"Es una vergüenza cómo nos tratan a los que vendemos en el rastrillo. No es justo que para hacer nuestras necesidades, las mujeres tengamos que estar a la espera de que en un bar nos dejen entrar". Así se ha expresado en redes sociales una vendedora del rastro que los domingos se celebra en Jerez en el parque González Hontoria.
"Lo del día de hoy –en relación con este último domingo– ha sido una vergüenza. El día no acompañaba a la venta, ya que el viento ha fastidiado mucho. Todos queríamos meter los coches para irnos y la Policía no nos dejaba. Si metías el coche, te comías una multa. Encima, en mi puesto y en el de la izquierda se nos ha caído un trozo de palmera. El chico llamó a la Policía y le dijeron que si había algún peatón, que lo primero era la seguridad del peatón. No apareció nadie, ni siquiera el personal que organiza el rastro", ha añadido en su queja esta vendedora del rastro.
También ha destacado. "¿Nos merecemos que nos traten así? Yo voy a ganarme cuatro euros de mierda y si ese día no traiga nada, mala suerte, pero quiero que se me trate de manera normal y no que tengamos que estar como perros en la calle y sin poder dar quejar porque no hay nadie para quejarnos".
Marruecos presiona a España por los menores no acompañados: reclama su repatriación
Una lengua de humo y ceniza del incendio de Niebla alcanza la provincia de Sevilla
Giro en el doble crimen del exlíder de una organización agraria y su mujer: una hija y su pareja, presuntos autores
Cantillana se prepara para sus días grandes con la salida de la Virgen de la Asunción
Más de medio millón para 151 entidades de Cádiz: así se reparten las ayudas de igualdad de la Diputación
COMENTARIOS