Casi cuatro décadas juntos y una historia que parecía blindada al desgaste del tiempo. Javier Labandón, conocido artísticamente como El Arrebato, y Rocío habrían decidido poner fin a su matrimonio, según ha revelado en exclusiva el programa Y ahora Sonsoles. La pareja, padres de cuatro hijos, ya habría emprendido caminos separados tras toda una vida en común. La noticia sorprende especialmente porque en 2019 ambos celebraron una emotiva renovación de votos con motivo de sus 30 años de casados, rodeados de familia y amigos. El final de la relación se debería, simplemente, a que el amor también se desgasta.
Aunque la ruptura no tendría un origen conflictivo, sí están surgiendo fricciones en este momento tan delicado. Ambas partes han optado por llevar el proceso con abogados diferentes, y según el programaexiste cierto malestar por parte de Rocío respecto a los términos planteados: "Tienen abogados diferentes y creo que, por parte de Rocío, hay cierto malestar en cuanto al acuerdo".
El cantante, de origen sevillano y madre barbateña, habría ofrecido ceder una de las propiedades que la expareja posee en Zahara de los Atunes, además de hacerse cargo de las pensiones de manutención de los hijos. "Cree que se merece una pensión vitalicia puesto que probablemente no haya podido trabajar por estar al lado de él y cuando uno se hace mayor no tiene derecho a pensión si no ha cotizado", explicaban en Telecinco.
Pese a las posturas distantes, ambas partes seguirían intentando cerrar un acuerdo que evite acabar en los tribunales, aunque no se descarta esa posibilidad: "Puede acabar en un juicio, aunque están intentado que no".
Una historia que empezó siendo adolescentes
Lo suyo comenzó como un auténtico flechazo de instituto. El propio artista contó en su momento que se casó con 18 años, cuando Rocío ya estaba embarazada, haciendo frente en su barrio a quienes dudaban de que aquella relación pudiera prosperar. El tiempo les dio la razón: formaron una familia numerosa, con cuatro hijos —dos de ellos también dedicados a la música junto a su padre— y varios nietos.
El propio Labandón definió en su día a Rocío como una pieza clave de su carrera: "Ella es la responsable de todos mis éxitos. Es la que me pone los pies en mi sitio y hace que no se me vaya la cabeza. Ella es la que me da la luz. Me tiene muy enamorado".
En 2019, la pareja reunió a todo su entorno en la Hacienda Pino La Legua, en Sevilla, para renovar sus votos por sus 30 años juntos, con sus cuatro hijos y nietos vestidos de blanco como protagonistas, música, malabares con fuego y la presencia de amigos como Antonio Velázquez, Antonio José, Demarco Flamenco, India Martínez y Dioni Martín, de Camela, quien apoyó al cantante durante su etapa alejado de la música.
Pese al momento personal, El Arrebato mantiene su agenda profesional intacta: este mismo jueves actuaba en el Concert Music Festival de Chiclana de la Frontera, apenas horas después de conocerse la noticia de su separación.
Casi cuatro décadas juntos y una historia que parecía blindada al desgaste del tiempo. Javier Labandón, conocido artísticamente como El Arrebato, y Rocío habrían decidido poner fin a su matrimonio, según ha revelado en exclusiva el programa Y ahora Sonsoles. La pareja, padres de cuatro hijos, ya habría emprendido caminos separados tras toda una vida en común. La noticia sorprende especialmente porque en 2019 ambos celebraron una emotiva renovación de votos con motivo de sus 30 años de casados, rodeados de familia y amigos. El final de la relación se debería, simplemente, a que el amor también se desgasta.
Aunque la ruptura no tendría un origen conflictivo, sí están surgiendo fricciones en este momento tan delicado. Ambas partes han optado por llevar el proceso con abogados diferentes, y según el programaexiste cierto malestar por parte de Rocío respecto a los términos planteados: "Tienen abogados diferentes y creo que, por parte de Rocío, hay cierto malestar en cuanto al acuerdo".
El cantante, de origen sevillano y madre barbateña, habría ofrecido ceder una de las propiedades que la expareja posee en Zahara de los Atunes, además de hacerse cargo de las pensiones de manutención de los hijos. "Cree que se merece una pensión vitalicia puesto que probablemente no haya podido trabajar por estar al lado de él y cuando uno se hace mayor no tiene derecho a pensión si no ha cotizado", explicaban en Telecinco.
Pese a las posturas distantes, ambas partes seguirían intentando cerrar un acuerdo que evite acabar en los tribunales, aunque no se descarta esa posibilidad: "Puede acabar en un juicio, aunque están intentado que no".
Una historia que empezó siendo adolescentes
Lo suyo comenzó como un auténtico flechazo de instituto. El propio artista contó en su momento que se casó con 18 años, cuando Rocío ya estaba embarazada, haciendo frente en su barrio a quienes dudaban de que aquella relación pudiera prosperar. El tiempo les dio la razón: formaron una familia numerosa, con cuatro hijos —dos de ellos también dedicados a la música junto a su padre— y varios nietos.
El propio Labandón definió en su día a Rocío como una pieza clave de su carrera: "Ella es la responsable de todos mis éxitos. Es la que me pone los pies en mi sitio y hace que no se me vaya la cabeza. Ella es la que me da la luz. Me tiene muy enamorado".
En 2019, la pareja reunió a todo su entorno en la Hacienda Pino La Legua, en Sevilla, para renovar sus votos por sus 30 años juntos, con sus cuatro hijos y nietos vestidos de blanco como protagonistas, música, malabares con fuego y la presencia de amigos como Antonio Velázquez, Antonio José, Demarco Flamenco, India Martínez y Dioni Martín, de Camela, quien apoyó al cantante durante su etapa alejado de la música.
Pese al momento personal, El Arrebato mantiene su agenda profesional intacta: este mismo jueves actuaba en el Concert Music Festival de Chiclana de la Frontera, apenas horas después de conocerse la noticia de su separación.
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