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La herencia de un aristócrata jerezano se decidirá en un juicio: un hombre asegura ser su bisnieto a pesar de no haber hijos reconocidos

El noble falleció en 1931 sin descendencia reconocida, por lo que la herencia fue de sus hermanos a sobrinos

  • Una imagen del Palacio de Justicia de Sevilla.

Un juzgado de Sevilla acogerá el próximo lunes un juicio que puede cambiar el destino de una herencia casi un siglo después de la muerte de un aristócrata gaditano. El proceso deberá determinar si un vecino de la capital sevillana es realmente bisnieto del aristócrata, fallecido en 1931, y si, por tanto, tiene derecho a acceder a la herencia que hasta ahora ha ido pasando entre familiares al no existir hijos reconocidos.

El procedimiento judicial comenzó hace 11 años, a raíz de la denuncia presentada por quien aseguraba ser nieto del fallecido. Sin embargo, este hombre murió durante la tramitación del proceso, antes de que pudiera celebrarse el juicio. Tras su fallecimiento, uno de sus hijos decidió continuar adelante con las actuaciones iniciadas, por lo que ahora será la Justicia la que tenga que determinar si existe ese vínculo familiar y si el actual demandante es un bisnieto legítimo del aristócrata.

Una de las principales dificultades del caso ha sido precisamente demostrar la relación biológica. Inicialmente no fue posible obtener ADN de los restos del aristócrata, ya que habían transcurrido casi cien años desde su fallecimiento y el estado de conservación de los restos impedía realizar las pruebas necesarias. La defensa ha recurrido por ello a unas pruebas consideradas pioneras que podrían permitir determinar con fiabilidad la existencia de una filiación parental.

Vida y muerte en Jerez

Estas pruebas, sin embargo, no estarán disponibles cuando se produzca la apertura del juicio el próximo lunes. Por este motivo, según las fuentes del caso citadas por EFE, existe la posibilidad de que durante la primera jornada se tomen las declaraciones previstas y que el procedimiento continúe posteriormente, una vez que se conozcan los resultados de los análisis que podrían ser determinantes para resolver la cuestión de fondo.

El aristócrata nació en 1870 en Jerez, localidad en la que también falleció, y murió sin haber reconocido hijos. Como consecuencia, su patrimonio pasó inicialmente a sus hermanos y, posteriormente, a sus sobrinos, hasta alcanzar una cuarta generación de familiares. Si finalmente se acredita la relación de sangre reclamada, será necesario afrontar un nuevo proceso judicial para determinar cómo debe repartirse la herencia casi un siglo después de la muerte del aristócrata.

Un juzgado de Sevilla acogerá el próximo lunes un juicio que puede cambiar el destino de una herencia casi un siglo después de la muerte de un aristócrata gaditano. El proceso deberá determinar si un vecino de la capital sevillana es realmente bisnieto del aristócrata, fallecido en 1931, y si, por tanto, tiene derecho a acceder a la herencia que hasta ahora ha ido pasando entre familiares al no existir hijos reconocidos.

El procedimiento judicial comenzó hace 11 años, a raíz de la denuncia presentada por quien aseguraba ser nieto del fallecido. Sin embargo, este hombre murió durante la tramitación del proceso, antes de que pudiera celebrarse el juicio. Tras su fallecimiento, uno de sus hijos decidió continuar adelante con las actuaciones iniciadas, por lo que ahora será la Justicia la que tenga que determinar si existe ese vínculo familiar y si el actual demandante es un bisnieto legítimo del aristócrata.

Una de las principales dificultades del caso ha sido precisamente demostrar la relación biológica. Inicialmente no fue posible obtener ADN de los restos del aristócrata, ya que habían transcurrido casi cien años desde su fallecimiento y el estado de conservación de los restos impedía realizar las pruebas necesarias. La defensa ha recurrido por ello a unas pruebas consideradas pioneras que podrían permitir determinar con fiabilidad la existencia de una filiación parental.

Vida y muerte en Jerez

Estas pruebas, sin embargo, no estarán disponibles cuando se produzca la apertura del juicio el próximo lunes. Por este motivo, según las fuentes del caso citadas por EFE, existe la posibilidad de que durante la primera jornada se tomen las declaraciones previstas y que el procedimiento continúe posteriormente, una vez que se conozcan los resultados de los análisis que podrían ser determinantes para resolver la cuestión de fondo.

El aristócrata nació en 1870 en Jerez, localidad en la que también falleció, y murió sin haber reconocido hijos. Como consecuencia, su patrimonio pasó inicialmente a sus hermanos y, posteriormente, a sus sobrinos, hasta alcanzar una cuarta generación de familiares. Si finalmente se acredita la relación de sangre reclamada, será necesario afrontar un nuevo proceso judicial para determinar cómo debe repartirse la herencia casi un siglo después de la muerte del aristócrata.

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