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Urbanismo paraliza en Jerez una parcelación ilegal de 7.000 metros en Guadalcacín con casas, piscinas y vestuarios sin licencia

El Ayuntamiento y la Policía Local precintan una finca en la calle Magallanes, donde ya se habían delimitado cuatro parcelas y se estaban levantando construcciones no autorizadas

  • Calle Magallanes, en Guadalcacín, en una imagen de archivo.

El Ayuntamiento de Jerez, a través de la Delegación de Urbanismo, ha llevado a cabo una nueva intervención conjunta con la Policía Local para detectar y paralizar parcelaciones ilegales en el término municipal, esta vez en una finca de unos 7.500 metros cuadrados situada en la calle Magallanes, en Guadalcacín.

En el terreno ya se habían delimitado nuevas parcelas y se estaban ejecutando redes de saneamiento y construyendo viviendas, piscinas y otras edificaciones sin las correspondientes autorizaciones.

La delegada de Urbanismo, Belén de la Cuadra, ha explicado que con esta actuación disciplinaria el Ayuntamiento "reafirma su compromiso con el cumplimiento de la normativa" y cumple su obligación, como administración local, de proteger el interés general y evitar que actuaciones particulares sin control puedan condicionar el desarrollo futuro de estos terrenos.

"La disciplina urbanística cumple también una importante función preventiva, ya que actuamos antes de que las situaciones irregulares se consoliden y causen perjuicios tanto a la ciudad como a las propias personas que puedan adquirir terrenos desconociendo su verdadera situación urbanística", ha señalado la responsable municipal.

El aviso a los compradores: "Pidan la nota simple antes de comprar"

De la Cuadra ha puesto especial énfasis en la importancia de este tipo de acciones para evitar fraudes y engaños a posibles compradores de estos terrenos, que pueden caer fácilmente en el error de creer que están adquiriendo una parcela legal donde construir una vivienda para vivir, algo que, ha insistido, "en ningún caso es así". Por ello, la delegada recomienda a cualquier interesado en comprar terrenos que pida la nota simple de los mismos para comprobar que se trata de una parcela urbana edificable, o que consulte previamente con Urbanismo la situación urbanística concreta del suelo y las actuaciones que pueden realizarse legalmente.

Según el PGOU de Jerez, la finca de la calle Magallanes se encuentra asentada sobre suelo urbano no consolidado, por lo que, de acuerdo con la normativa (Ley LISTA), se trata de terrenos que no reúnen las condiciones de urbanización necesarias para desarrollar los usos propios de un suelo urbano, como construir viviendas y otros equipamientos. "Para que tengan condición de terreno edificable —ha aclarado la responsable municipal— tienen que ser desarrollados urbanísticamente y tener la condición de parcela urbana".

La inspección, realizada por los servicios técnicos de Urbanismo junto con la Policía Local, permitió constatar que ya se habían delimitado tres parcelas de entre 500 y 750 metros cuadrados, separadas con muro de fábrica de bloque, mientras que una cuarta parcela contaba ya con una primera hilada de cerramiento. En el resto de la finca se habían ejecutado además distintas obras, como arquetas y acometidas que podrían dar servicio a futuras subdivisiones del terreno.

Los técnicos comprobaron igualmente que en el interior de la finca matriz se estaban instalando canalizaciones y redes de saneamiento sin disponer de un proyecto técnico con licencia municipal, y que dentro de las parcelas ya delimitadas se habían construido viviendas, piscinas y vestuarios no autorizados. Como resultado de la inspección, los agentes procedieron a ordenar la paralización de las obras, levantar las correspondientes actas y precintar tanto las obras como los usos contrarios a la ordenación urbanística vigente.

Además, se informó a las personas presentes de las posibles consecuencias administrativas y sancionadoras derivadas de sus actuaciones, y se les advirtió de que continuar con las obras tras la orden de paralización podría agravar aún más las consecuencias.

Protección de un modelo de crecimiento ordenado

Tras esta nueva inspección, De la Cuadra ha subrayado que desde Urbanismo se seguirá trabajando en la misma línea de hacer cumplir la legalidad y proteger un modelo de crecimiento ordenado en todo el término municipal. Para ello, la Delegación cuenta con dos instrumentos clave: el Plan de Inspección Urbanística, orientado a determinar las prioridades de la acción disciplinaria en todo el municipio, y el Plan de Seguimiento del Desarrollo urbanístico del Suelo Rústico, centrado específicamente en intervenciones sobre suelo rústico.

"Ambos están resultando ser herramientas muy útiles y efectivas a la hora de frenar parcelaciones ilegales y construcciones no reguladas, actuando de forma preventiva antes de que las situaciones irregulares se consoliden y que posibles compradores sean objeto de engaños y ventas fraudulentas", ha resumido la delegada.

A modo de conclusión, De la Cuadra ha insistido en tres ideas básicas: los problemas que genera para el desarrollo urbanístico la división individual de terrenos y la construcción de edificaciones o redes no autorizadas; el objetivo prioritario de proteger a los compradores frente a fraudes o falta de información sobre la situación real de los terrenos; y, por último, que el control urbanístico no pretende impedir el desarrollo de estos suelos, "sino precisamente garantizar que puedan urbanizarse y ponerse en uso en el futuro con todas las garantías de legalidad".

El Ayuntamiento de Jerez, a través de la Delegación de Urbanismo, ha llevado a cabo una nueva intervención conjunta con la Policía Local para detectar y paralizar parcelaciones ilegales en el término municipal, esta vez en una finca de unos 7.500 metros cuadrados situada en la calle Magallanes, en Guadalcacín.

En el terreno ya se habían delimitado nuevas parcelas y se estaban ejecutando redes de saneamiento y construyendo viviendas, piscinas y otras edificaciones sin las correspondientes autorizaciones.

La delegada de Urbanismo, Belén de la Cuadra, ha explicado que con esta actuación disciplinaria el Ayuntamiento "reafirma su compromiso con el cumplimiento de la normativa" y cumple su obligación, como administración local, de proteger el interés general y evitar que actuaciones particulares sin control puedan condicionar el desarrollo futuro de estos terrenos.

"La disciplina urbanística cumple también una importante función preventiva, ya que actuamos antes de que las situaciones irregulares se consoliden y causen perjuicios tanto a la ciudad como a las propias personas que puedan adquirir terrenos desconociendo su verdadera situación urbanística", ha señalado la responsable municipal.

El aviso a los compradores: "Pidan la nota simple antes de comprar"

De la Cuadra ha puesto especial énfasis en la importancia de este tipo de acciones para evitar fraudes y engaños a posibles compradores de estos terrenos, que pueden caer fácilmente en el error de creer que están adquiriendo una parcela legal donde construir una vivienda para vivir, algo que, ha insistido, "en ningún caso es así". Por ello, la delegada recomienda a cualquier interesado en comprar terrenos que pida la nota simple de los mismos para comprobar que se trata de una parcela urbana edificable, o que consulte previamente con Urbanismo la situación urbanística concreta del suelo y las actuaciones que pueden realizarse legalmente.

Según el PGOU de Jerez, la finca de la calle Magallanes se encuentra asentada sobre suelo urbano no consolidado, por lo que, de acuerdo con la normativa (Ley LISTA), se trata de terrenos que no reúnen las condiciones de urbanización necesarias para desarrollar los usos propios de un suelo urbano, como construir viviendas y otros equipamientos. "Para que tengan condición de terreno edificable —ha aclarado la responsable municipal— tienen que ser desarrollados urbanísticamente y tener la condición de parcela urbana".

La inspección, realizada por los servicios técnicos de Urbanismo junto con la Policía Local, permitió constatar que ya se habían delimitado tres parcelas de entre 500 y 750 metros cuadrados, separadas con muro de fábrica de bloque, mientras que una cuarta parcela contaba ya con una primera hilada de cerramiento. En el resto de la finca se habían ejecutado además distintas obras, como arquetas y acometidas que podrían dar servicio a futuras subdivisiones del terreno.

Los técnicos comprobaron igualmente que en el interior de la finca matriz se estaban instalando canalizaciones y redes de saneamiento sin disponer de un proyecto técnico con licencia municipal, y que dentro de las parcelas ya delimitadas se habían construido viviendas, piscinas y vestuarios no autorizados. Como resultado de la inspección, los agentes procedieron a ordenar la paralización de las obras, levantar las correspondientes actas y precintar tanto las obras como los usos contrarios a la ordenación urbanística vigente.

Además, se informó a las personas presentes de las posibles consecuencias administrativas y sancionadoras derivadas de sus actuaciones, y se les advirtió de que continuar con las obras tras la orden de paralización podría agravar aún más las consecuencias.

Protección de un modelo de crecimiento ordenado

Tras esta nueva inspección, De la Cuadra ha subrayado que desde Urbanismo se seguirá trabajando en la misma línea de hacer cumplir la legalidad y proteger un modelo de crecimiento ordenado en todo el término municipal. Para ello, la Delegación cuenta con dos instrumentos clave: el Plan de Inspección Urbanística, orientado a determinar las prioridades de la acción disciplinaria en todo el municipio, y el Plan de Seguimiento del Desarrollo urbanístico del Suelo Rústico, centrado específicamente en intervenciones sobre suelo rústico.

"Ambos están resultando ser herramientas muy útiles y efectivas a la hora de frenar parcelaciones ilegales y construcciones no reguladas, actuando de forma preventiva antes de que las situaciones irregulares se consoliden y que posibles compradores sean objeto de engaños y ventas fraudulentas", ha resumido la delegada.

A modo de conclusión, De la Cuadra ha insistido en tres ideas básicas: los problemas que genera para el desarrollo urbanístico la división individual de terrenos y la construcción de edificaciones o redes no autorizadas; el objetivo prioritario de proteger a los compradores frente a fraudes o falta de información sobre la situación real de los terrenos; y, por último, que el control urbanístico no pretende impedir el desarrollo de estos suelos, "sino precisamente garantizar que puedan urbanizarse y ponerse en uso en el futuro con todas las garantías de legalidad".

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