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El nuevo hermano mayor de la Misión de Jerez quiere "asentar a la hermandad en la Madrugada" y hacerla crecer con la juventud

Francisco Javier Parra encara este mandato con la casa de hermandad recién inaugurada que pretende que sea un repulsivo para la cofradía y con el objetivo de culminar el misterio, avanzar en el paso y reforzar la caridad

  • El hermano mayor de la Misión en el interior de la Iglesia del Corpus. -

Francisco Javier Parra toma posesión como hermano mayor de la Hermandad de la Misión una vez pasada la festividad de la Merced. Con una larga trayectoria vinculada a la cofradía del barrio de Picadueñas, afronta un mandato de carácter continuista que comienza con uno de los grandes hitos de la joven corporación: la reciente inauguración de su casa de hermandad, un equipamiento que supone un paso adelante en el afianzamiento de una cofradía que lleva ya cuatro años cerrando la Madrugada de Jerez.

Parra reconoce que afronta esta nueva responsabilidad con ilusión y motivación después de comprobar el respaldo recibido por los hermanos y la voluntad de que la continuidad de la gestión: ”La verdad es que estoy muy contento y motivado", señala. El nuevo hermano mayor define esta etapa como un mandato continuista respecto al trabajo desarrollado durante los últimos años, “de hecho, parte del equipo que ya venía trabajando en la corporación continuará formando parte de la junta, aunque con diferentes responsabilidades”, explica.

Uno de los principales objetivos para los próximos años estará relacionado con el patrimonio de la hermandad. La corporación quiere continuar avanzando en el conjunto escultórico del misterio, que tiene previsto culminar ya en la próxima Semana Santa. A partir de ahí, la intención será seguir trabajando en el tallado del paso y estudiar la posibilidad de comenzar su dorado, además de continuar incorporando y mejorando otros enseres e insignias que permitan completar progresivamente el patrimonio de la joven cofradía.

  • Francisco Javier Para en la puarte de la nueva casa de hermandad.
  • -

Pero la hoja de ruta no se limita a la cuestión patrimonial. Entre sus prioridades sitúa también dos ámbitos que considera fundamentales para el futuro de la corporación: la caridad y la juventud. En el primer caso, destaca especialmente la realidad social de Picadueñas. "Las acciones de caridad, que es muy primordial en este barrio, que es un barrio humilde y debemos estar apoyando en este campo", afirma.

El otro gran eje será la juventud, especialmente importante para una hermandad que hace estación de penitencia en la Madrugada y que todavía se encuentra en una fase de crecimiento y consolidación, por lo que“la juventud tiene que ser algo vivo para seguir haciendo crecer a una hermandad nueva, como somos nosotros", sostiene.

Cuatro años en la Madrugada

La Misión lleva cuatro años cerrando la Madrugada de Jerez. Una experiencia que Parra valora de forma positiva, aunque reconoce que el crecimiento de una hermandad necesita tiempo y trabajo constante. "La experiencia es positiva, porque se siguen sumando hermanos, un trabajo para ir creciendo tanto en hermanos, como en nazarenos para el cortejo. Y la verdad que bien, vamos creciendo, no al ritmo que nos gustaría verlo, pero bueno, poquito a poco", explica.

  • Parra en la puerta principal la parroquia de Picadueñas. 

El objetivo a largo plazo está claro: consolidarse definitivamente en la jornada y aumentar progresivamente el número de nazarenos. "Nos gustaría que en un futuro sea una hermandad asentada en la Madrugada y que fuera una hermandad grande, con un número amplio de nazarenos", señala.

Para alcanzar esa meta, Parra insiste en la necesidad de trabajar especialmente con las nuevas generaciones. "Para eso hace falta tiempo y mucho trabajo. Por eso yo hago mucho hincapié en el tema de juventud, que es el futuro realmente de todas las hermandades y es lo que quiero que crezca para seguir sumando lo que es un cortejo y una hermandad viva".

"La noche pesa mucho, pero también es bonita"

La ubicación de la Misión en la Madrugada ha generado desde el principio comentarios y opiniones en torno a las dificultades que supone realizar una estación de penitencia en una jornada tan exigente. Sin embargo, el nuevo hermano mayor asegura que la corporación está a gusto en esta jornada y que la intención es continuar en ella.

"Siempre están los dimes y diretes, pero la intención es de continuar la Madrugada, porque gracias a Dios estamos contentos en ella", afirma. Parra reconoce que la noche tiene un peso especial, pero también destaca las experiencias que ofrece una jornada diferente al resto de la Semana Santa.

"La noche pesa mucho, pero si es verdad que igual que pesa también es bonita. Al principio había muchos hermanos que eran reacios a esta jornada, pero una vez que ya estás en ella vives experiencias que son muy diferentes a un día normal de Semana Santa. Y la verdad que para nosotros al principio era algo impensable, pero hoy a la vista está".

Una casa de hermandad para darle vida a la corporación

El hermano mayor inicia su mandato con un elemento que considera fundamental para el futuro de la Misión: una casa de hermandad recién inaugurada. El espacio supone para la corporación algo más que disponer de una nueva sede. Es también un lugar para generar convivencia, actividad y vida de hermandad.

  • Ante el altar del Señor de la Misión Redentora. 

"Estoy súper emocionado porque es un trabajo hecho a conciencia para lo que es, para la ubicación de la hermandad y sentirnos bien en ella. Hemos hecho un proyecto muy bonito, el cual los hermanos lo han recibido muy favorable y está hecha con la intención de disfrutarla", explica.

La nueva casa pone además fin a una etapa en la que la hermandad ha tenido que afrontar numerosas dificultades relacionadas con sus salidas y su organización: “Han sido muchas salidas complicadas, pero el deseo es que la casa de hermandad tenga vida y muchas actividades, que el hermano se sienta a gusto y viva en la hermandad”.

Francisco Javier Parra toma posesión como hermano mayor de la Hermandad de la Misión una vez pasada la festividad de la Merced. Con una larga trayectoria vinculada a la cofradía del barrio de Picadueñas, afronta un mandato de carácter continuista que comienza con uno de los grandes hitos de la joven corporación: la reciente inauguración de su casa de hermandad, un equipamiento que supone un paso adelante en el afianzamiento de una cofradía que lleva ya cuatro años cerrando la Madrugada de Jerez.

Parra reconoce que afronta esta nueva responsabilidad con ilusión y motivación después de comprobar el respaldo recibido por los hermanos y la voluntad de que la continuidad de la gestión: ”La verdad es que estoy muy contento y motivado", señala. El nuevo hermano mayor define esta etapa como un mandato continuista respecto al trabajo desarrollado durante los últimos años, “de hecho, parte del equipo que ya venía trabajando en la corporación continuará formando parte de la junta, aunque con diferentes responsabilidades”, explica.

Uno de los principales objetivos para los próximos años estará relacionado con el patrimonio de la hermandad. La corporación quiere continuar avanzando en el conjunto escultórico del misterio, que tiene previsto culminar ya en la próxima Semana Santa. A partir de ahí, la intención será seguir trabajando en el tallado del paso y estudiar la posibilidad de comenzar su dorado, además de continuar incorporando y mejorando otros enseres e insignias que permitan completar progresivamente el patrimonio de la joven cofradía.

  • Francisco Javier Para en la puarte de la nueva casa de hermandad.
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Pero la hoja de ruta no se limita a la cuestión patrimonial. Entre sus prioridades sitúa también dos ámbitos que considera fundamentales para el futuro de la corporación: la caridad y la juventud. En el primer caso, destaca especialmente la realidad social de Picadueñas. "Las acciones de caridad, que es muy primordial en este barrio, que es un barrio humilde y debemos estar apoyando en este campo", afirma.

El otro gran eje será la juventud, especialmente importante para una hermandad que hace estación de penitencia en la Madrugada y que todavía se encuentra en una fase de crecimiento y consolidación, por lo que“la juventud tiene que ser algo vivo para seguir haciendo crecer a una hermandad nueva, como somos nosotros", sostiene.

Cuatro años en la Madrugada

La Misión lleva cuatro años cerrando la Madrugada de Jerez. Una experiencia que Parra valora de forma positiva, aunque reconoce que el crecimiento de una hermandad necesita tiempo y trabajo constante. "La experiencia es positiva, porque se siguen sumando hermanos, un trabajo para ir creciendo tanto en hermanos, como en nazarenos para el cortejo. Y la verdad que bien, vamos creciendo, no al ritmo que nos gustaría verlo, pero bueno, poquito a poco", explica.

  • Parra en la puerta principal la parroquia de Picadueñas. 

El objetivo a largo plazo está claro: consolidarse definitivamente en la jornada y aumentar progresivamente el número de nazarenos. "Nos gustaría que en un futuro sea una hermandad asentada en la Madrugada y que fuera una hermandad grande, con un número amplio de nazarenos", señala.

Para alcanzar esa meta, Parra insiste en la necesidad de trabajar especialmente con las nuevas generaciones. "Para eso hace falta tiempo y mucho trabajo. Por eso yo hago mucho hincapié en el tema de juventud, que es el futuro realmente de todas las hermandades y es lo que quiero que crezca para seguir sumando lo que es un cortejo y una hermandad viva".

"La noche pesa mucho, pero también es bonita"

La ubicación de la Misión en la Madrugada ha generado desde el principio comentarios y opiniones en torno a las dificultades que supone realizar una estación de penitencia en una jornada tan exigente. Sin embargo, el nuevo hermano mayor asegura que la corporación está a gusto en esta jornada y que la intención es continuar en ella.

"Siempre están los dimes y diretes, pero la intención es de continuar la Madrugada, porque gracias a Dios estamos contentos en ella", afirma. Parra reconoce que la noche tiene un peso especial, pero también destaca las experiencias que ofrece una jornada diferente al resto de la Semana Santa.

"La noche pesa mucho, pero si es verdad que igual que pesa también es bonita. Al principio había muchos hermanos que eran reacios a esta jornada, pero una vez que ya estás en ella vives experiencias que son muy diferentes a un día normal de Semana Santa. Y la verdad que para nosotros al principio era algo impensable, pero hoy a la vista está".

Una casa de hermandad para darle vida a la corporación

El hermano mayor inicia su mandato con un elemento que considera fundamental para el futuro de la Misión: una casa de hermandad recién inaugurada. El espacio supone para la corporación algo más que disponer de una nueva sede. Es también un lugar para generar convivencia, actividad y vida de hermandad.

  • Ante el altar del Señor de la Misión Redentora. 

"Estoy súper emocionado porque es un trabajo hecho a conciencia para lo que es, para la ubicación de la hermandad y sentirnos bien en ella. Hemos hecho un proyecto muy bonito, el cual los hermanos lo han recibido muy favorable y está hecha con la intención de disfrutarla", explica.

La nueva casa pone además fin a una etapa en la que la hermandad ha tenido que afrontar numerosas dificultades relacionadas con sus salidas y su organización: “Han sido muchas salidas complicadas, pero el deseo es que la casa de hermandad tenga vida y muchas actividades, que el hermano se sienta a gusto y viva en la hermandad”.

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