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Los vecinos de El Cerezo en Sevilla celebran la llegada de los serenos, pero temen el "efecto frontera"

Consideran que la ampliación hasta la avenida de San Lázaro supone un paso adelante, aunque insisten en que la cobertura sigue siendo parcial y advierten de la falta de efectivos de Policía Local

Son las once de la noche en El Cerezo. Persianas metálicas echadas, algún televisor encendido tras los visillos, el rumor lejano del tráfico de la Macarena. A esa hora, cuando el barrio apaga luces, comienza a caminar por sus calles una figura que parecía condenada a los libros de historia y al cine en blanco y negro: el sereno. Sin chuzo ni manojo de llaves, pero con la misma encomienda de siempre. Vigilar, acompañar, mediar. En definitiva, estar.

El alcalde de Sevilla, José Luis Sanz, ha anunciado la ampliación del servicio de serenos al barrio de El Cerezo, desde la avenida de Sánchez Pizjuán hasta la avenida de San Lázaro, una medida que permitirá incorporar a más de 5.000 sevillanos a este dispositivo de vigilancia cívica nocturna. Con esta incorporación, el servicio ya alcanza 34 zonas de la ciudad y cuenta con una plantilla de 70 agentes cívicos y 3 coordinadores.

Según el Ayuntamiento, los números avalan la utilidad del dispositivo. Durante el primer semestre de 2026, los serenos han realizado 3.704 acompañamientos nocturnos y 808 avisos al CECOP, la Policía Local y los Bomberos, además de tramitar 77 objetos perdidos y efectuar más de 900 visitas a comercios. El servicio se presta los 365 días del año, entre las 23:00 y las 7:00 horas, y tiene como objetivo actuar como un recurso de proximidad: detectar incidencias, mediar en conflictos y servir de enlace con los servicios de emergencia.

Satisfacción, pero con matices

La noticia ha sido recibida con una satisfacción moderada por parte de los vecinos. Antonio Gutiérrez, presidente de la Intercomunidad del Rocío, recuerda que la implantación de los serenos fue una de las principales demandas planteadas en la primera reunión mantenida con las administraciones tras las movilizaciones vecinales que surgieron a raíz del malestar existente en el barrio y que desembocaron en la creación de patrullas ciudadanas.

"Es una noticia que nos agrada en cuanto avanza en la dirección correcta y en seguir cumpliendo los compromisos adquiridos", señala. Sin embargo, considera que la medida aún no responde plenamente a las necesidades planteadas por los residentes: "A la Barriada del Rocío no llega en su totalidad, solo a la parte de la avenida de San Lázaro, cuando nuestro objetivo es que lo haga a todo el barrio, por lo que aún no podemos estar completamente satisfechos".

En términos parecidos se pronuncia Carmen Gutiérrez, vecina del barrio, que celebra la medida sin renunciar a la letra pequeña: "Valoramos positivamente la puesta en marcha del proyecto de serenos en la zona de La Macarena. Creemos que puede ser una herramienta útil para mejorar la convivencia, ofrecer un servicio de apoyo y protección a la ciudadanía y, al mismo tiempo, generar empleo en la ciudad de Sevilla", apunta.

Pero, como la Intercomunidad, pone el acento en el perímetro del servicio. "Nos preocupa especialmente que el ámbito de actuación previsto para los serenos no incluya a la Barriada del Rocío. Esto hace que los vecinos y vecinas de nuestro barrio no sintamos que vaya a existir una protección real ni una cobertura efectiva de nuestra seguridad", advierte. A su juicio, la delimitación actual "puede provocar un claro efecto frontera entre zonas con problemáticas muy similares, dejando fuera precisamente a una barriada que también necesita este tipo de recursos". Por ello, anuncia que solicitarán la ampliación del ámbito de actuación "para que la Barriada del Rocío quede incluida y ningún vecino o vecina de La Macarena quede excluido de una medida que debe beneficiar a todo el entorno".

  • Varios vecinos de la barriada del Cerezo saludan a Sanz el día de la presentación de los serenos en el barrio.
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"Llamadas que ni siquiera son atendidas"

Para esta vecina, además, los serenos no pueden convertirse en la cortina que tape el problema de fondo: la falta de efectivos de Policía Local en Sevilla. "Esta medida no puede ocultar el principal problema que sufrimos. Esta carencia afecta a toda la ciudad, pero golpea especialmente a los barrios con mayor vulnerabilidad, como La Macarena, que necesitan una atención prioritaria ante el deterioro que vienen sufriendo desde hace años", denuncia.

Gutiérrez recuerda que la respuesta institucional tras las protestas tuvo fecha de caducidad. Tras las movilizaciones vecinales hubo una mayor presencia policial, pero esa respuesta "fue temporal y hoy la realidad vuelve a ser la misma: escasa presencia en las calles y, en muchas ocasiones, llamadas que ni siquiera son atendidas. Esto genera de nuevo una sensación de desesperanza y tristeza en un barrio que se siente desprotegido", incide.

El efecto de las movilizaciones

El presidente de la Intercomunidad, Antonio Gutiérrez, considera, por su parte, que las protestas vecinales desarrolladas en los últimos meses en distintos puntos del distrito Macarena han contribuido a visibilizar problemas que durante años habían permanecido en segundo plano: "Los movimientos vecinales de todo el distrito parece que han tenido algún efecto en concienciar cívicamente, denunciar carencias y hacer que los incívicos no estén cómodos en sus actitudes", explica. El representante vecinal también quiso reconocer públicamente la implicación de quienes participaron en estas protestas de forma pacífica: "Desde aquí reconocer y agradecer a todos los que se han movilizado pacíficamente, que son el 99%".

Pese al anuncio municipal, los vecinos consideran que la llegada de los serenos representa únicamente una parte de las actuaciones necesarias para revertir la degradación del barrio.

Años de abandono

"Nosotros aún tenemos muchísimas carencias que hay que acometer. No ha dado lugar a hacerlas todas porque esto no es una cuestión ni de un año, ni de dos, ni de una legislatura", sostiene el presidente de la Intercomunidad. A su juicio, el deterioro que presenta la zona es consecuencia de una falta de atención prolongada durante décadas. "Los barrios se degradan tras mandatos municipales de abandono, como lo que nos ha pasado a nosotros", critica. Aun así, reconoce que se han producido avances: "Vamos en la dirección correcta, no estamos completamente satisfechos y tenemos que seguir exigiendo, pero por lo menos se ve un avance".

  • Vecinos del barrio sevillano de El Cerezo, en el distrito Macarena en una protesta contra la inseguridad, donde reclamaron mayor presencia policial en la zona.
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Entre las reivindicaciones pendientes, la Intercomunidad vuelve a situar en primer plano la necesidad de redistribuir las plazas destinadas a personas en riesgo de exclusión social, una medida que los representantes vecinales consideran esencial para equilibrar la carga social entre los distintos barrios de Sevilla y mejorar la convivencia en la zona. Mientras esas demandas siguen sobre la mesa, El Cerezo estrena serenos. Cada noche, entre las once y las siete de la mañana, alguien volverá a caminar sus calles. La pregunta que se hacen los vecinos es cuándo lo hará por todas.

Son las once de la noche en El Cerezo. Persianas metálicas echadas, algún televisor encendido tras los visillos, el rumor lejano del tráfico de la Macarena. A esa hora, cuando el barrio apaga luces, comienza a caminar por sus calles una figura que parecía condenada a los libros de historia y al cine en blanco y negro: el sereno. Sin chuzo ni manojo de llaves, pero con la misma encomienda de siempre. Vigilar, acompañar, mediar. En definitiva, estar.

El alcalde de Sevilla, José Luis Sanz, ha anunciado la ampliación del servicio de serenos al barrio de El Cerezo, desde la avenida de Sánchez Pizjuán hasta la avenida de San Lázaro, una medida que permitirá incorporar a más de 5.000 sevillanos a este dispositivo de vigilancia cívica nocturna. Con esta incorporación, el servicio ya alcanza 34 zonas de la ciudad y cuenta con una plantilla de 70 agentes cívicos y 3 coordinadores.

Según el Ayuntamiento, los números avalan la utilidad del dispositivo. Durante el primer semestre de 2026, los serenos han realizado 3.704 acompañamientos nocturnos y 808 avisos al CECOP, la Policía Local y los Bomberos, además de tramitar 77 objetos perdidos y efectuar más de 900 visitas a comercios. El servicio se presta los 365 días del año, entre las 23:00 y las 7:00 horas, y tiene como objetivo actuar como un recurso de proximidad: detectar incidencias, mediar en conflictos y servir de enlace con los servicios de emergencia.

Satisfacción, pero con matices

La noticia ha sido recibida con una satisfacción moderada por parte de los vecinos. Antonio Gutiérrez, presidente de la Intercomunidad del Rocío, recuerda que la implantación de los serenos fue una de las principales demandas planteadas en la primera reunión mantenida con las administraciones tras las movilizaciones vecinales que surgieron a raíz del malestar existente en el barrio y que desembocaron en la creación de patrullas ciudadanas.

"Es una noticia que nos agrada en cuanto avanza en la dirección correcta y en seguir cumpliendo los compromisos adquiridos", señala. Sin embargo, considera que la medida aún no responde plenamente a las necesidades planteadas por los residentes: "A la Barriada del Rocío no llega en su totalidad, solo a la parte de la avenida de San Lázaro, cuando nuestro objetivo es que lo haga a todo el barrio, por lo que aún no podemos estar completamente satisfechos".

En términos parecidos se pronuncia Carmen Gutiérrez, vecina del barrio, que celebra la medida sin renunciar a la letra pequeña: "Valoramos positivamente la puesta en marcha del proyecto de serenos en la zona de La Macarena. Creemos que puede ser una herramienta útil para mejorar la convivencia, ofrecer un servicio de apoyo y protección a la ciudadanía y, al mismo tiempo, generar empleo en la ciudad de Sevilla", apunta.

Pero, como la Intercomunidad, pone el acento en el perímetro del servicio. "Nos preocupa especialmente que el ámbito de actuación previsto para los serenos no incluya a la Barriada del Rocío. Esto hace que los vecinos y vecinas de nuestro barrio no sintamos que vaya a existir una protección real ni una cobertura efectiva de nuestra seguridad", advierte. A su juicio, la delimitación actual "puede provocar un claro efecto frontera entre zonas con problemáticas muy similares, dejando fuera precisamente a una barriada que también necesita este tipo de recursos". Por ello, anuncia que solicitarán la ampliación del ámbito de actuación "para que la Barriada del Rocío quede incluida y ningún vecino o vecina de La Macarena quede excluido de una medida que debe beneficiar a todo el entorno".

  • Varios vecinos de la barriada del Cerezo saludan a Sanz el día de la presentación de los serenos en el barrio.
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"Llamadas que ni siquiera son atendidas"

Para esta vecina, además, los serenos no pueden convertirse en la cortina que tape el problema de fondo: la falta de efectivos de Policía Local en Sevilla. "Esta medida no puede ocultar el principal problema que sufrimos. Esta carencia afecta a toda la ciudad, pero golpea especialmente a los barrios con mayor vulnerabilidad, como La Macarena, que necesitan una atención prioritaria ante el deterioro que vienen sufriendo desde hace años", denuncia.

Gutiérrez recuerda que la respuesta institucional tras las protestas tuvo fecha de caducidad. Tras las movilizaciones vecinales hubo una mayor presencia policial, pero esa respuesta "fue temporal y hoy la realidad vuelve a ser la misma: escasa presencia en las calles y, en muchas ocasiones, llamadas que ni siquiera son atendidas. Esto genera de nuevo una sensación de desesperanza y tristeza en un barrio que se siente desprotegido", incide.

El efecto de las movilizaciones

El presidente de la Intercomunidad, Antonio Gutiérrez, considera, por su parte, que las protestas vecinales desarrolladas en los últimos meses en distintos puntos del distrito Macarena han contribuido a visibilizar problemas que durante años habían permanecido en segundo plano: "Los movimientos vecinales de todo el distrito parece que han tenido algún efecto en concienciar cívicamente, denunciar carencias y hacer que los incívicos no estén cómodos en sus actitudes", explica. El representante vecinal también quiso reconocer públicamente la implicación de quienes participaron en estas protestas de forma pacífica: "Desde aquí reconocer y agradecer a todos los que se han movilizado pacíficamente, que son el 99%".

Pese al anuncio municipal, los vecinos consideran que la llegada de los serenos representa únicamente una parte de las actuaciones necesarias para revertir la degradación del barrio.

Años de abandono

"Nosotros aún tenemos muchísimas carencias que hay que acometer. No ha dado lugar a hacerlas todas porque esto no es una cuestión ni de un año, ni de dos, ni de una legislatura", sostiene el presidente de la Intercomunidad. A su juicio, el deterioro que presenta la zona es consecuencia de una falta de atención prolongada durante décadas. "Los barrios se degradan tras mandatos municipales de abandono, como lo que nos ha pasado a nosotros", critica. Aun así, reconoce que se han producido avances: "Vamos en la dirección correcta, no estamos completamente satisfechos y tenemos que seguir exigiendo, pero por lo menos se ve un avance".

  • Vecinos del barrio sevillano de El Cerezo, en el distrito Macarena en una protesta contra la inseguridad, donde reclamaron mayor presencia policial en la zona.
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Entre las reivindicaciones pendientes, la Intercomunidad vuelve a situar en primer plano la necesidad de redistribuir las plazas destinadas a personas en riesgo de exclusión social, una medida que los representantes vecinales consideran esencial para equilibrar la carga social entre los distintos barrios de Sevilla y mejorar la convivencia en la zona. Mientras esas demandas siguen sobre la mesa, El Cerezo estrena serenos. Cada noche, entre las once y las siete de la mañana, alguien volverá a caminar sus calles. La pregunta que se hacen los vecinos es cuándo lo hará por todas.

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