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Colombia, en emergencia nacional tras el terremoto de mayor magnitud en casi medio siglo: al menos 132 fallecidos y ciudades devastadas

El sismo sacudió durante cuatro minutos el oeste de Colombia y se sintió hasta Panamá y Ecuador. Pereira concentra buena parte de las víctimas y Cali permanece bajo toque de queda mientras continúan los rescates

  • Imagen de tareas de rescate de supervivientes en Colombia, en una imagen del Ministerio de Defensa.

Cuatro interminables minutos que han marcado ya por siempre a toda una nación. Colombia mantiene abierta la peor ventana de las tragedias: la del insufrible recuento de fallecidos, la estadística que va subiendo y las personas, con sus vidas, sus ilusiones, sus proyectos, que van siendo trasladadas a las morgues improvisadas. 

El país latinoamericano sigue buscando entre los escombros después del devastador terremoto de magnitud 7,4 que golpeó este pasado lunes 10 de agosto el oeste del país. El balance todavía es provisional, pero al menos 132 personas han fallecido y más de 500 han resultado heridas, mientras los equipos de emergencia continúan trabajando entre decenas de edificios completamente colapsados.

El país ha amanecido este martes bajo una situación de emergencia nacional después de un temblor que se prolongó durante cuatro interminables minutos y que pudo sentirse incluso en Panamá y Ecuador. Se trata del terremoto de mayor magnitud registrado en Colombia desde 1979.

Una gran parte de las víctimas mortales se concentra en Pereira, dentro del eje cafetero. También ha resultado especialmente golpeada Cali, capital del Valle del Cauca y tercera ciudad más poblada del país, donde se ha decretado un toque de queda y varios puntos han sido militarizados mientras prosiguen las operaciones de rescate.

La destrucción se extiende además a Quibdó, Manizales y Armenia, entre otras ciudades. Edificios derrumbados, aeropuertos cerrados y servicios funcionando de manera intermitente dibujan el escenario dejado por uno de los mayores desastres naturales vividos en Colombia durante los últimos años.

Un terremoto a 103 kilómetros de profundidad

El terremoto se registró a las 7.34 horas del lunes 10 de agosto en San José del Palmar, un municipio de poco más de 5.000 habitantes situado en el oriente del departamento del Chocó y próximo a los límites con Valle del Cauca y Risaralda. Su epicentro se localizó en esta zona del oeste colombiano.

El movimiento se originó a 103 kilómetros de profundidad. La energía acumulada por la fricción entre la placa tectónica de Nazca, que se introduce bajo la placa Sudamericana, terminó liberándose y provocando un terremoto sentido en una amplia parte del territorio colombiano.

  • Devastador efecto del terremoto en Colombia.
  • -

Rodrigo Alejandro León, ingeniero geofísico y doctor en Geología de Terremotos por la Universidad Nacional Autónoma de México, ha explicado en El Espectador que, a diferencia de los terremotos superficiales, “este evento se originó en el interior de la placa de Nazca”. Este tipo de fenómeno recibe en sismología la denominación de sismo intraplaca profundo.

Mientras los especialistas analizan el fenómeno, las prioridades continúan estando sobre el terreno. Los operativos mantienen las búsquedas entre los edificios destruidos y las autoridades consideran que el número de víctimas todavía puede variar conforme avancen los trabajos. El balance de 132 muertos facilitado por la Asociación Colombiana de Ciudades Capitales (Asocapitales) continúa siendo provisional.

  • Inspección en el interior de una iglesia.
  • -

De la Espriella declara la emergencia y viaja al epicentro

El presidente de Colombia, Abelardo de la Espriella, se desplazó a la sede de la Unidad Nacional de Gestión del Riesgo de Desastres (Ungrd), en Bogotá, acompañado por Joaquín Gutiérrez y el ministro de Defensa, Jorge Mora, para analizar el alcance de la catástrofe. 

Después de una evaluación de la situación en las zonas afectadas, que se prolongó durante menos de 40 minutos, el Comité Nacional para el Manejo de Desastres aprobó por unanimidad la declaración de la situación de emergencia a escala nacional. De la Espriella, que acababa de asumir la Presidencia días antes del terremoto, ha centrado sus primeras jornadas al frente del Gobierno en la respuesta a la catástrofe.

El plan contempla que el presidente recorra durante los próximos días las distintas zonas golpeadas. Inicialmente estaba previsto que aterrizara en Pereira, pero finalmente se decidió que el avión presidencial viajara primero al Chocó, epicentro del terremoto, para dirigir desde allí las actuaciones sobre el terreno.

Desde allí anunció la puesta en marcha de un subsidio para el alquiler mientras se restauran las viviendas afectadas, así como la prioridad para trasladar a enfermos y heridos hasta Medellín. El presidente aseguró además que el Gobierno tiene “listos los recursos” para transferirlos al departamento una vez finalice la caracterización de las zonas afectadas.

 

"Ya se han dispuesto los recursos económicos inmediatos y la ayuda humanitaria para respaldar a las más de 1.400 familias y personas damnificadas", ha dicho en una de sus últimas intervenciones, sobre la medianoche pasada, hora española.

Colombia afronta ahora las horas posteriores a una tragedia cuyo alcance definitivo todavía está por conocerse. Ahora los esfuerzos siguen concentrados en encontrar supervivientes y atender a las ciudades más castigadas por el terremoto.

Cuatro interminables minutos que han marcado ya por siempre a toda una nación. Colombia mantiene abierta la peor ventana de las tragedias: la del insufrible recuento de fallecidos, la estadística que va subiendo y las personas, con sus vidas, sus ilusiones, sus proyectos, que van siendo trasladadas a las morgues improvisadas. 

El país latinoamericano sigue buscando entre los escombros después del devastador terremoto de magnitud 7,4 que golpeó este pasado lunes 10 de agosto el oeste del país. El balance todavía es provisional, pero al menos 132 personas han fallecido y más de 500 han resultado heridas, mientras los equipos de emergencia continúan trabajando entre decenas de edificios completamente colapsados.

El país ha amanecido este martes bajo una situación de emergencia nacional después de un temblor que se prolongó durante cuatro interminables minutos y que pudo sentirse incluso en Panamá y Ecuador. Se trata del terremoto de mayor magnitud registrado en Colombia desde 1979.

Una gran parte de las víctimas mortales se concentra en Pereira, dentro del eje cafetero. También ha resultado especialmente golpeada Cali, capital del Valle del Cauca y tercera ciudad más poblada del país, donde se ha decretado un toque de queda y varios puntos han sido militarizados mientras prosiguen las operaciones de rescate.

La destrucción se extiende además a Quibdó, Manizales y Armenia, entre otras ciudades. Edificios derrumbados, aeropuertos cerrados y servicios funcionando de manera intermitente dibujan el escenario dejado por uno de los mayores desastres naturales vividos en Colombia durante los últimos años.

Un terremoto a 103 kilómetros de profundidad

El terremoto se registró a las 7.34 horas del lunes 10 de agosto en San José del Palmar, un municipio de poco más de 5.000 habitantes situado en el oriente del departamento del Chocó y próximo a los límites con Valle del Cauca y Risaralda. Su epicentro se localizó en esta zona del oeste colombiano.

El movimiento se originó a 103 kilómetros de profundidad. La energía acumulada por la fricción entre la placa tectónica de Nazca, que se introduce bajo la placa Sudamericana, terminó liberándose y provocando un terremoto sentido en una amplia parte del territorio colombiano.

  • Devastador efecto del terremoto en Colombia.
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Rodrigo Alejandro León, ingeniero geofísico y doctor en Geología de Terremotos por la Universidad Nacional Autónoma de México, ha explicado en El Espectador que, a diferencia de los terremotos superficiales, “este evento se originó en el interior de la placa de Nazca”. Este tipo de fenómeno recibe en sismología la denominación de sismo intraplaca profundo.

Mientras los especialistas analizan el fenómeno, las prioridades continúan estando sobre el terreno. Los operativos mantienen las búsquedas entre los edificios destruidos y las autoridades consideran que el número de víctimas todavía puede variar conforme avancen los trabajos. El balance de 132 muertos facilitado por la Asociación Colombiana de Ciudades Capitales (Asocapitales) continúa siendo provisional.

  • Inspección en el interior de una iglesia.
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De la Espriella declara la emergencia y viaja al epicentro

El presidente de Colombia, Abelardo de la Espriella, se desplazó a la sede de la Unidad Nacional de Gestión del Riesgo de Desastres (Ungrd), en Bogotá, acompañado por Joaquín Gutiérrez y el ministro de Defensa, Jorge Mora, para analizar el alcance de la catástrofe. 

Después de una evaluación de la situación en las zonas afectadas, que se prolongó durante menos de 40 minutos, el Comité Nacional para el Manejo de Desastres aprobó por unanimidad la declaración de la situación de emergencia a escala nacional. De la Espriella, que acababa de asumir la Presidencia días antes del terremoto, ha centrado sus primeras jornadas al frente del Gobierno en la respuesta a la catástrofe.

El plan contempla que el presidente recorra durante los próximos días las distintas zonas golpeadas. Inicialmente estaba previsto que aterrizara en Pereira, pero finalmente se decidió que el avión presidencial viajara primero al Chocó, epicentro del terremoto, para dirigir desde allí las actuaciones sobre el terreno.

Desde allí anunció la puesta en marcha de un subsidio para el alquiler mientras se restauran las viviendas afectadas, así como la prioridad para trasladar a enfermos y heridos hasta Medellín. El presidente aseguró además que el Gobierno tiene “listos los recursos” para transferirlos al departamento una vez finalice la caracterización de las zonas afectadas.

 

"Ya se han dispuesto los recursos económicos inmediatos y la ayuda humanitaria para respaldar a las más de 1.400 familias y personas damnificadas", ha dicho en una de sus últimas intervenciones, sobre la medianoche pasada, hora española.

Colombia afronta ahora las horas posteriores a una tragedia cuyo alcance definitivo todavía está por conocerse. Ahora los esfuerzos siguen concentrados en encontrar supervivientes y atender a las ciudades más castigadas por el terremoto.

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