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La Archidiócesis de Sevilla encuentra dos cuadros de Lucas Valdés que estaban desparecidos desde la Expo de 1929

Las piezas, tituladas Sansón sacando el panal de la boca del león y David recibe de Aquimelec los panes de la proposición, están catalogadas como obras de la Escuela Sevillana del siglo XVII

  • Los cuadros de Lucas Valdés localizados 100 años después.

La Archidiócesis de Sevilla ha recuperado dos pinturas atribuidas a Lucas Valdés, artista sevillano nacido en 1661 y fallecido en 1725, cuyo paradero se desconocía desde 1929. Las obras han sido entregadas nuevamente a la iglesia del Hospital de los Venerables Sacerdotes, espacio para el que fueron concebidas a finales del siglo XVII y donde podrán volver a exhibirse casi un siglo después de su desaparición.

Las piezas, tituladas Sansón sacando el panal de la boca del león y David recibe de Aquimelec los panes de la proposición, están catalogadas como obras de la Escuela Sevillana del siglo XVII. Se trata de dos óleos sobre tabla de madera de pino, realizados en formato ovalado vertical y con unas dimensiones de 59 por 56 centímetros, según ha informado la institución eclesiástica a través de su página web.

Las pinturas fueron ejecutadas entre 1698 y 1700, en un contexto vinculado directamente a la finalización de las obras de la iglesia del Hospital de los Venerables. En ese periodo quedó instalado el retablo mayor diseñado por Francisco de Barahona, que incorporaba también otras pinturas realizadas por Lucas Valdés. La existencia de ambas obras aparece recogida además en un inventario histórico del templo, donde eran descritas como escenas del Antiguo Testamento situadas junto al dosel del altar mayor.

La pista se les perdió en la Expo

Las dos tablas permanecieron en ese emplazamiento al menos hasta julio de 1889. Fue entonces cuando la renovación del retablo motivó su traslado a la sacristía del templo. Décadas más tarde, el investigador Diego Angulo pudo contemplarlas en ese espacio en torno a los años 1921 y 1922, dejando constancia de su presencia en el edificio religioso sevillano.

Posteriormente, las obras fueron incluidas en la Exposición Iberoamericana de Sevilla celebrada en 1929. A partir de ese momento se perdió el rastro de ambas piezas, que presumiblemente pasaron a integrarse en una colección particular. Desde entonces no se había vuelto a tener noticia pública de su ubicación hasta las recientes gestiones emprendidas por la Archidiócesis de Sevilla.

La recuperación de las pinturas ha sido posible gracias a la colaboración entre la Archidiócesis, los últimos poseedores de las obras y la Brigada de Patrimonio Histórico de la Policía Nacional. Tras casi cien años desaparecidas, las dos creaciones de Lucas Valdés han regresado a la iglesia del Hospital de los Venerables Sacerdotes, donde podrán ser contempladas nuevamente por fieles y visitantes.

La Archidiócesis de Sevilla ha recuperado dos pinturas atribuidas a Lucas Valdés, artista sevillano nacido en 1661 y fallecido en 1725, cuyo paradero se desconocía desde 1929. Las obras han sido entregadas nuevamente a la iglesia del Hospital de los Venerables Sacerdotes, espacio para el que fueron concebidas a finales del siglo XVII y donde podrán volver a exhibirse casi un siglo después de su desaparición.

Las piezas, tituladas Sansón sacando el panal de la boca del león y David recibe de Aquimelec los panes de la proposición, están catalogadas como obras de la Escuela Sevillana del siglo XVII. Se trata de dos óleos sobre tabla de madera de pino, realizados en formato ovalado vertical y con unas dimensiones de 59 por 56 centímetros, según ha informado la institución eclesiástica a través de su página web.

Las pinturas fueron ejecutadas entre 1698 y 1700, en un contexto vinculado directamente a la finalización de las obras de la iglesia del Hospital de los Venerables. En ese periodo quedó instalado el retablo mayor diseñado por Francisco de Barahona, que incorporaba también otras pinturas realizadas por Lucas Valdés. La existencia de ambas obras aparece recogida además en un inventario histórico del templo, donde eran descritas como escenas del Antiguo Testamento situadas junto al dosel del altar mayor.

La pista se les perdió en la Expo

Las dos tablas permanecieron en ese emplazamiento al menos hasta julio de 1889. Fue entonces cuando la renovación del retablo motivó su traslado a la sacristía del templo. Décadas más tarde, el investigador Diego Angulo pudo contemplarlas en ese espacio en torno a los años 1921 y 1922, dejando constancia de su presencia en el edificio religioso sevillano.

Posteriormente, las obras fueron incluidas en la Exposición Iberoamericana de Sevilla celebrada en 1929. A partir de ese momento se perdió el rastro de ambas piezas, que presumiblemente pasaron a integrarse en una colección particular. Desde entonces no se había vuelto a tener noticia pública de su ubicación hasta las recientes gestiones emprendidas por la Archidiócesis de Sevilla.

La recuperación de las pinturas ha sido posible gracias a la colaboración entre la Archidiócesis, los últimos poseedores de las obras y la Brigada de Patrimonio Histórico de la Policía Nacional. Tras casi cien años desaparecidas, las dos creaciones de Lucas Valdés han regresado a la iglesia del Hospital de los Venerables Sacerdotes, donde podrán ser contempladas nuevamente por fieles y visitantes.

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