Juan Luis Bretón, nuevo Hijo Adoptivo de Jerez (póstumo) por una razón muy sencilla: "Es uno de los nuestros"
Emotivo acto con decenas de presentes en el Cabildo Viejo para homenajear a este bilbaíno que con su esposa, Martxeli, echó tres veces la moneda al aire en busca de un destino hasta que salió Jerez
Un pleno extraordinario delAyuntamiento de Jerez en el Cabildo Viejo ha nombrado este viernes a Juan Luis Bretón Abrisqueta Hijo Adoptivo a título póstumo. ¿Pero... quién era, quién fue, Juan Luis Bretón? Podríamos decir que fue un vasco (Balmaseda, 1936; Jerez, 2024), afincado en Jerez desde mediados de los años 60, que desempeñó distintos cargos de relevancia en el sector bodeguero y se implicó también en la vida social de la ciudad... pero en realidad bastaría con ceñirse a una frase del discurso del presidente del Consejo Regulador, César Saldaña, durante el acto. Parafraseando la película de Martin Scorsese (el título en español), "Bretón era uno de los nuestros". Con eso valdría para unir esas dos facetas de este vasco que vino a Jerez, se fue, volvió y ya se quedó... que no deja de ser una manera, como otra cualquiera, de resumir 60 años de vida profesional y social.
Pero sigamos, por ahora, con Saldaña. "... pero no uno cualquiera, era un personaje fundamental, por su simpatía y su saber estar. Era una persona que sabía escuchar y luego daba su opinión. Era curioso, pragmático, un gran analista... un confidente con el que he compartido cientos de copitas... era uno de esos jerezanos, nacidos aquí o no, de una generación irrepetible a la que le dolía Jerez".
"Le pedí a Dios casarme con un hombre trabajador... el Señor se lo tomó al pie de la letra"
Martxeli Mújica
Buena parte de esa generación ya se ha ido, pero allí estaban, por supuesto, su viuda, Martxeli Mújica, y sus hijos Juanlu y Josune, y también veteranos del sector (y no tanto), como Beltrán Domecq, Luis García, Evaristo Babé, Ricardo Rebuelta, Jorge Pascual, y de otros ámbitos, caso de Huberto Domecq, Nicolás Domecq, Manuel Fernández García-Figueras, Cristóbal Cantos, Alfonso Rodríguez (Catering), Pepe Bohórquez, Paco Pérez o el propio César Saldaña. También acudieron, como suele ser habitual en este tipo de actos, otros Hijos Predilectos y Adoptivos de Jerez, como Pepe Castaño, Eddy Jean-Paul, Elena Aguilar o Javier Mantara.
Con el Cabildo Viejo lleno a reventar –qué calor, por favor– decenas de amigos y familiares se dieron cita también para rendir (íbamos a decir un 'último', pero es mejor decir un 'nuevo') homenaje a Bretón con este reconocimiento, que llega, como ocurre tantas veces, tarde. De hecho, en la presentación del acto, la propia alcaldesa de Jerez, María José García-Pelayo, lo primero que hizo fue reconocer que "llegamos un poco tarde". Bretón murió en marzo de 2024, en julio de dicho año comenzó el expediente para la declaración de Hijo Adoptivo, que se resolvió de manera positiva dos años después, en julio de este año... y ya hasta hoy, que ha tenido lugar el acto formal.
Intervención de la alcaldesa Pelayo durante el pleno extraordinario en el Cabildo Viejo.
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Fue, sin duda, la intervención de Marcheli la que más aplausos levantó, pero no por el hecho de ser la viuda, sino sencillamente porque tenía a la vez sentido del humor y emotividad y eso, amigas y amigos, crean a este cronista, no es nada fácil. Lean esta perla: "estábamos viviendo en Londres y teníamos que decidir un próximo destino. Había dos opciones, Jerez o Madrid. Decidimos echarlo a suertes y, a la tercera, salió Jerez". Sea verdad o no del todo, great, Martxeli. O esta otra: "le pedí a Dios casarme con un hombre trabajador... el Señor se lo tomó al pie de la letra", ja, ja, ja. Brillante. Carmen Romero, presente en el acto y que estuvo durante tanto tiempo al frente de las cooperativas de Aecovi, ya le advirtió en su día a este cronista que puede que Bretón –por cierto, creo recordar que ella se refería a su marido también como Bretón, no por el nombre de pila– fuera muy socarrón y tuviera esa arrogancia de la tierra, pero que Martxeli era la caña. Desde luego, Carmen, desde luego.
La tertulia del Rincón Malillo, promotora
Del humor, en sus palabras fue pasando a la emotividad. Tras agradecer a la tertulia del Rincón Malillo (de la que Bretón formaba parte) que llevara adelante la propuesta, a todo el mundo que se involucró en la recogida de firmas –con especial recuerdo a los paisanos de Balmaseda, que también han participado de manera activa– a la Corporación municipal que se pronunció de manera unánime a favor de este reconocimiento e incluso a la tata Carmelita (que damos por supuesto que fue siempre la tata de la familia, ahora obrando desde donde esté), Martxeli volvió a recordar ese momento de la verdad en Londres cuando la pareja –o el azar– se decantó por Jerez para decir que el día de hoy, con el reconocimiento de Bretón como Hijo Adoptivo de Jerez, se completa un círculo "y por eso solo puede decir gracias, gracias, gracias, Jerez".
Impresionante, Marcheli. No hay edad. Por medio han quedado cosas que también tienen su momento y que hay que saber, como que en su día Bretón dijo –personalmente creo que lo dijo varias veces– eso de que "de no haber nacido en Bilbao, me hubiera gustado nacer en Jerez". Los de Bilbao, ya saben, nacen donde quieren... e incluso, se ve, tienen segundas opciones.
Juan Luis Bretón era rociero, del Athletic Club... le hubiera gustado nacer en Jerez, pero claro, era de Bilbao
Son seis nietos jerezanos los que han tenido Bretón y Martxeli, no sabemos si todos del Athletic Club, como su abuelo, seguro que alguno sí. Porque nos hemos centrado en la vida profesional de nuevo Hijo Adoptivo y no tanto en aspectos sociales de alguien que también fue rociero e incluso director (o similar) de las Fiestas (antigua Feria) de la Vendimia durante varios años, cuando eran algo de gestión más bodeguera que municipal.
La alcaldesa Pelayo inició y cerró un acto en el que también ensalzaron la figura de Bretón Manuel Fernández García-Figueras y Beltrán Domecq Williams, amigo de ambos durante tantos años. Pelayo mostró el cariño personal que sentía por Bretón, hasta el punto de decir que no ha borrado su móvil, y le definió como "un hombre que eligió vivir y trabajar en esta ciudad y que se dejó la piel por ella". Para Pelayo, con más gente como Juan Luis Bretón el mundo iría mejor... que puede ser, por qué no, lo que es seguro es que habría más socarronería por las calles, y eso, sin duda, también sería muy de agradecer...
Un pleno extraordinario delAyuntamiento de Jerez en el Cabildo Viejo ha nombrado este viernes a Juan Luis Bretón Abrisqueta Hijo Adoptivo a título póstumo. ¿Pero... quién era, quién fue, Juan Luis Bretón? Podríamos decir que fue un vasco (Balmaseda, 1936; Jerez, 2024), afincado en Jerez desde mediados de los años 60, que desempeñó distintos cargos de relevancia en el sector bodeguero y se implicó también en la vida social de la ciudad... pero en realidad bastaría con ceñirse a una frase del discurso del presidente del Consejo Regulador, César Saldaña, durante el acto. Parafraseando la película de Martin Scorsese (el título en español), "Bretón era uno de los nuestros". Con eso valdría para unir esas dos facetas de este vasco que vino a Jerez, se fue, volvió y ya se quedó... que no deja de ser una manera, como otra cualquiera, de resumir 60 años de vida profesional y social.
Pero sigamos, por ahora, con Saldaña. "... pero no uno cualquiera, era un personaje fundamental, por su simpatía y su saber estar. Era una persona que sabía escuchar y luego daba su opinión. Era curioso, pragmático, un gran analista... un confidente con el que he compartido cientos de copitas... era uno de esos jerezanos, nacidos aquí o no, de una generación irrepetible a la que le dolía Jerez".
"Le pedí a Dios casarme con un hombre trabajador... el Señor se lo tomó al pie de la letra"
Martxeli Mújica
Buena parte de esa generación ya se ha ido, pero allí estaban, por supuesto, su viuda, Martxeli Mújica, y sus hijos Juanlu y Josune, y también veteranos del sector (y no tanto), como Beltrán Domecq, Luis García, Evaristo Babé, Ricardo Rebuelta, Jorge Pascual, y de otros ámbitos, caso de Huberto Domecq, Nicolás Domecq, Manuel Fernández García-Figueras, Cristóbal Cantos, Alfonso Rodríguez (Catering), Pepe Bohórquez, Paco Pérez o el propio César Saldaña. También acudieron, como suele ser habitual en este tipo de actos, otros Hijos Predilectos y Adoptivos de Jerez, como Pepe Castaño, Eddy Jean-Paul, Elena Aguilar o Javier Mantara.
Con el Cabildo Viejo lleno a reventar –qué calor, por favor– decenas de amigos y familiares se dieron cita también para rendir (íbamos a decir un 'último', pero es mejor decir un 'nuevo') homenaje a Bretón con este reconocimiento, que llega, como ocurre tantas veces, tarde. De hecho, en la presentación del acto, la propia alcaldesa de Jerez, María José García-Pelayo, lo primero que hizo fue reconocer que "llegamos un poco tarde". Bretón murió en marzo de 2024, en julio de dicho año comenzó el expediente para la declaración de Hijo Adoptivo, que se resolvió de manera positiva dos años después, en julio de este año... y ya hasta hoy, que ha tenido lugar el acto formal.
Intervención de la alcaldesa Pelayo durante el pleno extraordinario en el Cabildo Viejo.
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Fue, sin duda, la intervención de Marcheli la que más aplausos levantó, pero no por el hecho de ser la viuda, sino sencillamente porque tenía a la vez sentido del humor y emotividad y eso, amigas y amigos, crean a este cronista, no es nada fácil. Lean esta perla: "estábamos viviendo en Londres y teníamos que decidir un próximo destino. Había dos opciones, Jerez o Madrid. Decidimos echarlo a suertes y, a la tercera, salió Jerez". Sea verdad o no del todo, great, Martxeli. O esta otra: "le pedí a Dios casarme con un hombre trabajador... el Señor se lo tomó al pie de la letra", ja, ja, ja. Brillante. Carmen Romero, presente en el acto y que estuvo durante tanto tiempo al frente de las cooperativas de Aecovi, ya le advirtió en su día a este cronista que puede que Bretón –por cierto, creo recordar que ella se refería a su marido también como Bretón, no por el nombre de pila– fuera muy socarrón y tuviera esa arrogancia de la tierra, pero que Martxeli era la caña. Desde luego, Carmen, desde luego.
La tertulia del Rincón Malillo, promotora
Del humor, en sus palabras fue pasando a la emotividad. Tras agradecer a la tertulia del Rincón Malillo (de la que Bretón formaba parte) que llevara adelante la propuesta, a todo el mundo que se involucró en la recogida de firmas –con especial recuerdo a los paisanos de Balmaseda, que también han participado de manera activa– a la Corporación municipal que se pronunció de manera unánime a favor de este reconocimiento e incluso a la tata Carmelita (que damos por supuesto que fue siempre la tata de la familia, ahora obrando desde donde esté), Martxeli volvió a recordar ese momento de la verdad en Londres cuando la pareja –o el azar– se decantó por Jerez para decir que el día de hoy, con el reconocimiento de Bretón como Hijo Adoptivo de Jerez, se completa un círculo "y por eso solo puede decir gracias, gracias, gracias, Jerez".
Impresionante, Marcheli. No hay edad. Por medio han quedado cosas que también tienen su momento y que hay que saber, como que en su día Bretón dijo –personalmente creo que lo dijo varias veces– eso de que "de no haber nacido en Bilbao, me hubiera gustado nacer en Jerez". Los de Bilbao, ya saben, nacen donde quieren... e incluso, se ve, tienen segundas opciones.
Juan Luis Bretón era rociero, del Athletic Club... le hubiera gustado nacer en Jerez, pero claro, era de Bilbao
Son seis nietos jerezanos los que han tenido Bretón y Martxeli, no sabemos si todos del Athletic Club, como su abuelo, seguro que alguno sí. Porque nos hemos centrado en la vida profesional de nuevo Hijo Adoptivo y no tanto en aspectos sociales de alguien que también fue rociero e incluso director (o similar) de las Fiestas (antigua Feria) de la Vendimia durante varios años, cuando eran algo de gestión más bodeguera que municipal.
La alcaldesa Pelayo inició y cerró un acto en el que también ensalzaron la figura de Bretón Manuel Fernández García-Figueras y Beltrán Domecq Williams, amigo de ambos durante tantos años. Pelayo mostró el cariño personal que sentía por Bretón, hasta el punto de decir que no ha borrado su móvil, y le definió como "un hombre que eligió vivir y trabajar en esta ciudad y que se dejó la piel por ella". Para Pelayo, con más gente como Juan Luis Bretón el mundo iría mejor... que puede ser, por qué no, lo que es seguro es que habría más socarronería por las calles, y eso, sin duda, también sería muy de agradecer...
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