¿Qué tiene Luis de Perikín para que ya sea Navidad en Jerez? Vuelan las entradas para su espectáculo: "Es el número uno"
Más de 15 horas de espera, entradas que se agotan en cuestión de horas y seguidores llegados de fuera: así es el fenómeno de 'Así canta Jerez en Navidad', que cada año trasciende las fronteras de la ciudad
Tiene que tiene, tiene… ¿Qué tienen Luis de Perikín y su grupo Así canta Jerez en Navidad para formar, a tres meses de sus espectáculos en Jerez, una cola inmensa de personas ávidas de hacerse con unas entradas?
La pregunta se repite una y otra vez en el entorno del Teatro Villamarta. Se la hacen los que esperan desde hace horas, se la hacen los recién llegados a la cola y descubren que otros llevan allí toda la noche. Y se la hacen, perplejos, los que pasan por la calle Medina o la plaza Romero Martínez en la mañana de este martes 8 de septiembre.
Y aunque todavía estamos en verano, con temperaturas que a la sombra rozan los 30 grados, para los seguidores de Luis de Perikín la Navidad empieza hoy… O en realidad empezó ayer.
Gregoriollegó a las ocho de la tarde de este pasado lunes a la taquilla del Teatro Villamarta. Se plantó con una sillita de playa, comida y bebida. "Agüita, Coca-Colita y gomitas", enumera. Ha conseguido dormir un rato, pero a las seis de la mañana se levantó, se tomó "un cafecito" y siguió esperando a que la taquilla abriera.
Gregorio conoce bien la liturgia para comprar las mejores entradas. Sabe que hay que llegar pronto, llevar una silla y armarse de paciencia. El año pasado, recuerda, "el calor fue todavía peor". Este año, al menos, las carpas y las vallas colocadas en el entorno del teatro hacen algo más ordenada y llevadera la espera. Desde el propio Villamarta recomendaron, a través de carteles, que la cola se hiciera hacia la plaza Romero Martínez para evitar en lo posible el sol directo.
"Yo vengo todos los años, esto se ha convertido ya en una tradición porque para mí –Perikín– es el número uno", explica Gregorio que comenta que este año ha llevado mejor la espera: "Prefiero pasar una noche mala aquí antes que un día de calor como el del año pasado".
Pepe Galán es el cuarto de la cola. Llegó a las diez y veinte de la noche del martes. También ha llevado la espera sentado en una silla. Con solo escucharlo se sobreentiende que la noche no se le ha hecho larga. "Esto es para disfrutarlo, para saber qué es lo que se siente aquí en Jerez. El que no sea de Jerez, que venga y lo viva", cuenta.
La enorme cola formada en los alrededores del Villamarta para adquirir las entradas de 'Así canta Jerez en Navidad'
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JUAN CARLOS TORO
Este año, aprovechando que no hay límite de compra de entradas, señala que comprará 21, tanto para él como para amigos que llegarán desde Sanlúcar, Chipiona, Cádiz y hasta Navarra, confirmando que el fenómeno de Así canta Jerez en Navidad hace tiempo que traspasó fronteras.
El Puerto, Lebrija, Madrid…
Desde Lebrija han llegado Paula y Carla. Su padre las ha dejado a las puertas del Villamarta a las siete de la mañana y esperará dando vueltas por el centro hasta que compren sus entradas. A la hora a la que llegaron tenían delante a más de un centenar de personas. Llevan ya tres horas de cola y aún les quedarán, por lo menos, un par más. Les da igual. Han visto a Así canta Jerez en Navidad en el Cartuja Center, de Sevilla, y aseguran que, en la medida de sus posibilidades, intentan verlo allá donde actúe. "Es un grupazo", explica Carla. "Cuando lo descubrimos ya no pudimos parar de venir a verlos".
Junto a ellas hay otro grupo de jóvenes llegados desde El Puerto. Apuran un café y acaban de terminarse un cartucho de churros que han comprado en un puesto de la plaza Doña Blanca. También han llegado a las siete, pero a diferencia de las lebrijanas, ellos han venido en su coche. "Lo hemos dejado en el parking, a ver la broma por dónde nos va a salir", dicen entre risas. Es el tercer año que verán a Luis de Perikín y su grupo. "La primera vez los vimos aquí en Jerez, el segundo no pudimos aquí en Villamarta y los vimos en Cádiz y este año esperamos poder comprar las entradas".
De un poco más lejos viene Rosi, que a las diez de la mañana es la última de una fila que llega hasta el bar La Manzanilla. Ella es de Madrid, tiene casa en Jerez y baja varias veces al año. Aprovechando que aún se encontraba en la ciudad ha venido para intentar hacerse con unas entradas.
Nunca ha visto el espectáculo en directo. "Lo conozco por las redes sociales", señala, pero reconoce que tiene ganas de comprobar en persona aquello que tanta gente le cuenta. Sí conoce en persona la Navidad de Jerez. "Llevo 20 años viniendo para las Zambombas, pero antes eran más pequeñas y en familia. Ahora es más espectáculo". Una apreciación que, sin duda, confirmaría cualquier jerezano.
La logística de la cola
A pesar de la inmensidad de la cola y del buen número de personas que aguardan en ella, se observa tranquilidad y mucho orden. La Policía que vigila el entorno confirma a este medio que no ha habido ningún incidente.
Aquí cada uno sabe su sitio y quién está delante y quién detrás suya. Jesús Sicilia, que es de los primeros de la cola, explica que su padre llegó a medianoche y luego él le tomó el relevo a las seis de la mañana. Cuenta que comprará entradas para toda la familia. En cuanto a la espera, comenta que "ha sido bastante amena porque, entre charla y charla, parece que las horas pasaban rápido".
La cola cruzó la plaza Romero Martínez y llegó hasta la altura del bar La Manzanilla
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JUAN CARLOS TORO
Inma y Pepa, de Jerez, llevan desde las cuatro y cuarto de la mañana haciendo cola. Calculan que tendrán delante suya a unas "40 ó 50 personas", pero confirman que "este año está esto mejor organizado, el año pasado fue horroroso". Ellas, a diferencia de muchos, no han traído sillas. "Llevamos de pie toda la noche, nosotras para estas cosas somos duras", señala Inma. "Nos gusta este cachondeíto", añade Pepa.
Ambas tienen mérito, porque una hija de ellas toca en el grupo y se entiende que podría haberles conseguido una entrada sin tener que guardar cola. "Lo prefiero así, para que no haya nadie que luego diga… Ya sabes". "De hecho, ahí están los niños que tocan la caja con él, y también están haciendo cola", comenta Inma.
Colas en la plaza Romero Martínez, este martes.
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JUAN CARLOS TORO
Por fin abre la taquilla
A las diez y veinte, con diez minutos de adelanto, abre finalmente la taquilla. A esa hora algunos llevan más de 14 horas esperando y sin embargo, no hay caras largas. Al contrario, hay "oles" y gente cantando de alegría.
Gregorio por fin puede adquirir sus entradas. Está en taquilla más de diez minutos comprando entradas para diferentes días y tipos de localidades. Nos parece ver que lleva en el móvil los encargos de, pensamos, familia y amigos. Luego, posa orgulloso con sus entradas para diferentes compañeros gráficos.
A esa hora, pasadas las diez y media, nadie ha logrado explicar qué exactamente tiene Luis de Perikín –que incluso se acerca a la cola y se toma unas fotos con sus fans agradeciéndoles la espera– para haberse convertido en un auténtico fenómeno con su grupo: "Un pellizco que otros artistas no tienen", dice Pepe Galán. "Magia", afirma Jesús Sicilia. "Un arte que no se puede aguantar", apunta una de las chicas de El Puerto. "Lo hace todo bonito", señalan Inma y Pepa.
A veces, las cosas que mejor funcionan son precisamente las más difíciles de explicar. Lo único cierto es que, a tres meses para diciembre, en Jerez ya huele un poquito a Navidad.
Tiene que tiene, tiene… ¿Qué tienen Luis de Perikín y su grupo Así canta Jerez en Navidad para formar, a tres meses de sus espectáculos en Jerez, una cola inmensa de personas ávidas de hacerse con unas entradas?
La pregunta se repite una y otra vez en el entorno del Teatro Villamarta. Se la hacen los que esperan desde hace horas, se la hacen los recién llegados a la cola y descubren que otros llevan allí toda la noche. Y se la hacen, perplejos, los que pasan por la calle Medina o la plaza Romero Martínez en la mañana de este martes 8 de septiembre.
Y aunque todavía estamos en verano, con temperaturas que a la sombra rozan los 30 grados, para los seguidores de Luis de Perikín la Navidad empieza hoy… O en realidad empezó ayer.
Gregoriollegó a las ocho de la tarde de este pasado lunes a la taquilla del Teatro Villamarta. Se plantó con una sillita de playa, comida y bebida. "Agüita, Coca-Colita y gomitas", enumera. Ha conseguido dormir un rato, pero a las seis de la mañana se levantó, se tomó "un cafecito" y siguió esperando a que la taquilla abriera.
Gregorio conoce bien la liturgia para comprar las mejores entradas. Sabe que hay que llegar pronto, llevar una silla y armarse de paciencia. El año pasado, recuerda, "el calor fue todavía peor". Este año, al menos, las carpas y las vallas colocadas en el entorno del teatro hacen algo más ordenada y llevadera la espera. Desde el propio Villamarta recomendaron, a través de carteles, que la cola se hiciera hacia la plaza Romero Martínez para evitar en lo posible el sol directo.
"Yo vengo todos los años, esto se ha convertido ya en una tradición porque para mí –Perikín– es el número uno", explica Gregorio que comenta que este año ha llevado mejor la espera: "Prefiero pasar una noche mala aquí antes que un día de calor como el del año pasado".
Pepe Galán es el cuarto de la cola. Llegó a las diez y veinte de la noche del martes. También ha llevado la espera sentado en una silla. Con solo escucharlo se sobreentiende que la noche no se le ha hecho larga. "Esto es para disfrutarlo, para saber qué es lo que se siente aquí en Jerez. El que no sea de Jerez, que venga y lo viva", cuenta.
La enorme cola formada en los alrededores del Villamarta para adquirir las entradas de 'Así canta Jerez en Navidad'
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JUAN CARLOS TORO
Este año, aprovechando que no hay límite de compra de entradas, señala que comprará 21, tanto para él como para amigos que llegarán desde Sanlúcar, Chipiona, Cádiz y hasta Navarra, confirmando que el fenómeno de Así canta Jerez en Navidad hace tiempo que traspasó fronteras.
El Puerto, Lebrija, Madrid…
Desde Lebrija han llegado Paula y Carla. Su padre las ha dejado a las puertas del Villamarta a las siete de la mañana y esperará dando vueltas por el centro hasta que compren sus entradas. A la hora a la que llegaron tenían delante a más de un centenar de personas. Llevan ya tres horas de cola y aún les quedarán, por lo menos, un par más. Les da igual. Han visto a Así canta Jerez en Navidad en el Cartuja Center, de Sevilla, y aseguran que, en la medida de sus posibilidades, intentan verlo allá donde actúe. "Es un grupazo", explica Carla. "Cuando lo descubrimos ya no pudimos parar de venir a verlos".
Junto a ellas hay otro grupo de jóvenes llegados desde El Puerto. Apuran un café y acaban de terminarse un cartucho de churros que han comprado en un puesto de la plaza Doña Blanca. También han llegado a las siete, pero a diferencia de las lebrijanas, ellos han venido en su coche. "Lo hemos dejado en el parking, a ver la broma por dónde nos va a salir", dicen entre risas. Es el tercer año que verán a Luis de Perikín y su grupo. "La primera vez los vimos aquí en Jerez, el segundo no pudimos aquí en Villamarta y los vimos en Cádiz y este año esperamos poder comprar las entradas".
De un poco más lejos viene Rosi, que a las diez de la mañana es la última de una fila que llega hasta el bar La Manzanilla. Ella es de Madrid, tiene casa en Jerez y baja varias veces al año. Aprovechando que aún se encontraba en la ciudad ha venido para intentar hacerse con unas entradas.
Nunca ha visto el espectáculo en directo. "Lo conozco por las redes sociales", señala, pero reconoce que tiene ganas de comprobar en persona aquello que tanta gente le cuenta. Sí conoce en persona la Navidad de Jerez. "Llevo 20 años viniendo para las Zambombas, pero antes eran más pequeñas y en familia. Ahora es más espectáculo". Una apreciación que, sin duda, confirmaría cualquier jerezano.
La logística de la cola
A pesar de la inmensidad de la cola y del buen número de personas que aguardan en ella, se observa tranquilidad y mucho orden. La Policía que vigila el entorno confirma a este medio que no ha habido ningún incidente.
Aquí cada uno sabe su sitio y quién está delante y quién detrás suya. Jesús Sicilia, que es de los primeros de la cola, explica que su padre llegó a medianoche y luego él le tomó el relevo a las seis de la mañana. Cuenta que comprará entradas para toda la familia. En cuanto a la espera, comenta que "ha sido bastante amena porque, entre charla y charla, parece que las horas pasaban rápido".
La cola cruzó la plaza Romero Martínez y llegó hasta la altura del bar La Manzanilla
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JUAN CARLOS TORO
Inma y Pepa, de Jerez, llevan desde las cuatro y cuarto de la mañana haciendo cola. Calculan que tendrán delante suya a unas "40 ó 50 personas", pero confirman que "este año está esto mejor organizado, el año pasado fue horroroso". Ellas, a diferencia de muchos, no han traído sillas. "Llevamos de pie toda la noche, nosotras para estas cosas somos duras", señala Inma. "Nos gusta este cachondeíto", añade Pepa.
Ambas tienen mérito, porque una hija de ellas toca en el grupo y se entiende que podría haberles conseguido una entrada sin tener que guardar cola. "Lo prefiero así, para que no haya nadie que luego diga… Ya sabes". "De hecho, ahí están los niños que tocan la caja con él, y también están haciendo cola", comenta Inma.
Colas en la plaza Romero Martínez, este martes.
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JUAN CARLOS TORO
Por fin abre la taquilla
A las diez y veinte, con diez minutos de adelanto, abre finalmente la taquilla. A esa hora algunos llevan más de 14 horas esperando y sin embargo, no hay caras largas. Al contrario, hay "oles" y gente cantando de alegría.
Gregorio por fin puede adquirir sus entradas. Está en taquilla más de diez minutos comprando entradas para diferentes días y tipos de localidades. Nos parece ver que lleva en el móvil los encargos de, pensamos, familia y amigos. Luego, posa orgulloso con sus entradas para diferentes compañeros gráficos.
A esa hora, pasadas las diez y media, nadie ha logrado explicar qué exactamente tiene Luis de Perikín –que incluso se acerca a la cola y se toma unas fotos con sus fans agradeciéndoles la espera– para haberse convertido en un auténtico fenómeno con su grupo: "Un pellizco que otros artistas no tienen", dice Pepe Galán. "Magia", afirma Jesús Sicilia. "Un arte que no se puede aguantar", apunta una de las chicas de El Puerto. "Lo hace todo bonito", señalan Inma y Pepa.
A veces, las cosas que mejor funcionan son precisamente las más difíciles de explicar. Lo único cierto es que, a tres meses para diciembre, en Jerez ya huele un poquito a Navidad.
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