La policía francesa ha encontrado los cuerpos de cinco recién nacidos o fetos en la vivienda de una pareja en la ciudad de Orange, en la región de Provenza, en el sudeste del país, según han informado este martes diversos medios franceses.
El macabro hallazgo se ha producido después de que la mujer, de 32 años, diera a luz durante el fin de semana en su propio domicilio a un bebé sano, tras un embarazo que, según las primeras informaciones, negaba haber detectado.
Un descubrimiento por casualidad tras una discusión doméstica
El marido, quien trasladó a su mujer al hospital tras el parto, desconocía por completo que estaba embarazada, según ha informado Le Parisien. El diario francés añade que la pareja había mantenido previamente una discusión sobre unas cajas de cartón que la mujer guardaba cerradas en la vivienda. Aprovechando la ausencia de su esposa, el hombre decidió abrirlas y fue entonces cuando descubrió el cadáver en descomposición de un bebé. El propio hombre llevó el cuerpo hasta el hospital, centro que a su vez alertó a la policía de lo ocurrido.
Las declaraciones del marido, en las que mencionaba otros posibles casos de negación del embarazo por parte de su mujer, llevaron a los agentes a registrar el domicilio de la pareja en la noche del lunes. Durante el registro, la policía descubrió los restos óseos de otros cuatro recién nacidos, envueltos en bolsas de plástico dentro de las mismas cajas de cartón, según recogen los medios franceses. Las pesquisas médicas deberán ahora determinar la naturaleza exacta de estos restos, así como las circunstancias y la fecha exacta de las muertes.
La fiscalía detalla cómo se produjo el hallazgo
Las autoridades han abierto una investigación y los primeros exámenes forenses, entre ellos una autopsia, estaban previstos para este miércoles. Según la fiscalía de Carpentras, ciudad cercana a Orange, "fue el esposo, consternado por el descubrimiento, una vez más muy tardío, del embarazo de su compañera —que había dado a luz el día anterior en su domicilio antes de ser trasladada al hospital—, quien comenzó a buscar y descubrió lo que parecían restos humanos", según declaraciones recogidas por France Info.
La pareja, descrita por los medios franceses como una familia de vida tranquila, ya tiene dos hijos, de ocho y 12 años. El hombre trabaja fuera del hogar, mientras que su mujer se dedica a las labores domésticas. Ella permanece hospitalizada en estos momentos y, por el momento, no ha sido puesta bajo custodia policial. La investigación del caso ha recaído en la Subdirección de Lucha contra la Criminalidad Organizada y la Delincuencia Especializada.
Este suceso recuerda inevitablemente a otros casos similares registrados recientemente en Francia. El pasado mes de febrero, una mujer fue detenida en Alto Saona tras el hallazgo de dos bebés en un congelador, mientras que en 2022 se descubrieron otros dos recién nacidos en circunstancias prácticamente idénticas en Bédoin, localidad situada en el mismo departamento de Vaucluse donde se encuentra Orange.
El precedente más grave registrado en el país es el de Dominique Cottrez, condenada en 2015 a nueve años de prisión por la muerte de ocho recién nacidos, después de que el tribunal reconociera en su día una alteración de la capacidad de discernimiento de la acusada.
La policía francesa ha encontrado los cuerpos de cinco recién nacidos o fetos en la vivienda de una pareja en la ciudad de Orange, en la región de Provenza, en el sudeste del país, según han informado este martes diversos medios franceses.
El macabro hallazgo se ha producido después de que la mujer, de 32 años, diera a luz durante el fin de semana en su propio domicilio a un bebé sano, tras un embarazo que, según las primeras informaciones, negaba haber detectado.
Un descubrimiento por casualidad tras una discusión doméstica
El marido, quien trasladó a su mujer al hospital tras el parto, desconocía por completo que estaba embarazada, según ha informado Le Parisien. El diario francés añade que la pareja había mantenido previamente una discusión sobre unas cajas de cartón que la mujer guardaba cerradas en la vivienda. Aprovechando la ausencia de su esposa, el hombre decidió abrirlas y fue entonces cuando descubrió el cadáver en descomposición de un bebé. El propio hombre llevó el cuerpo hasta el hospital, centro que a su vez alertó a la policía de lo ocurrido.
Las declaraciones del marido, en las que mencionaba otros posibles casos de negación del embarazo por parte de su mujer, llevaron a los agentes a registrar el domicilio de la pareja en la noche del lunes. Durante el registro, la policía descubrió los restos óseos de otros cuatro recién nacidos, envueltos en bolsas de plástico dentro de las mismas cajas de cartón, según recogen los medios franceses. Las pesquisas médicas deberán ahora determinar la naturaleza exacta de estos restos, así como las circunstancias y la fecha exacta de las muertes.
La fiscalía detalla cómo se produjo el hallazgo
Las autoridades han abierto una investigación y los primeros exámenes forenses, entre ellos una autopsia, estaban previstos para este miércoles. Según la fiscalía de Carpentras, ciudad cercana a Orange, "fue el esposo, consternado por el descubrimiento, una vez más muy tardío, del embarazo de su compañera —que había dado a luz el día anterior en su domicilio antes de ser trasladada al hospital—, quien comenzó a buscar y descubrió lo que parecían restos humanos", según declaraciones recogidas por France Info.
La pareja, descrita por los medios franceses como una familia de vida tranquila, ya tiene dos hijos, de ocho y 12 años. El hombre trabaja fuera del hogar, mientras que su mujer se dedica a las labores domésticas. Ella permanece hospitalizada en estos momentos y, por el momento, no ha sido puesta bajo custodia policial. La investigación del caso ha recaído en la Subdirección de Lucha contra la Criminalidad Organizada y la Delincuencia Especializada.
Este suceso recuerda inevitablemente a otros casos similares registrados recientemente en Francia. El pasado mes de febrero, una mujer fue detenida en Alto Saona tras el hallazgo de dos bebés en un congelador, mientras que en 2022 se descubrieron otros dos recién nacidos en circunstancias prácticamente idénticas en Bédoin, localidad situada en el mismo departamento de Vaucluse donde se encuentra Orange.
El precedente más grave registrado en el país es el de Dominique Cottrez, condenada en 2015 a nueve años de prisión por la muerte de ocho recién nacidos, después de que el tribunal reconociera en su día una alteración de la capacidad de discernimiento de la acusada.
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