Santos Cerdán, ex secretario de Organización del PSOE, se ha sacado el carné que le permite conducir vehículos pesados y comenzará un nuevo trabajo el próximo mes de agosto. El exdirigente socialista pretende comenzar de cero y desarrollar una actividad profesional completamente distinta a la que ejerció durante décadas en las instituciones y en el PSOE.
Cerdán ha pasado así de negociar la investidura del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, a tratar de buscar una solución que le permita comenzar una nueva vida, tal y como él mismo describe en su libro La caída: Poder, relato y destrucción en la era del juicio político.
Un giro que llega tras su paso por Soto del Real
La imagen de Santos Cerdán interviniendo desde su escaño en el Congreso marcó el inicio de un cambio radical en su trayectoria. En junio de 2025, el entonces dirigente socialista aseguró que daría "todas las explicaciones" necesarias y anunció que comparecería ante los medios en la sede del PSOE en Ferraz. Apenas unas horas después presentó su dimisión como secretario de Organización del partido y renunció a su acta de diputado.
Semanas más tarde, el Tribunal Supremo acordó su ingreso en prisión provisional por el riesgo de destrucción de pruebas dentro de la investigación sobre una presunta trama de adjudicaciones irregulares. Cerdán permaneció en la cárcel madrileña de Soto del Real desde el 30 de junio hasta el 19 de noviembre de 2025, cuando el instructor decretó su libertad provisional al considerar que el riesgo para la investigación se había reducido. El juez mantuvo, no obstante, medidas cautelares como las comparecencias periódicas, la retirada del pasaporte y la prohibición de abandonar España.
Un libro en el que se presenta como "víctima"
Desde su salida de prisión, Cerdán ha tratado de reconstruir su vida fuera de la primera línea política. Uno de sus primeros pasos fue la publicación de La caída: poder, relato y destrucción en la era del juicio político, un libro de 94 páginas en el que relata su experiencia en Soto del Real y se presenta como víctima de un relato político y mediático.
"Creo que soy una víctima y en el libro lo explico bien clarito", ha afirmado el exdirigente socialista sobre esta obra, en la que defiende su inocencia, aunque apenas aborda las acusaciones de corrupción que pesan sobre él. En el libro, Cerdán se retrata además como alguien que se sintió "sin cobertura legal, sin respaldo político. Abandonado y vapuleado", asegurando: "Me encontré solo".
Más de 323.000 euros bajo investigación
Este posible cambio profesional, adelantado por La Razón, llega después de que un reciente informe de la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil cifrara en 323.178,41 euros los beneficios que Cerdán y varios integrantes de su entorno familiar habrían recibido entre 2015 y 2024 a través de empresas relacionadas con la trama investigada.
La UCO incluye entre esos beneficios alquileres de viviendas, vehículos, mobiliario, sueldos de familiares y gastos personales pagados mediante tarjetas empresariales. Los agentes investigan además si Cerdán dispuso de fuentes de ingresos no declaradas y su presunta vinculación con la empresa navarra Servinabar.
Acusado de amaño de contratos junto a Ábalos y Koldo García
Santos Cerdán está acusado de haber amañado distintos contratos de obra pública y de haberse llevado comisiones por ello junto con el exministro de Transportes José Luis Ábalos y su exasesor Koldo García, ambos en prisión, aunque por otros delitos. Esta acusación fue la que le llevó a la cárcel de Soto del Real durante seis meses. Además, está siendo investigado por haber liderado presuntamente una "organización criminal" dedicada a ejecutar maniobras para "desestabilizar" los procedimientos judiciales y las pesquisas más sensibles para el Gobierno, el entorno del propio presidente y el PSOE.
El exsecretario de Organización socialista ha defendido siempre su inocencia, reiterando que jamás se llevó un solo euro del erario público ni ha liderado ningún tipo de trama, y sostiene que fue investigado ilegalmente, sin la autorización judicial del Tribunal Supremo, donde estaba entonces aforado como miembro del Congreso de los Diputados. Cerdán ha negado reiteradamente haber cobrado comisiones, haber participado en el amaño de contratos públicos o mantener una relación societaria con Servinabar. La causa continúa abierta, y las conclusiones de la Guardia Civil no constituyen hechos probados ni implican una condena.
Santos Cerdán, ex secretario de Organización del PSOE, se ha sacado el carné que le permite conducir vehículos pesados y comenzará un nuevo trabajo el próximo mes de agosto. El exdirigente socialista pretende comenzar de cero y desarrollar una actividad profesional completamente distinta a la que ejerció durante décadas en las instituciones y en el PSOE.
Cerdán ha pasado así de negociar la investidura del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, a tratar de buscar una solución que le permita comenzar una nueva vida, tal y como él mismo describe en su libro La caída: Poder, relato y destrucción en la era del juicio político.
Un giro que llega tras su paso por Soto del Real
La imagen de Santos Cerdán interviniendo desde su escaño en el Congreso marcó el inicio de un cambio radical en su trayectoria. En junio de 2025, el entonces dirigente socialista aseguró que daría "todas las explicaciones" necesarias y anunció que comparecería ante los medios en la sede del PSOE en Ferraz. Apenas unas horas después presentó su dimisión como secretario de Organización del partido y renunció a su acta de diputado.
Semanas más tarde, el Tribunal Supremo acordó su ingreso en prisión provisional por el riesgo de destrucción de pruebas dentro de la investigación sobre una presunta trama de adjudicaciones irregulares. Cerdán permaneció en la cárcel madrileña de Soto del Real desde el 30 de junio hasta el 19 de noviembre de 2025, cuando el instructor decretó su libertad provisional al considerar que el riesgo para la investigación se había reducido. El juez mantuvo, no obstante, medidas cautelares como las comparecencias periódicas, la retirada del pasaporte y la prohibición de abandonar España.
Un libro en el que se presenta como "víctima"
Desde su salida de prisión, Cerdán ha tratado de reconstruir su vida fuera de la primera línea política. Uno de sus primeros pasos fue la publicación de La caída: poder, relato y destrucción en la era del juicio político, un libro de 94 páginas en el que relata su experiencia en Soto del Real y se presenta como víctima de un relato político y mediático.
"Creo que soy una víctima y en el libro lo explico bien clarito", ha afirmado el exdirigente socialista sobre esta obra, en la que defiende su inocencia, aunque apenas aborda las acusaciones de corrupción que pesan sobre él. En el libro, Cerdán se retrata además como alguien que se sintió "sin cobertura legal, sin respaldo político. Abandonado y vapuleado", asegurando: "Me encontré solo".
Más de 323.000 euros bajo investigación
Este posible cambio profesional, adelantado por La Razón, llega después de que un reciente informe de la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil cifrara en 323.178,41 euros los beneficios que Cerdán y varios integrantes de su entorno familiar habrían recibido entre 2015 y 2024 a través de empresas relacionadas con la trama investigada.
La UCO incluye entre esos beneficios alquileres de viviendas, vehículos, mobiliario, sueldos de familiares y gastos personales pagados mediante tarjetas empresariales. Los agentes investigan además si Cerdán dispuso de fuentes de ingresos no declaradas y su presunta vinculación con la empresa navarra Servinabar.
Acusado de amaño de contratos junto a Ábalos y Koldo García
Santos Cerdán está acusado de haber amañado distintos contratos de obra pública y de haberse llevado comisiones por ello junto con el exministro de Transportes José Luis Ábalos y su exasesor Koldo García, ambos en prisión, aunque por otros delitos. Esta acusación fue la que le llevó a la cárcel de Soto del Real durante seis meses. Además, está siendo investigado por haber liderado presuntamente una "organización criminal" dedicada a ejecutar maniobras para "desestabilizar" los procedimientos judiciales y las pesquisas más sensibles para el Gobierno, el entorno del propio presidente y el PSOE.
El exsecretario de Organización socialista ha defendido siempre su inocencia, reiterando que jamás se llevó un solo euro del erario público ni ha liderado ningún tipo de trama, y sostiene que fue investigado ilegalmente, sin la autorización judicial del Tribunal Supremo, donde estaba entonces aforado como miembro del Congreso de los Diputados. Cerdán ha negado reiteradamente haber cobrado comisiones, haber participado en el amaño de contratos públicos o mantener una relación societaria con Servinabar. La causa continúa abierta, y las conclusiones de la Guardia Civil no constituyen hechos probados ni implican una condena.
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