La Policía Nacional ya he cerrado el caso de la desaparición de un cuadro de Joaquín Sorolla en el centro de Sevilla, después de que la familia propietaria presentara la correspondiente denuncia en la comisaría del distrito Centro, situada en la conocida Alameda de Hércules, en pleno casco histórico de la ciudad.
Se trata de una obra enmarcada en madera barnizada que representa dos barcos varados sobre la arena de una playa, una pintura que además cuenta con una dedicatoria manuscrita del propio artista valenciano, autor de algunas de las obras más célebres de la pintura española.
El cuadro fue sustraído el pasado sábado por la tarde en la puerta de un garaje de la calle Rafael González Abreu, mientras la familia propietaria cargaba el vehículo con maletas y equipaje para marcharse de vacaciones fuera de la ciudad durante varios días.
Según ha trascendido, la familia dejó la obra apoyada junto a la puerta del garaje, entre el resto de bultos y maletas que estaban colocando en el coche en ese momento de la tarde. "Se les olvidó, me imagino que por las prisas", ha explicado la periodista Carolina Pons en Y ahora Sonsoles.
Identificados por las cámaras de la zona
Cuando los miembros de la familia regresaron al lugar para recoger el cuadro, apenas unos minutos después de haberlo dejado, ya no se encontraba en el sitio exacto donde lo habían apoyado momentos antes, lo que desató la alarma entre todos los presentes.
Durante las pesquisas, los agentes de la Policía Nacional han revisado las cámaras de videovigilancia instaladas en la zona y han conseguido identificar a un grupo de turistas que habría sustraído la pintura tras el descuido de sus propietarios en ese instante.
El protagonista del hallazgo es Andrés, un turista murciano que se encontraba pasando unos días de vacaciones en la capital hispalense junto a su familia cuando se topó con la obra abandonada en plena calle, sin sospechar en un primer momento su verdadero valor artístico e histórico.
El hombre, alojado en un hotel de la calle Canalejas, ha explicado en declaraciones a Radio Sevilla que encontró el cuadro tirado en el suelo y que decidió recogerlo únicamente porque le llamó la atención el marco, no la pintura en sí misma que representaba.
La IA como ayuda
El giro decisivo se produjo cuando Andrés utilizó una aplicación de inteligencia artificial de su teléfono móvil para identificar la obra, descubriendo entonces que se encontraba ante un cuadro auténtico del reconocido pintor valenciano Joaquín Sorolla.
Tras confirmar la autoría de la pieza y conocer la repercusión mediática que había alcanzado la denuncia familiar, el murciano decidió ponerse en contacto de inmediato con los agentes para poner la pintura a disposición de sus legítimos propietarios.
La devolución del cuadro se ha producido apenas 48 horas después de la desaparición inicial en el centro de Sevilla, poniendo fin a un episodio que combinó el despiste de una familia con el inesperado papel de la tecnología en la resolución final del caso.
La Policía Nacional ya he cerrado el caso de la desaparición de un cuadro de Joaquín Sorolla en el centro de Sevilla, después de que la familia propietaria presentara la correspondiente denuncia en la comisaría del distrito Centro, situada en la conocida Alameda de Hércules, en pleno casco histórico de la ciudad.
Se trata de una obra enmarcada en madera barnizada que representa dos barcos varados sobre la arena de una playa, una pintura que además cuenta con una dedicatoria manuscrita del propio artista valenciano, autor de algunas de las obras más célebres de la pintura española.
El cuadro fue sustraído el pasado sábado por la tarde en la puerta de un garaje de la calle Rafael González Abreu, mientras la familia propietaria cargaba el vehículo con maletas y equipaje para marcharse de vacaciones fuera de la ciudad durante varios días.
Según ha trascendido, la familia dejó la obra apoyada junto a la puerta del garaje, entre el resto de bultos y maletas que estaban colocando en el coche en ese momento de la tarde. "Se les olvidó, me imagino que por las prisas", ha explicado la periodista Carolina Pons en Y ahora Sonsoles.
Identificados por las cámaras de la zona
Cuando los miembros de la familia regresaron al lugar para recoger el cuadro, apenas unos minutos después de haberlo dejado, ya no se encontraba en el sitio exacto donde lo habían apoyado momentos antes, lo que desató la alarma entre todos los presentes.
Durante las pesquisas, los agentes de la Policía Nacional han revisado las cámaras de videovigilancia instaladas en la zona y han conseguido identificar a un grupo de turistas que habría sustraído la pintura tras el descuido de sus propietarios en ese instante.
El protagonista del hallazgo es Andrés, un turista murciano que se encontraba pasando unos días de vacaciones en la capital hispalense junto a su familia cuando se topó con la obra abandonada en plena calle, sin sospechar en un primer momento su verdadero valor artístico e histórico.
El hombre, alojado en un hotel de la calle Canalejas, ha explicado en declaraciones a Radio Sevilla que encontró el cuadro tirado en el suelo y que decidió recogerlo únicamente porque le llamó la atención el marco, no la pintura en sí misma que representaba.
La IA como ayuda
El giro decisivo se produjo cuando Andrés utilizó una aplicación de inteligencia artificial de su teléfono móvil para identificar la obra, descubriendo entonces que se encontraba ante un cuadro auténtico del reconocido pintor valenciano Joaquín Sorolla.
Tras confirmar la autoría de la pieza y conocer la repercusión mediática que había alcanzado la denuncia familiar, el murciano decidió ponerse en contacto de inmediato con los agentes para poner la pintura a disposición de sus legítimos propietarios.
La devolución del cuadro se ha producido apenas 48 horas después de la desaparición inicial en el centro de Sevilla, poniendo fin a un episodio que combinó el despiste de una familia con el inesperado papel de la tecnología en la resolución final del caso.
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