• Momento en el que Don Germán tomó posesión de su sillón, en la sede del Sagrado Corazón, ayer a mediodía.

sevilla provincia

Don Germán viene a revitalizar el Sagrado Corazón de Los Palacios: “Sueño con una parroquia de puertas abiertas; no que solo se abran para quien ya esté dentro”

El joven párroco del Sagrado Corazón de Jesús tomó ayer posesión de su cargo y se enfrenta al reto de sustituir a quien lo ha sido todo en la Iglesia local: el portuense y palaciego de adopción Luis Merello Govantes, fallecido hace ahora casi un año.

La jornada quedará marcada en el calendario local durante muchos años. Ayer tomó posesión de su cargo como párroco del Sagrado Corazón de Jesús el jovencísimo sacerdote Germán Carrasco Sereno, ya para muchos feligreses, -la mayoría de este pueblo sevillano que acaba de superar los 39.000 habitantes- Don Germán. Y eso que el nuevo cura –que no es tan nuevo porque se ha llevado casi tres años como vicario de la otra parroquia, la de Santa María la Blanca- acaba de cumplir 29 años.

Pero da igual, porque su madurez, su sentido de la responsabilidad, su don de gentes y su profundo conocimiento de las Escrituras y del mundo en el que vive concitó ayer al mediodía, en una eucaristía presidida por el vicario de zona José Tomás Montes Álvarez, a más de medio millar de feligreses que no han querido perderse el momento histórico, como tampoco se les ha pasado por la cabeza perdérselo a los consejos pastorales de las otras parroquias, la mayor de Santa María la Blanca y la de El Buen Pastor; a las juntas de gobierno de todas las hermandades locales, tanto las de Penitencia como las de Gloria; y, desde luego, a la Corporación municipal, representada en primerísima fila no solo por el alcalde, Juan Manuel Valle (IP-IU) y su primera teniente de alcalde, Carmen Mari Molina, sino también por el presidente del principal partido de la oposición, Rafael Ruiz (PP), y el portavoz del grupo socialista, José Ángel Amuedo.

  • Don Germán, estrenando parroquia y rodeado de buenos amigos cofrades y rocieros.
  • -

El templo que se inauguró en la primavera de 1992 bajo la dirección del párroco fallecido hace ahora casi un año, Don Luis Merello Govantes –que era natural de El Puerto de Santa María pero que ejerció en Los Palacios y Villafranca el resto de su vida, más de medio siglo, hasta ser Hijo Adoptivo- estuvo ayer más a rebosar que nunca en esta última década. Los ministros del altar no cabían, literalmente, porque al margen del propio vicario provincial de zona, también concelebraban el vicario parroquial Julián Hernández Lancha –administrador parroquial durante estos últimos meses- y el párroco de Santa María la Blanca, Diego Pérez Ojeda, y también otros párrocos o coadjutores de las localidades vecinas de Utrera o Las Cabezas de San Juan, y hasta otros acólitos y diáconos más o menos históricos como Antonio Vidal o Manolo Barragán.

  • La parroquia del Sagrado Corazón estuvo ayer hasta la bandera.
  • -

En algún que otro momento cumbre de la celebración, en la que cantó el coro parroquial, se vio llorar al acólito Daniel Gamino, en una mezcla de sentimientos agolpados durante estos últimos meses, primero por la muerte de Don Luis, al que tanto quería; luego por la convivencia con Don Julián en momentos tan difíciles; y finalmente  por el nombramiento como párroco del que es también su amigo, el sacerdote y también estudiante de Derecho en la Universidad de Sevilla.

  • Don Germán se dirige a su parroquia ante la atenta mirada de su antiguo párroco.
  • -

Pero es que en las bancas tampoco cabían los feligreses, que acudieron de todos los rincones del pueblo y de todas las realidades que conforman la Iglesia local: no solo estaban los cofrades, incluidos los representantes de la Hermandad de La Borriquita por formar parte de esta parroquia del barrio de las Casas Baratas, como también la Hermandad del Rocío, sino miembros de otros grupos religiosos y hasta del Camino Neocatecumenal, todos expectantes ante la novedad ritual del nombramiento de un párroco. A su manera, también lo estaban los familiares el protagonista, sus padres y su abuela materna, que llegaron desde su pueblo natal en Córdoba, Peñarroya-Pueblonuevo.

Don José María y Don Luis en el recuerdo

En el Sagrado Corazón de Jesús es la tercera vez que un párroco toma posesión de su cargo, y de los dos anteriores se tuvo justo recuerdo a lo largo de la celebración. Fue primero José María Gómez Martín, aquel cura de la vespa que inauguró, en 1968, una parroquia cuyas primeras misas se oficiaban en el primer piso sobre la Caja de Ahorros, antes de contar con un primer templo pequeñito que terminaría siendo la actual casa hermandad del Rocío. Y luego fue Luis Merello Govantes, a partir de 1985, el que revitalizó definitivamente una parroquia en el sentido más extenso de la palabra y el que consiguió la proeza de que todo el pueblo colaborase para construir el actual templo, además de que propició la escisión de la feligresía que conforma hoy la Parroquia de El Buen Pastor.

  • Germán Carrasco, frente a la pila baustismal y delante del acólito Dani y su nuevo vicario parroquial, Julián Hernández.
  • -

La nostalgia provocada a lo largo de la celebración por estos dos sacerdotes se mezcló enseguida con la alegría de estrenar a otro párroco con toda la vida por delante, aunque el nombramiento oficial sea de momento por seis años. El rito exigía que el protagonismo del propio Don Germán se viera mermado a lo largo de la celebración hasta que llegase el momento de su juramento, con la particularidad de que el flamante párroco lee, él solo, el Credo y luego visita lugares emblemáticos de la parroquia que ya tiene a su cargo: la pila bautismal, el confesionario y el Sagrario.

  • Don Germán, en la sede, bajo el Cristo de la Salud.
  • -

Muy atentos a cada gesto y a cada palabra estuvieron todos los feligreses, incluidos los gobernantes de Izquierda y Progreso-Izquierda Unida (IP-IU), que escucharon el Evangelio que tocaba, esa parábola de Mateo en la que el propio Cristo dice que el Reino de los Cielos se parece a aquel propietario que contrató a varios jornaleros para que araran su viña, aunque a unos los envió al amanecer, a otros a media tarde y al resto cuando faltaba muy poco para el crespúsculo, y sin embargo a todos les pagó lo mismo por su propia libertad “de ser bueno” y pese a la protesta de quienes echaron más horas. El episodio evangélico podía parecer en consonancia con las directrices comunistas, pero en realidad venía como anillo al dedo para señalar la misericordia divina con todos, sin privilegios y sin ponderar los supuestos méritos de nadie porque, para Dios, todos sus hijos son iguales.

“Las puertas de par en par”

En ese mismo sentido hilvanó el nuevo párroco su primer discurso de bienvenida, al asegurar que soñaba “con una parroquia de puertas abiertas”, y añadió: “No una parroquia que se abre solo a quien ya está dentro, sino un hogar donde quien nunca ha entrado encuentra motivo para hacerlo”. Don Germán, con el Hijo Pródigo al fondo de su pensamiento, se refería “al que duda, al que se ha alejado, al que busca sin saber todavía qué busca, al que aparentemente no cabe”.

  • Germán Carrasco, el nuevo párroco del Sagrado Corazón, en un instante de la misa de ayer.
  • -

“Una iglesia con las puertas de par en par no pierde identidad por acoger, sino que la gana, porque el Evangelio nunca fue un tesoro para guardar bajo llave, sino una luz para poner en el candelero”, afirmó el sacerdote, deseoso de una parroquia “abarrotada y, sobre todo, llena de vida”. Además de referirse a la necesaria espiritualidad, el padre Carrasco dijo soñar “con una parroquia actualizada, capaz de hablar el lenguaje de nuestro tiempo sin traicionar el lenguaje del Evangelio”. “No podemos responder con fórmulas de otro tiempo repetidas sin alma”, insistió, pues “actualizar no es abandonar lo recibido, sino hacerlo fructificar en el terreno de hoy, tal y como quienes nos precedieron supieron hacerlo fructificar en el suyo”.

“Llego a una casa ya habitada”

Lejos de celebrar su aterrizaje, el padre Carrasco tuvo la prudencia de reconocer su propia “conciencia clara de que llego a una casa ya habitada, a una viña ya cultivada”, dijo, y añadió: “No comienzo de la nada: piso un suelo que otros araron, oraron y regaron durante décadas, y eso es motivo de gratitud antes que de estreno”, señaló en referencia a su predecesor, Don Luis, a cuya memoria se refirió porque “la mejor forma de honrarlo es seguir haciendo fecunda la tierra que él trabajó y no malograrla”.

  • El nuevo párroco con su Consejo Parroquial, ayer tras la celebración inaugural.
  • -

Don Germán tuvo palabras de agradecimiento al párroco que deja en la parroquia de la que viene y al vicario parroquial que se quedará con él en este nuevo cometido. “Que el Corazón de Cristo, al que esta parroquia debe su nombre, sea la medida de todo lo que aquí hagamos: un corazón que no cierra sus puertas a nadie, que arde de amor y que no se cansa de dar vida”, concluyó.

  • Don Germán, casi al final de su primera misa de ayer en su nueva parroquia.
  • -

La celebración por su nombramiento continuó, tras la misa, en la plaza del Cristo de la Salud, donde se montaron varias carpas para que quienes acudieron a la eucaristía inaugural pudieran brindar por su nuevo director espiritual.

Hoy lunes, la vida parroquial del Sagrado Corazón ya ha empezado a latir de otra manera. Don Germán abrió la puerta de su casa, frente a la parroquia, que tantas veces abriera Don Luis. Pero su fe y su afán son los mismos. Y la gente lo ha notado.

 

  

 

La jornada quedará marcada en el calendario local durante muchos años. Ayer tomó posesión de su cargo como párroco del Sagrado Corazón de Jesús el jovencísimo sacerdote Germán Carrasco Sereno, ya para muchos feligreses, -la mayoría de este pueblo sevillano que acaba de superar los 39.000 habitantes- Don Germán. Y eso que el nuevo cura –que no es tan nuevo porque se ha llevado casi tres años como vicario de la otra parroquia, la de Santa María la Blanca- acaba de cumplir 29 años.

Pero da igual, porque su madurez, su sentido de la responsabilidad, su don de gentes y su profundo conocimiento de las Escrituras y del mundo en el que vive concitó ayer al mediodía, en una eucaristía presidida por el vicario de zona José Tomás Montes Álvarez, a más de medio millar de feligreses que no han querido perderse el momento histórico, como tampoco se les ha pasado por la cabeza perdérselo a los consejos pastorales de las otras parroquias, la mayor de Santa María la Blanca y la de El Buen Pastor; a las juntas de gobierno de todas las hermandades locales, tanto las de Penitencia como las de Gloria; y, desde luego, a la Corporación municipal, representada en primerísima fila no solo por el alcalde, Juan Manuel Valle (IP-IU) y su primera teniente de alcalde, Carmen Mari Molina, sino también por el presidente del principal partido de la oposición, Rafael Ruiz (PP), y el portavoz del grupo socialista, José Ángel Amuedo.

  • Don Germán, estrenando parroquia y rodeado de buenos amigos cofrades y rocieros.
  • -

El templo que se inauguró en la primavera de 1992 bajo la dirección del párroco fallecido hace ahora casi un año, Don Luis Merello Govantes –que era natural de El Puerto de Santa María pero que ejerció en Los Palacios y Villafranca el resto de su vida, más de medio siglo, hasta ser Hijo Adoptivo- estuvo ayer más a rebosar que nunca en esta última década. Los ministros del altar no cabían, literalmente, porque al margen del propio vicario provincial de zona, también concelebraban el vicario parroquial Julián Hernández Lancha –administrador parroquial durante estos últimos meses- y el párroco de Santa María la Blanca, Diego Pérez Ojeda, y también otros párrocos o coadjutores de las localidades vecinas de Utrera o Las Cabezas de San Juan, y hasta otros acólitos y diáconos más o menos históricos como Antonio Vidal o Manolo Barragán.

  • La parroquia del Sagrado Corazón estuvo ayer hasta la bandera.
  • -

En algún que otro momento cumbre de la celebración, en la que cantó el coro parroquial, se vio llorar al acólito Daniel Gamino, en una mezcla de sentimientos agolpados durante estos últimos meses, primero por la muerte de Don Luis, al que tanto quería; luego por la convivencia con Don Julián en momentos tan difíciles; y finalmente  por el nombramiento como párroco del que es también su amigo, el sacerdote y también estudiante de Derecho en la Universidad de Sevilla.

  • Don Germán se dirige a su parroquia ante la atenta mirada de su antiguo párroco.
  • -

Pero es que en las bancas tampoco cabían los feligreses, que acudieron de todos los rincones del pueblo y de todas las realidades que conforman la Iglesia local: no solo estaban los cofrades, incluidos los representantes de la Hermandad de La Borriquita por formar parte de esta parroquia del barrio de las Casas Baratas, como también la Hermandad del Rocío, sino miembros de otros grupos religiosos y hasta del Camino Neocatecumenal, todos expectantes ante la novedad ritual del nombramiento de un párroco. A su manera, también lo estaban los familiares el protagonista, sus padres y su abuela materna, que llegaron desde su pueblo natal en Córdoba, Peñarroya-Pueblonuevo.

Don José María y Don Luis en el recuerdo

En el Sagrado Corazón de Jesús es la tercera vez que un párroco toma posesión de su cargo, y de los dos anteriores se tuvo justo recuerdo a lo largo de la celebración. Fue primero José María Gómez Martín, aquel cura de la vespa que inauguró, en 1968, una parroquia cuyas primeras misas se oficiaban en el primer piso sobre la Caja de Ahorros, antes de contar con un primer templo pequeñito que terminaría siendo la actual casa hermandad del Rocío. Y luego fue Luis Merello Govantes, a partir de 1985, el que revitalizó definitivamente una parroquia en el sentido más extenso de la palabra y el que consiguió la proeza de que todo el pueblo colaborase para construir el actual templo, además de que propició la escisión de la feligresía que conforma hoy la Parroquia de El Buen Pastor.

  • Germán Carrasco, frente a la pila baustismal y delante del acólito Dani y su nuevo vicario parroquial, Julián Hernández.
  • -

La nostalgia provocada a lo largo de la celebración por estos dos sacerdotes se mezcló enseguida con la alegría de estrenar a otro párroco con toda la vida por delante, aunque el nombramiento oficial sea de momento por seis años. El rito exigía que el protagonismo del propio Don Germán se viera mermado a lo largo de la celebración hasta que llegase el momento de su juramento, con la particularidad de que el flamante párroco lee, él solo, el Credo y luego visita lugares emblemáticos de la parroquia que ya tiene a su cargo: la pila bautismal, el confesionario y el Sagrario.

  • Don Germán, en la sede, bajo el Cristo de la Salud.
  • -

Muy atentos a cada gesto y a cada palabra estuvieron todos los feligreses, incluidos los gobernantes de Izquierda y Progreso-Izquierda Unida (IP-IU), que escucharon el Evangelio que tocaba, esa parábola de Mateo en la que el propio Cristo dice que el Reino de los Cielos se parece a aquel propietario que contrató a varios jornaleros para que araran su viña, aunque a unos los envió al amanecer, a otros a media tarde y al resto cuando faltaba muy poco para el crespúsculo, y sin embargo a todos les pagó lo mismo por su propia libertad “de ser bueno” y pese a la protesta de quienes echaron más horas. El episodio evangélico podía parecer en consonancia con las directrices comunistas, pero en realidad venía como anillo al dedo para señalar la misericordia divina con todos, sin privilegios y sin ponderar los supuestos méritos de nadie porque, para Dios, todos sus hijos son iguales.

“Las puertas de par en par”

En ese mismo sentido hilvanó el nuevo párroco su primer discurso de bienvenida, al asegurar que soñaba “con una parroquia de puertas abiertas”, y añadió: “No una parroquia que se abre solo a quien ya está dentro, sino un hogar donde quien nunca ha entrado encuentra motivo para hacerlo”. Don Germán, con el Hijo Pródigo al fondo de su pensamiento, se refería “al que duda, al que se ha alejado, al que busca sin saber todavía qué busca, al que aparentemente no cabe”.

  • Germán Carrasco, el nuevo párroco del Sagrado Corazón, en un instante de la misa de ayer.
  • -

“Una iglesia con las puertas de par en par no pierde identidad por acoger, sino que la gana, porque el Evangelio nunca fue un tesoro para guardar bajo llave, sino una luz para poner en el candelero”, afirmó el sacerdote, deseoso de una parroquia “abarrotada y, sobre todo, llena de vida”. Además de referirse a la necesaria espiritualidad, el padre Carrasco dijo soñar “con una parroquia actualizada, capaz de hablar el lenguaje de nuestro tiempo sin traicionar el lenguaje del Evangelio”. “No podemos responder con fórmulas de otro tiempo repetidas sin alma”, insistió, pues “actualizar no es abandonar lo recibido, sino hacerlo fructificar en el terreno de hoy, tal y como quienes nos precedieron supieron hacerlo fructificar en el suyo”.

“Llego a una casa ya habitada”

Lejos de celebrar su aterrizaje, el padre Carrasco tuvo la prudencia de reconocer su propia “conciencia clara de que llego a una casa ya habitada, a una viña ya cultivada”, dijo, y añadió: “No comienzo de la nada: piso un suelo que otros araron, oraron y regaron durante décadas, y eso es motivo de gratitud antes que de estreno”, señaló en referencia a su predecesor, Don Luis, a cuya memoria se refirió porque “la mejor forma de honrarlo es seguir haciendo fecunda la tierra que él trabajó y no malograrla”.

  • El nuevo párroco con su Consejo Parroquial, ayer tras la celebración inaugural.
  • -

Don Germán tuvo palabras de agradecimiento al párroco que deja en la parroquia de la que viene y al vicario parroquial que se quedará con él en este nuevo cometido. “Que el Corazón de Cristo, al que esta parroquia debe su nombre, sea la medida de todo lo que aquí hagamos: un corazón que no cierra sus puertas a nadie, que arde de amor y que no se cansa de dar vida”, concluyó.

  • Don Germán, casi al final de su primera misa de ayer en su nueva parroquia.
  • -

La celebración por su nombramiento continuó, tras la misa, en la plaza del Cristo de la Salud, donde se montaron varias carpas para que quienes acudieron a la eucaristía inaugural pudieran brindar por su nuevo director espiritual.

Hoy lunes, la vida parroquial del Sagrado Corazón ya ha empezado a latir de otra manera. Don Germán abrió la puerta de su casa, frente a la parroquia, que tantas veces abriera Don Luis. Pero su fe y su afán son los mismos. Y la gente lo ha notado.

 

  

 

Comentarios