Enólogos de todo el mundo se reúnen en Jerez con el descenso del consumo de vino como telón de fondo
La Unión Internacional de Enólogos, que preside Santiago Jordi, elige Jerez para su asamblea anual y conoce de primera mano EIGO Center, la Sherry Gallery y bodegas como Tradición y Huerta de Albalá
Responsables de la Unión internacional de Enólogos, este viernes en EIGO Center. -
Santiago Jordi se ha traído para Jerez la asamblea de la Unión Internacional de Enólogos (UIE). Como él dice, que es el presidente de dicha Unión, la ocasión se lo merecía: la Capital de la Gastronomía de Jerez 2026 que se acerca a su fin, la Sherry Week... vaya, que si el año pasado se celebró en una ciudad como Milán, este año, la 61ª edición de la asamblea le ha tocado a una ciudad como Jerez. Así. Representantes de 16 países comenzaron el jueves una cita en la que se suele compaginar el ocio didáctico (el calendario paralelo) con el debate. Entre el jueves y el sábado está previsto que visiten la Sherry Gallery, Bodegas Tradición y Huerta de Albalá, realicen distintas catas tanto de vinos de Jerez como internacionales... y debatan sobre asuntos internos de la organización y otros aspectos sectoriales comunes a todos los países, como es el (acelerado) descenso en el consumo de vino, desde la 'base' de EIGO Center. A algunos de los actos se ha invitado también a distintos responsables de bodegas, viñas, tonelería, etc del Marco de Jerez.
Santiago Jordi, en la cata celebrada en EIGO Center, este viernes en Jerez.
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JUAN CARLOS TORO
"Se va hacia una reestructuración del sector", afirmaba Santiago Jordi que, por lo que respecta a los enólogos, entiende que deben actualizarse y adaptarse a los nuevos tiempos, una reestructuración que la caída continuada del consumo del vino –8% en lo que va de 2026– hace presagiar, por no decir abiertamente que está a la vuelta de la esquina. Jordi entiende que hay que hacer vino pensando en los nuevos gustos de los consumidores –eso sí, no cree en el vino sin alcohol, desde luego no en el tinto desalcoholizado–, teniendo siempre en cuenta que cada mercado es distinto. "Hay que tener en cuenta que los consumidores están ahora mismo a un clic de tomar el vino que quieran, no necesitan ir a ningún sitio. Se trata de una manera diferente de beber vino y reclaman algo que los emocione", esperan lo que él mismo define como "bodegas con alma".
Desde el punto de vista del presidente de la UIE, ahora mismo las distintas administraciones ayudan poco y habla abiertamente de la "demonización" del vino de un tiempo a esta parte, los dos o tres últimos años.
José Luis Baños, dirigiendo una cata de vinos de Jerez en EIGO Center.
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JUAN CARLOS TORO
En un receso entre una cata de vinos de Jerez dirigida por el responsable de las Rutas del Vino y el Brandy de Jerez, José Luis Baños, y un segundo desayuno, nos atiende Luis Buitrón, que es el presidente de la Federación Española de Enología (FEAE). Buitrón es gallego, de Monforte de Lemos, y rápidamente, casi sin esperar ninguna pregunta, nos comenta que "el vino es cultura, es economía y es goce". Pues sí, a ver si no. Para ponerlo a la entrada de casa (o de la redacción). Buitrón recalca que el vino "es alcohol fermentado, no destilado", algo más que un pequeño matiz sobre el origen –y la graduación de cada uno– que enlaza inmediatamente con la historia de la humanidad. "El vino lleva 8.000 años con nosotros, como un alimento, así que no debe ser tan malo".
Luis Buitrón, entre los portugueses Ana y Xosé, todos enólogos, en EIGO Center.
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JUAN CARLOS TORO
Para el presidente de la FEAE, las administraciones públicas mantienen respecto al vino una actitud que califica abiertamente como "farisea" y afirma que, si bien es cierto que el Ministerio de Agricultura y las consejerías autonómicas del mismo ramo divulguen y traten de fomentar el vino y la cultura que lleva consigo, "luego te encuentras con que Consumo, Sanidad y, llegado el caso, la DGT, piensan otra cosa. Y ahí te chocas con que en una campaña de prevención de los accidentes de tráfico te aparece una copa de vino, ¡de vino! en lugar de una copa de alcohol. Vamos a ver, casi nadie que tiene un problema con el alcohol lo tiene con el vino... pero si el vino es un artículo hedonista. Me parece que estamos en una mala dinámica que, claro está tiene sus consecuencias!". Cuando parece que esta es su última palabra, Buitrón de repente lanza un dato muy interesante: "estamos continuamente hablando de la España vaciada... bien, está demostrado que las comarcas con viñas no tienen ese problema, así que se puede decir sin ningún genero de dudas que el vino fija población".
Primer plano en la cata de Ana Almeirante, enóloga portuguesa.
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JUAN CARLOS TORO
En la cita de Jerez estuvo también Pierre-Louis Teissedre, profesor de la Universidad de Burdeos, enólogo y vicepresidente de la Organización Internacional del Vino (OIV). Al ser preguntado por el momento actual que vive el sector vitivinícola, pone el foco también en el consumo. "Nos hablan de durabilidad de las viñas, del vino, de las marcas... pero sin la durabilidad del consumo nada de lo anterior tiene sentido", afirma. Pero, claro, lo 'anterior' es mucho y muy amplio, "porque estamos hablando de un producto milenario, cultural... el vino está con nosotros en las comidas, en el aperitivo, en cualquier evento, hay vinos para cualquier momento del día, es un complemento que siempre está ahí", mantiene, para pedir a continuación que se redoblen esfuerzos en educar desde la infancia en lo que significa el vino "por su gusto, su sabor, su historia y la identidad territorial" que lleva consigo.
Teissedre es un absoluto convencido de que el consumo moderado de vino es bueno para la salud, mucho mejor que otras bebidas (citó, de pasada, los refrescos azucarados y las energéticas) y reconoció los mismos problemas de comunicación a los que con anterioridad se refirieron Jordi o Buitrón. "Se legisla siempre en clave negativa, cuando el vino es sensorial y fomenta la convivencia"... lo dice él y lo dice –lo dijo, como recuerda– el Papa Francisco, que en una ocasión hizo mención al vino como el final idóneo de cualquier comida importante, nada de infusiones. "El vino es historia y es cultura", concluyó.
Almeirante, desde Portugal
Por último, hablamos con Ana Almeirante, la presidenta en Portugal de la UIE. Hablar de cómo está el sector vitivinícola en su país es hablar, una vez más, del descenso del consumo de vino. Almeirante habla de una coyuntura en la que se están produciendo importantes cambios, "cada vez con más familias monoparentales, en las que se come deprisa, en las que la mesa no es un lugar para charlar". La Generación Z consume menos vino, eso es un hecho, y el coste de la vida en Portugal se ha disparado –por no hablar del IVA que se aplica en el país vecino, un 23% para las bebidas alcohólicas– en los últimos años, lo que hace que afirme que "no puede ser que el auténtico negocio de los restaurantes se esté convirtiendo en la venta de vino y el resto de bebidas, que muchas veces supera en la cuenta a la comida y eso, el margen con el que muchos restaurantes trabajan con el vino, no puede ser", mantiene. Por ese motivo, entre otros, la enóloga portuguesa se muestra relativamente pesimista sobre el futuro de las marcas medianas, ya que entiende que el vino barato y el vino caro siempre van a estar ahí, pero que las marcas populares que no son premium van a tener problemas en un futuro cercano.
Santiago Jordi se ha traído para Jerez la asamblea de la Unión Internacional de Enólogos (UIE). Como él dice, que es el presidente de dicha Unión, la ocasión se lo merecía: la Capital de la Gastronomía de Jerez 2026 que se acerca a su fin, la Sherry Week... vaya, que si el año pasado se celebró en una ciudad como Milán, este año, la 61ª edición de la asamblea le ha tocado a una ciudad como Jerez. Así. Representantes de 16 países comenzaron el jueves una cita en la que se suele compaginar el ocio didáctico (el calendario paralelo) con el debate. Entre el jueves y el sábado está previsto que visiten la Sherry Gallery, Bodegas Tradición y Huerta de Albalá, realicen distintas catas tanto de vinos de Jerez como internacionales... y debatan sobre asuntos internos de la organización y otros aspectos sectoriales comunes a todos los países, como es el (acelerado) descenso en el consumo de vino, desde la 'base' de EIGO Center. A algunos de los actos se ha invitado también a distintos responsables de bodegas, viñas, tonelería, etc del Marco de Jerez.
Santiago Jordi, en la cata celebrada en EIGO Center, este viernes en Jerez.
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JUAN CARLOS TORO
"Se va hacia una reestructuración del sector", afirmaba Santiago Jordi que, por lo que respecta a los enólogos, entiende que deben actualizarse y adaptarse a los nuevos tiempos, una reestructuración que la caída continuada del consumo del vino –8% en lo que va de 2026– hace presagiar, por no decir abiertamente que está a la vuelta de la esquina. Jordi entiende que hay que hacer vino pensando en los nuevos gustos de los consumidores –eso sí, no cree en el vino sin alcohol, desde luego no en el tinto desalcoholizado–, teniendo siempre en cuenta que cada mercado es distinto. "Hay que tener en cuenta que los consumidores están ahora mismo a un clic de tomar el vino que quieran, no necesitan ir a ningún sitio. Se trata de una manera diferente de beber vino y reclaman algo que los emocione", esperan lo que él mismo define como "bodegas con alma".
Desde el punto de vista del presidente de la UIE, ahora mismo las distintas administraciones ayudan poco y habla abiertamente de la "demonización" del vino de un tiempo a esta parte, los dos o tres últimos años.
José Luis Baños, dirigiendo una cata de vinos de Jerez en EIGO Center.
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JUAN CARLOS TORO
En un receso entre una cata de vinos de Jerez dirigida por el responsable de las Rutas del Vino y el Brandy de Jerez, José Luis Baños, y un segundo desayuno, nos atiende Luis Buitrón, que es el presidente de la Federación Española de Enología (FEAE). Buitrón es gallego, de Monforte de Lemos, y rápidamente, casi sin esperar ninguna pregunta, nos comenta que "el vino es cultura, es economía y es goce". Pues sí, a ver si no. Para ponerlo a la entrada de casa (o de la redacción). Buitrón recalca que el vino "es alcohol fermentado, no destilado", algo más que un pequeño matiz sobre el origen –y la graduación de cada uno– que enlaza inmediatamente con la historia de la humanidad. "El vino lleva 8.000 años con nosotros, como un alimento, así que no debe ser tan malo".
Luis Buitrón, entre los portugueses Ana y Xosé, todos enólogos, en EIGO Center.
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JUAN CARLOS TORO
Para el presidente de la FEAE, las administraciones públicas mantienen respecto al vino una actitud que califica abiertamente como "farisea" y afirma que, si bien es cierto que el Ministerio de Agricultura y las consejerías autonómicas del mismo ramo divulguen y traten de fomentar el vino y la cultura que lleva consigo, "luego te encuentras con que Consumo, Sanidad y, llegado el caso, la DGT, piensan otra cosa. Y ahí te chocas con que en una campaña de prevención de los accidentes de tráfico te aparece una copa de vino, ¡de vino! en lugar de una copa de alcohol. Vamos a ver, casi nadie que tiene un problema con el alcohol lo tiene con el vino... pero si el vino es un artículo hedonista. Me parece que estamos en una mala dinámica que, claro está tiene sus consecuencias!". Cuando parece que esta es su última palabra, Buitrón de repente lanza un dato muy interesante: "estamos continuamente hablando de la España vaciada... bien, está demostrado que las comarcas con viñas no tienen ese problema, así que se puede decir sin ningún genero de dudas que el vino fija población".
Primer plano en la cata de Ana Almeirante, enóloga portuguesa.
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JUAN CARLOS TORO
En la cita de Jerez estuvo también Pierre-Louis Teissedre, profesor de la Universidad de Burdeos, enólogo y vicepresidente de la Organización Internacional del Vino (OIV). Al ser preguntado por el momento actual que vive el sector vitivinícola, pone el foco también en el consumo. "Nos hablan de durabilidad de las viñas, del vino, de las marcas... pero sin la durabilidad del consumo nada de lo anterior tiene sentido", afirma. Pero, claro, lo 'anterior' es mucho y muy amplio, "porque estamos hablando de un producto milenario, cultural... el vino está con nosotros en las comidas, en el aperitivo, en cualquier evento, hay vinos para cualquier momento del día, es un complemento que siempre está ahí", mantiene, para pedir a continuación que se redoblen esfuerzos en educar desde la infancia en lo que significa el vino "por su gusto, su sabor, su historia y la identidad territorial" que lleva consigo.
Teissedre es un absoluto convencido de que el consumo moderado de vino es bueno para la salud, mucho mejor que otras bebidas (citó, de pasada, los refrescos azucarados y las energéticas) y reconoció los mismos problemas de comunicación a los que con anterioridad se refirieron Jordi o Buitrón. "Se legisla siempre en clave negativa, cuando el vino es sensorial y fomenta la convivencia"... lo dice él y lo dice –lo dijo, como recuerda– el Papa Francisco, que en una ocasión hizo mención al vino como el final idóneo de cualquier comida importante, nada de infusiones. "El vino es historia y es cultura", concluyó.
Almeirante, desde Portugal
Por último, hablamos con Ana Almeirante, la presidenta en Portugal de la UIE. Hablar de cómo está el sector vitivinícola en su país es hablar, una vez más, del descenso del consumo de vino. Almeirante habla de una coyuntura en la que se están produciendo importantes cambios, "cada vez con más familias monoparentales, en las que se come deprisa, en las que la mesa no es un lugar para charlar". La Generación Z consume menos vino, eso es un hecho, y el coste de la vida en Portugal se ha disparado –por no hablar del IVA que se aplica en el país vecino, un 23% para las bebidas alcohólicas– en los últimos años, lo que hace que afirme que "no puede ser que el auténtico negocio de los restaurantes se esté convirtiendo en la venta de vino y el resto de bebidas, que muchas veces supera en la cuenta a la comida y eso, el margen con el que muchos restaurantes trabajan con el vino, no puede ser", mantiene. Por ese motivo, entre otros, la enóloga portuguesa se muestra relativamente pesimista sobre el futuro de las marcas medianas, ya que entiende que el vino barato y el vino caro siempre van a estar ahí, pero que las marcas populares que no son premium van a tener problemas en un futuro cercano.
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