa en paradero desconocido.

El robo en Albacete

El segundo asalto se produjo en la madrugada del 28 de julio en el Museo de Albacete. Cuatro personas encapuchadas accedieron al recinto alrededor de la medianoche y, en apenas 90 segundos, rompieron una ventana para alcanzar las vitrinas de la sala de arqueología y sustrajeron 200 monedas de oro. Una de las colecciones estaba integrada por 42 monedas de las épocas de Carlos III, Carlos IV, Fernando VII e Isabel la Católica, procedentes de un hallazgo realizado en Madrigueras. La segunda reunía 180 monedas encontradas en Villamalea, fechadas entre 1850 y 1860 y correspondientes al reinado de Isabel II. El personal de seguridad acudió a la sala tras activarse la alarma y avisó de inmediato, pero los autores lograron escapar con tal rapidez que incluso dejaron algunas piezas en el suelo.

El robo de Villena presenta similitudes con los dos anteriores por la rapidez con la que fue ejecutado y por el interés de los asaltantes en piezas de oro. El Tesoro de Villena está compuesto por 66 objetos, la mayoría de oro, entre ellos brazaletes, cuencos y botellas, que fueron encontrados enterrados en el antiguo poblado de Cabezo Redondo, en el municipio alicantino. La intrusión se produjo alrededor de las 5.15 horas y se prolongó durante unos cuatro minutos. Los ladrones lograron llevarse la mayor parte del conjunto, aunque tres vasijas de plata, un brazalete, buena parte de los adornos del bastón y una de las cuatro coronas quedaron en el museo. Los investigadores consideran que estas piezas no fueron sustraídas porque se les cayeron a los asaltantes durante la huida.

Varios encapuchados armados con barras de hierro asaltaron durante la madrugada del jueves el Museo de Villena (Alicante) y se llevaron el conocido como Tesoro de Villena, uno de los conjuntos arqueológicos más valiosos de la Edad de Bronce en Europa, cuyo valor económico se estima en unos cinco millones de euros. El robo, ejecutado en apenas cuatro minutos, se suma a otros dos asaltos registrados este año en museos españoles, en Badajoz y Albacete, en los que también fueron sustraídos objetos de oro de gran valor histórico que continúan sin ser recuperados y por los que, hasta el momento, no se han comunicado detenciones.

El primero de estos robos tuvo lugar el 25 de abril en el Museo Arqueológico Provincial de Badajoz, donde fueron sustraídas 144 de las 149 monedas que componían el conocido como Tesoro de Villanueva. Los autores accedieron al edificio después de forzar una reja y rompieron la vitrina en la que se encontraban expuestas las piezas. El servicio de vigilancia del museo dio aviso a la Policía Nacional alrededor de las 6.00 horas y, cuando los agentes llegaron al lugar, los asaltantes ya habían abandonado las instalaciones.

Lo ocurrido en Badajoz

La Junta de Extremadura confirmó posteriormente que el museo, de titularidad estatal y cuya gestión está transferida al Gobierno autonómico, no contaba con cámaras de seguridad. El Fondo para la Defensa del Patrimonio Natural y Cultural de Extremadura presentó en mayo una denuncia ante la Fiscalía para esclarecer las posibles responsabilidades y remitió un nuevo escrito el 6 de junio ante la falta de respuesta. El 7 de julio, la Consejería de Cultura anunció el cambio de director del museo como principal consecuencia de la desaparición del tesoro, hallado el 11 de noviembre de 1987 en Villanueva de la Serena durante las obras del antiguo Cine Rialto.

El conjunto de Badajoz estaba formado por monedas acuñadas entre 1772 y 1822 en las cecas de Madrid, México, Lima, Potosí, Popayán, Santiago, Sevilla y el Nuevo Reino, correspondientes a los reinados de Carlos III, Carlos IV y Fernando VII. Tras su descubrimiento, las piezas fueron declaradas de dominio público en aplicación de la Ley de Patrimonio Histórico Español y entregadas a la Junta de Extremadura. En 1989 se acordó su depósito provisional en el Ayuntamiento hasta determinar su destino definitivo. El 23 de noviembre, unos meses antes del robo, la Junta había comunicado la recepción del conjunto en el Museo Arqueológico, donde permaneció hasta su desaparición. El tesoro continúa en paradero desconocido.

El robo en Albacete

El segundo asalto se produjo en la madrugada del 28 de julio en el Museo de Albacete. Cuatro personas encapuchadas accedieron al recinto alrededor de la medianoche y, en apenas 90 segundos, rompieron una ventana para alcanzar las vitrinas de la sala de arqueología y sustrajeron 200 monedas de oro. Una de las colecciones estaba integrada por 42 monedas de las épocas de Carlos III, Carlos IV, Fernando VII e Isabel la Católica, procedentes de un hallazgo realizado en Madrigueras. La segunda reunía 180 monedas encontradas en Villamalea, fechadas entre 1850 y 1860 y correspondientes al reinado de Isabel II. El personal de seguridad acudió a la sala tras activarse la alarma y avisó de inmediato, pero los autores lograron escapar con tal rapidez que incluso dejaron algunas piezas en el suelo.

El robo de Villena presenta similitudes con los dos anteriores por la rapidez con la que fue ejecutado y por el interés de los asaltantes en piezas de oro. El Tesoro de Villena está compuesto por 66 objetos, la mayoría de oro, entre ellos brazaletes, cuencos y botellas, que fueron encontrados enterrados en el antiguo poblado de Cabezo Redondo, en el municipio alicantino. La intrusión se produjo alrededor de las 5.15 horas y se prolongó durante unos cuatro minutos. Los ladrones lograron llevarse la mayor parte del conjunto, aunque tres vasijas de plata, un brazalete, buena parte de los adornos del bastón y una de las cuatro coronas quedaron en el museo. Los investigadores consideran que estas piezas no fueron sustraídas porque se les cayeron a los asaltantes durante la huida.

COMENTARIOS