La Plataforma Nosotros También Somos Sevilla y la Asociación Andaluza de Barrios Ignorados han emitido un comunicado conjunto tras la aprobación de la licencia de obras para la construcción de una mezquita en el Polígono Sur, en el que subrayan que en el barrio conviven desde hace años personas de diferentes razas, ideologías y creencias religiosas sin que este pluralismo haya generado nunca ningún conflicto.
En el texto, las entidades sostienen que los graves problemas de seguridad que sufre la zona "no han estado, ni están, provocados por diferencias religiosas", sino que atribuyen dichos problemas a "la persistencia de la pobreza y la exclusión", que genera "conductas marginales impunes". Añaden que el principal foco de inseguridad lo constituyen "grupos que controlan el cultivo y tráfico de drogas y necesitan un barrio hecho a la medida de su negocio".
El comunicado señala también otras cuestiones que, a juicio de las plataformas, requieren una solución urgente, entre ellas los cortes de luz sufridos por familias con contrato en regla que pagan sus facturas, la recuperación del recorrido de las líneas de autobús 30, 31, 32 y A5 por el Polígono Sur, y la circulación peligrosa de motos y coches por las calles del barrio. A ello se suman, según denuncian, problemas estructurales ya conocidos como "la pobreza y la exclusión generadas por el paro, el empleo precario, el absentismo, abandono y fracaso escolar" y la desestructuración familiar, agravados por la falta de compromiso de las administraciones, en especial de la Junta de Andalucía y del Ayuntamiento, competentes en estas materias. Critican además que, en lugar de abordar estos problemas, dichas instituciones han recortado servicios públicos esenciales como educación, vivienda, salud, servicios sociales y empleo, recortes que consideran que se agravarán a raíz del pacto de gobierno entre el PP y Vox en Andalucía.
Defensa de lugares de culto
Las entidades firmantes defienden asimismo el derecho de toda persona o grupo a disponer de los medios necesarios para practicar su culto, recordando que en el Polígono Sur ya existen lugares de culto de distintas confesiones religiosas. En este sentido, insisten en que los únicos límites exigibles son los establecidos por las leyes y la Constitución, que se aplican por igual a todas las personas y creencias, y advierten de que "no respetarlas es construir la barbarie".
Finalmente, el comunicado exige a las administraciones implicadas en el Plan Integral que se reúnan con los vecinos y las entidades del barrio para poner en marcha, de una vez por todas, políticas integrales que aborden estos problemas de fondo. Según defienden, esta sería la vía para neutralizar a quienes fomentan el odio y la crispación en el barrio, y sostienen que solo el diálogo y la colaboración entre todas las personas, entidades e instituciones pueden contribuir a construir una vida digna y una convivencia pacífica en la zona.
La Plataforma Nosotros También Somos Sevilla y la Asociación Andaluza de Barrios Ignorados han emitido un comunicado conjunto tras la aprobación de la licencia de obras para la construcción de una mezquita en el Polígono Sur, en el que subrayan que en el barrio conviven desde hace años personas de diferentes razas, ideologías y creencias religiosas sin que este pluralismo haya generado nunca ningún conflicto.
En el texto, las entidades sostienen que los graves problemas de seguridad que sufre la zona "no han estado, ni están, provocados por diferencias religiosas", sino que atribuyen dichos problemas a "la persistencia de la pobreza y la exclusión", que genera "conductas marginales impunes". Añaden que el principal foco de inseguridad lo constituyen "grupos que controlan el cultivo y tráfico de drogas y necesitan un barrio hecho a la medida de su negocio".
El comunicado señala también otras cuestiones que, a juicio de las plataformas, requieren una solución urgente, entre ellas los cortes de luz sufridos por familias con contrato en regla que pagan sus facturas, la recuperación del recorrido de las líneas de autobús 30, 31, 32 y A5 por el Polígono Sur, y la circulación peligrosa de motos y coches por las calles del barrio. A ello se suman, según denuncian, problemas estructurales ya conocidos como "la pobreza y la exclusión generadas por el paro, el empleo precario, el absentismo, abandono y fracaso escolar" y la desestructuración familiar, agravados por la falta de compromiso de las administraciones, en especial de la Junta de Andalucía y del Ayuntamiento, competentes en estas materias. Critican además que, en lugar de abordar estos problemas, dichas instituciones han recortado servicios públicos esenciales como educación, vivienda, salud, servicios sociales y empleo, recortes que consideran que se agravarán a raíz del pacto de gobierno entre el PP y Vox en Andalucía.
Defensa de lugares de culto
Las entidades firmantes defienden asimismo el derecho de toda persona o grupo a disponer de los medios necesarios para practicar su culto, recordando que en el Polígono Sur ya existen lugares de culto de distintas confesiones religiosas. En este sentido, insisten en que los únicos límites exigibles son los establecidos por las leyes y la Constitución, que se aplican por igual a todas las personas y creencias, y advierten de que "no respetarlas es construir la barbarie".
Finalmente, el comunicado exige a las administraciones implicadas en el Plan Integral que se reúnan con los vecinos y las entidades del barrio para poner en marcha, de una vez por todas, políticas integrales que aborden estos problemas de fondo. Según defienden, esta sería la vía para neutralizar a quienes fomentan el odio y la crispación en el barrio, y sostienen que solo el diálogo y la colaboración entre todas las personas, entidades e instituciones pueden contribuir a construir una vida digna y una convivencia pacífica en la zona.
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