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Un informe de la inspección señala que el instituto de Sandra Peña no tomó ninguna medida: la Justicia ha archivado la denuncia contra el centro

El juez instructor considera que el colegio sí habría aplicado medidas de protección tras reunirse con la familia en septiembre de 2025

  • Manifestación en Sevilla en apoyo a Sandra Peña.

Un informe de la Inspección Educativa, elaborado pocos días después del suicidio el pasado octubre de Sandra Peña, concluye que el centro privado concertado donde estudiaba la menor, una alumna sevillana de 14 años presuntamente víctima de acoso escolar, no habría adoptado medidas adecuadas ante la situación que sufría.

Según la agencia EFE, el documento —cuyo contenido ha sido adelantado este martes por el Diario de Sevilla— se conoce tras el archivo provisional de la querella presentada por los padres de la menor contra el colegio Irlandesas de Loreto. En paralelo, un Juzgado de Menores mantiene abierta una investigación sobre tres alumnas señaladas como presuntas acosadoras.

 

 

El informe de la Inspección sostiene que no consta que el centro activara un procedimiento corrector frente a las supuestas conductas denunciadas contra Sandra, una conclusión que entra en tensión con el criterio recogido en el auto judicial que motivó el archivo de la querella de los padres.

El archivo

En dicho auto el instructor considera que el colegio sí habría aplicado medidas de protección tras reunirse con la familia en septiembre de 2025, entre ellas la separación de las alumnas presuntamente implicadas y el seguimiento psicopedagógico de la víctima. Asimismo, el juez apunta a la ausencia de relación de causalidad entre la actuación del centro y el suicidio de la menor, ocurrido fuera de las instalaciones escolares.

Por su parte, los inspectores de Educación recogen en su informe la existencia de al menos tres incidentes entre Sandra y las alumnas señaladas como presuntas acosadoras, que incluirían insultos y vejaciones. A su juicio, estos hechos habrían requerido la activación del correspondiente protocolo de acoso escolar, así como del protocolo de autolisis.

Tras conocerse el archivo provisional de la querella contra el centro, los padres de Sandra Peña han anunciado su intención de recurrir la decisión, que aseguran que los "hunde y destroza más". Por su parte, el colegio ha reiterado que actuó en todo momento "guiado por la responsabilidad, la prudencia y la voluntad de proteger" a la alumna.

Un informe de la Inspección Educativa, elaborado pocos días después del suicidio el pasado octubre de Sandra Peña, concluye que el centro privado concertado donde estudiaba la menor, una alumna sevillana de 14 años presuntamente víctima de acoso escolar, no habría adoptado medidas adecuadas ante la situación que sufría.

Según la agencia EFE, el documento —cuyo contenido ha sido adelantado este martes por el Diario de Sevilla— se conoce tras el archivo provisional de la querella presentada por los padres de la menor contra el colegio Irlandesas de Loreto. En paralelo, un Juzgado de Menores mantiene abierta una investigación sobre tres alumnas señaladas como presuntas acosadoras.

 

 

El informe de la Inspección sostiene que no consta que el centro activara un procedimiento corrector frente a las supuestas conductas denunciadas contra Sandra, una conclusión que entra en tensión con el criterio recogido en el auto judicial que motivó el archivo de la querella de los padres.

El archivo

En dicho auto el instructor considera que el colegio sí habría aplicado medidas de protección tras reunirse con la familia en septiembre de 2025, entre ellas la separación de las alumnas presuntamente implicadas y el seguimiento psicopedagógico de la víctima. Asimismo, el juez apunta a la ausencia de relación de causalidad entre la actuación del centro y el suicidio de la menor, ocurrido fuera de las instalaciones escolares.

Por su parte, los inspectores de Educación recogen en su informe la existencia de al menos tres incidentes entre Sandra y las alumnas señaladas como presuntas acosadoras, que incluirían insultos y vejaciones. A su juicio, estos hechos habrían requerido la activación del correspondiente protocolo de acoso escolar, así como del protocolo de autolisis.

Tras conocerse el archivo provisional de la querella contra el centro, los padres de Sandra Peña han anunciado su intención de recurrir la decisión, que aseguran que los "hunde y destroza más". Por su parte, el colegio ha reiterado que actuó en todo momento "guiado por la responsabilidad, la prudencia y la voluntad de proteger" a la alumna.

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