Ayuda para que Jesús y Julen no pierdan movilidad: los hermanos de Las Cabezas necesitan una costosa terapia
La familia mantiene una campaña solidaria para poder asumir los gastos de estos pequeños que padecer una enfermedad rara que les afecta al control postural o al equlibrio
Jesús y Julen son dos hermanos de Las Cabezas de San Juan que conviven con una enfermedad rara de origen genético que todavía no ha podido ser diagnosticada. La dolencia afecta a la sustancia blanca del sistema nervioso y provoca importantes alteraciones en su desarrollo motor y funcional, por lo que ambos necesitan un tratamiento rehabilitador especializado, continuado y adaptado a su evolución.
Por ello, la familia ha impulsado una campaña solidaria. Según explica, los pequeños presentan dificultades en el control postural, el equilibrio y el desarrollo de las habilidades motoras. También sufren hipotonía axial y un aumento del tono muscular en las extremidades inferiores, alteraciones que repercuten directamente en su movilidad, en la marcha y en la autonomía necesaria para realizar actividades propias de su edad.
La situación se ha complicado especialmente para Jesús. El niño cumplió seis años el 27 de noviembre de 2025 y, al alcanzar esa edad, finalizó la atención que recibía en el Centro de Atención Infantil Temprana, conocido como CAIT. Desde ese momento, la familia ha tenido que asumir por su cuenta las sesiones de fisioterapia que puede permitirse, aunque advierte de que son insuficientes para cubrir todas sus necesidades.
En sus llamamientos públicos, los padres explican que la interrupción de la atención especializada ha tenido consecuencias visibles. La musculatura de Jesús se ha debilitado, ha aumentado la rigidez y su manera de caminar y desplazarse se ha deteriorado. También señalan que la atrofia avanza ante la falta de una terapia constante.
Una terapia intensiva en Granada
La familia quiere llevar a Jesús y Julen a Granada para que puedan acceder al programa DMI —Dynamic Movement Intervention o Intervención del Movimiento Dinámico—, una terapia intensiva de fisioterapia y terapia ocupacional dirigida a niños con retrasos motores o trastornos neurológicos.
Los hermanos Jesús y Julen.
Esta técnica busca estimular la neuroplasticidad cerebral y generar respuestas motoras activas y automáticas. La finalidad es ayudar a los niños a alcanzar avances como sentarse, gatear, ponerse de pie o caminar de manera independiente.
Sus padres han detallado que el programa intensivo tiene una duración de tres semanas y cuesta 2.100 euros por cada niño, lo que supone un desembolso de 4.200 euros para ambos. A esa cantidad se añaden aproximadamente 1.200 euros para el alojamiento de la familia durante el tratamiento. La inversión inicial asciende, por tanto, a 5.400 euros.
Además, el mantenimiento posterior está estimado en otros 1.400 euros cada seis meses para los dos hermanos. Incluyendo el seguimiento durante el primer año, la campaña calcula que serán necesarios 6.800 euros. Los pequeños también precisan fisioterapia especializada para mantener y mejorar la movilidad, la fuerza, el equilibrio y la funcionalidad, así como logopedia para trabajar el habla, la comunicación y la motricidad orofacial.
Huchas, pulseras, llaveros y una rifa solidaria
Para reunir los fondos, la familia ha puesto en marcha distintas iniciativas. Varias huchas solidarias han sido distribuidas por establecimientos de Las Cabezas de San Juan, El Cuervo de Sevilla y Lebrija. También se están vendiendo pulseras y llaveros, mientras permanece activa una rifa solidaria en Comestibles Anka La Yiyi.
Campaña solidaria para ayudar a los pequeños.
La familia ha agradecido públicamente la respuesta de vecinos, comercios y colaboradores, al tiempo que ha pedido que la historia de los dos hermanos llegue al mayor número posible de personas.
“¡Necesitamos vuestra ayuda más que nunca! Necesitamos alzar la voz. Necesitamos que la historia de Jesús y Julen llegue a todos los rincones. Y, para conseguirlo, os necesitamos a vosotros”, ha expresado en redes sociales.
Los padres recuerdan que no todas las colaboraciones tienen que ser económicas. Compartir la campaña también puede permitir que el mensaje llegue a nuevas personas dispuestas a ayudar. “Cada euro suma. Cada compartido cuenta. Cada persona que se une nos acerca al objetivo. Gracias por caminar a nuestro lado y por no dejar que Jesús y Julen luchen solos”, concluyen.
Jesús y Julen son dos hermanos de Las Cabezas de San Juan que conviven con una enfermedad rara de origen genético que todavía no ha podido ser diagnosticada. La dolencia afecta a la sustancia blanca del sistema nervioso y provoca importantes alteraciones en su desarrollo motor y funcional, por lo que ambos necesitan un tratamiento rehabilitador especializado, continuado y adaptado a su evolución.
Por ello, la familia ha impulsado una campaña solidaria. Según explica, los pequeños presentan dificultades en el control postural, el equilibrio y el desarrollo de las habilidades motoras. También sufren hipotonía axial y un aumento del tono muscular en las extremidades inferiores, alteraciones que repercuten directamente en su movilidad, en la marcha y en la autonomía necesaria para realizar actividades propias de su edad.
La situación se ha complicado especialmente para Jesús. El niño cumplió seis años el 27 de noviembre de 2025 y, al alcanzar esa edad, finalizó la atención que recibía en el Centro de Atención Infantil Temprana, conocido como CAIT. Desde ese momento, la familia ha tenido que asumir por su cuenta las sesiones de fisioterapia que puede permitirse, aunque advierte de que son insuficientes para cubrir todas sus necesidades.
En sus llamamientos públicos, los padres explican que la interrupción de la atención especializada ha tenido consecuencias visibles. La musculatura de Jesús se ha debilitado, ha aumentado la rigidez y su manera de caminar y desplazarse se ha deteriorado. También señalan que la atrofia avanza ante la falta de una terapia constante.
Una terapia intensiva en Granada
La familia quiere llevar a Jesús y Julen a Granada para que puedan acceder al programa DMI —Dynamic Movement Intervention o Intervención del Movimiento Dinámico—, una terapia intensiva de fisioterapia y terapia ocupacional dirigida a niños con retrasos motores o trastornos neurológicos.
Los hermanos Jesús y Julen.
Esta técnica busca estimular la neuroplasticidad cerebral y generar respuestas motoras activas y automáticas. La finalidad es ayudar a los niños a alcanzar avances como sentarse, gatear, ponerse de pie o caminar de manera independiente.
Sus padres han detallado que el programa intensivo tiene una duración de tres semanas y cuesta 2.100 euros por cada niño, lo que supone un desembolso de 4.200 euros para ambos. A esa cantidad se añaden aproximadamente 1.200 euros para el alojamiento de la familia durante el tratamiento. La inversión inicial asciende, por tanto, a 5.400 euros.
Además, el mantenimiento posterior está estimado en otros 1.400 euros cada seis meses para los dos hermanos. Incluyendo el seguimiento durante el primer año, la campaña calcula que serán necesarios 6.800 euros. Los pequeños también precisan fisioterapia especializada para mantener y mejorar la movilidad, la fuerza, el equilibrio y la funcionalidad, así como logopedia para trabajar el habla, la comunicación y la motricidad orofacial.
Huchas, pulseras, llaveros y una rifa solidaria
Para reunir los fondos, la familia ha puesto en marcha distintas iniciativas. Varias huchas solidarias han sido distribuidas por establecimientos de Las Cabezas de San Juan, El Cuervo de Sevilla y Lebrija. También se están vendiendo pulseras y llaveros, mientras permanece activa una rifa solidaria en Comestibles Anka La Yiyi.
Campaña solidaria para ayudar a los pequeños.
La familia ha agradecido públicamente la respuesta de vecinos, comercios y colaboradores, al tiempo que ha pedido que la historia de los dos hermanos llegue al mayor número posible de personas.
“¡Necesitamos vuestra ayuda más que nunca! Necesitamos alzar la voz. Necesitamos que la historia de Jesús y Julen llegue a todos los rincones. Y, para conseguirlo, os necesitamos a vosotros”, ha expresado en redes sociales.
Los padres recuerdan que no todas las colaboraciones tienen que ser económicas. Compartir la campaña también puede permitir que el mensaje llegue a nuevas personas dispuestas a ayudar. “Cada euro suma. Cada compartido cuenta. Cada persona que se une nos acerca al objetivo. Gracias por caminar a nuestro lado y por no dejar que Jesús y Julen luchen solos”, concluyen.
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