Ediciones:

Seguir en Discover

educación

Aulas ante los 40 grados que vienen en Andalucía: la Junta ya no se cree las promesas del Gobierno para climatización de aulas

Tras unas ayudas de 200 millones prometidas en 2022, ahora el Ejecutivo central planea otras subvenciones que dan para mejoras de aires acondicionados en tres centros, señala la consejera de Desarrollo Educativo

  • La consejera María del Carmen Castillo, en rueda de prensa este miércoles.

Llegan los últimos días del curso y junto a ellos, parece, una ola de calor incipiente en Andalucía. En ese contexto, la consejera de Desarrollo Educativo, María del Carmen Castillo, ha reaccionado a la posibilidad abierta por el Gobierno central sobre posibles subvenciones para climatizar colegios. Esa competencia recae en las autonomías y Andalucía tiene una ley de bioclimatización en funcionamiento a través de la cual se articulan algunas adaptaciones de centros, poco a poco y a un ritmo inferior al que muchos padres querrían. 

Castillo recurrió a la hemeroteca. Recordó que hace cuatro años, en 2022, la entonces ministra Pilar Alegría anunció que destinaría 200 millones de euros a toda España para climatizar centros escolares. Frente a esa cifra, la consejera contrapuso la apuesta andaluza. "Llevamos invertido ya más de 230 millones solo en los centros educativos". El cálculo, en su opinión, deja a la comunidad en mal lugar respecto al reparto estatal. Si esos 200 millones tienen que repartirse por todo el país, planteó, el porcentaje que le tocaría a Andalucía "no es muy importante".

Pero el reproche en realidad es que esos fondos nunca llegaron. La consejera apuntó también a los fondos de eficiencia energética que ahora se mencionan. Lo celebró, pero matizó su alcance. La Junta, explicó, ha utilizado esos recursos para climatizar tres centros educativos en Andalucía. No más. ¿El motivo? "No porque no queramos, sino porque no están pensados para centros educativos". Los fondos europeos, recordó, tienen requisitos específicos para su aplicación y no están diseñados para colegios e institutos. Por eso, insistió, incluso aunque el dinero hubiera llegado, no podría haberse dedicado a los centros educativos.

El plan andaluz

Frente a lo que considera incumplimientos ajenos, la consejera desplegó el inventario de medidas propias. La primera, la ley de bioclimatización de los centros educativos, con una inversión de más de 130 millones de euros que ha alcanzado a más de 400 centros. A eso se suman otros 80 millones que se pretenden poner en marcha a continuación.

A esa partida se suma la medida de confort climático, dotada con 55 millones de euros, que según Castillo ha llegado a todos los centros educativos. Para este año estaba prevista, además, una nueva inversión. La consejera reconoció, sin embargo, que parte de esos fondos hubo que reorientarlos.  El plan Andalucía Actúa, puesto en marcha tras la dana para responder a los daños provocados. Aun así, aseguró que ya trabajan con Hacienda en una segunda disposición para que los centros adopten esas medidas de confort climático.

La consejera puso el foco en otro problema. Muchas veces, explicó, se adquiere el equipamiento de climatización y luego no llega la potencia eléctrica suficiente. Es un asunto que, advirtió, se complica por momentos en Andalucía. Ralentiza inversiones en industria o inmobiliarias, y se achaca también a esto en el tema educativo.

En medio de esas dificultades, Castillo quiso repartir agradecimientos. Primero, a las entidades locales, que han colaborado con la Administración autonómica, especialmente en los centros de su titularidad, apoyando a los equipos directivos que compraron el equipamiento mientras ellas adaptaban las instalaciones.

Y también, de forma expresa, a las asociaciones de padres y madres. Siempre apoyan a los centros, recordó, y han contribuido a esas mejoras. Lo hacían ya antes, cuando no existían estos programas, y lo siguen haciendo.

Llegan los últimos días del curso y junto a ellos, parece, una ola de calor incipiente en Andalucía. En ese contexto, la consejera de Desarrollo Educativo, María del Carmen Castillo, ha reaccionado a la posibilidad abierta por el Gobierno central sobre posibles subvenciones para climatizar colegios. Esa competencia recae en las autonomías y Andalucía tiene una ley de bioclimatización en funcionamiento a través de la cual se articulan algunas adaptaciones de centros, poco a poco y a un ritmo inferior al que muchos padres querrían. 

Castillo recurrió a la hemeroteca. Recordó que hace cuatro años, en 2022, la entonces ministra Pilar Alegría anunció que destinaría 200 millones de euros a toda España para climatizar centros escolares. Frente a esa cifra, la consejera contrapuso la apuesta andaluza. "Llevamos invertido ya más de 230 millones solo en los centros educativos". El cálculo, en su opinión, deja a la comunidad en mal lugar respecto al reparto estatal. Si esos 200 millones tienen que repartirse por todo el país, planteó, el porcentaje que le tocaría a Andalucía "no es muy importante".

Pero el reproche en realidad es que esos fondos nunca llegaron. La consejera apuntó también a los fondos de eficiencia energética que ahora se mencionan. Lo celebró, pero matizó su alcance. La Junta, explicó, ha utilizado esos recursos para climatizar tres centros educativos en Andalucía. No más. ¿El motivo? "No porque no queramos, sino porque no están pensados para centros educativos". Los fondos europeos, recordó, tienen requisitos específicos para su aplicación y no están diseñados para colegios e institutos. Por eso, insistió, incluso aunque el dinero hubiera llegado, no podría haberse dedicado a los centros educativos.

El plan andaluz

Frente a lo que considera incumplimientos ajenos, la consejera desplegó el inventario de medidas propias. La primera, la ley de bioclimatización de los centros educativos, con una inversión de más de 130 millones de euros que ha alcanzado a más de 400 centros. A eso se suman otros 80 millones que se pretenden poner en marcha a continuación.

A esa partida se suma la medida de confort climático, dotada con 55 millones de euros, que según Castillo ha llegado a todos los centros educativos. Para este año estaba prevista, además, una nueva inversión. La consejera reconoció, sin embargo, que parte de esos fondos hubo que reorientarlos.  El plan Andalucía Actúa, puesto en marcha tras la dana para responder a los daños provocados. Aun así, aseguró que ya trabajan con Hacienda en una segunda disposición para que los centros adopten esas medidas de confort climático.

La consejera puso el foco en otro problema. Muchas veces, explicó, se adquiere el equipamiento de climatización y luego no llega la potencia eléctrica suficiente. Es un asunto que, advirtió, se complica por momentos en Andalucía. Ralentiza inversiones en industria o inmobiliarias, y se achaca también a esto en el tema educativo.

En medio de esas dificultades, Castillo quiso repartir agradecimientos. Primero, a las entidades locales, que han colaborado con la Administración autonómica, especialmente en los centros de su titularidad, apoyando a los equipos directivos que compraron el equipamiento mientras ellas adaptaban las instalaciones.

Y también, de forma expresa, a las asociaciones de padres y madres. Siempre apoyan a los centros, recordó, y han contribuido a esas mejoras. Lo hacían ya antes, cuando no existían estos programas, y lo siguen haciendo.

COMENTARIOS