sociedad

Apagón en plena faena: un recortador acaba volteado y cogido por un toro

Sergio Reguera se encontraba frente al astado en el momento en el que se produjo un fallo eléctrico en la plaza de toros de San Agustín de Guadalix

  • La plaza de San Agustín de Guadalix, completamente a oscuras tras el apagón.

Un fallo eléctrico dejó el pasado viernes a oscuras la plaza de toros de San Agustín de Guadalix (Madrid) justo cuando el recortador Sergio Reguera se encontraba frente al toro. La falta de visibilidad provocó momentos de tensión entre el público y, en medio de la situación, el animal alcanzó al recortador y lo volteó.

El susto fue considerable entre los asistentes. La iluminación de la plaza ya había presentado varios problemas antes del concurso, hasta el punto de registrarse cuatro apagones. Cuando se produjo el fallo durante la actuación, los gritos desde el graderío reflejaron la preocupación por lo que estaba ocurriendo.

La situación provocó una rápida reacción de los compañeros de Reguera, que saltaron al ruedo para ayudarle y evitar que el incidente pudiera tener consecuencias mayores. El equipo médico presente en la plaza atendió inmediatamente al recortador y comprobó el alcance de las lesiones sufridas tras la cogida.

Regresó al ruedo con el brazo inmovilizado

Pese al percance, el recortador pudo regresar posteriormente a la plaza para saludar al público. Lo hizo con el brazo inmovilizado y un cabestrillo, después de haber sido atendido por los servicios médicos. El incidente no tuvo consecuencias de mayor gravedad, aunque las circunstancias en las que se produjo han provocado críticas.

Reguera se pronunció sobre lo sucedido a través de sus historias de Instagram, defendiendo que el festejo debería haberse detenido después de los problemas registrados con la iluminación. El mensaje del recortador también incidía en que no se debería esperar a que un participante resultara herido para buscar una solución y reclamaba que la seguridad estuviera por delante de cualquier otro aspecto del espectáculo.

Un fallo eléctrico dejó el pasado viernes a oscuras la plaza de toros de San Agustín de Guadalix (Madrid) justo cuando el recortador Sergio Reguera se encontraba frente al toro. La falta de visibilidad provocó momentos de tensión entre el público y, en medio de la situación, el animal alcanzó al recortador y lo volteó.

El susto fue considerable entre los asistentes. La iluminación de la plaza ya había presentado varios problemas antes del concurso, hasta el punto de registrarse cuatro apagones. Cuando se produjo el fallo durante la actuación, los gritos desde el graderío reflejaron la preocupación por lo que estaba ocurriendo.

La situación provocó una rápida reacción de los compañeros de Reguera, que saltaron al ruedo para ayudarle y evitar que el incidente pudiera tener consecuencias mayores. El equipo médico presente en la plaza atendió inmediatamente al recortador y comprobó el alcance de las lesiones sufridas tras la cogida.

Regresó al ruedo con el brazo inmovilizado

Pese al percance, el recortador pudo regresar posteriormente a la plaza para saludar al público. Lo hizo con el brazo inmovilizado y un cabestrillo, después de haber sido atendido por los servicios médicos. El incidente no tuvo consecuencias de mayor gravedad, aunque las circunstancias en las que se produjo han provocado críticas.

Reguera se pronunció sobre lo sucedido a través de sus historias de Instagram, defendiendo que el festejo debería haberse detenido después de los problemas registrados con la iluminación. El mensaje del recortador también incidía en que no se debería esperar a que un participante resultara herido para buscar una solución y reclamaba que la seguridad estuviera por delante de cualquier otro aspecto del espectáculo.

COMENTARIOS