Un grupo de particulares, respaldado por una veintena de organizaciones sindicales y culturales y por decenas de profesionales jerezanos, ha presentado una propuesta ante el Ayuntamiento de Jerez para solicitar la inclusión urgente de las chimeneas históricas de la antigua fábrica de botellas en el Catálogo de Bienes Protegidos del Plan General de Ordenación Urbanística (PGOU).
El escrito, registrado el pasado 28 de agosto, ha sido firmado por Manuel Ángel González Fustegueras, Agustín García Lázaro, Antonio Alba Caro —que fuera presidente del comité de empresa de la antigua fábrica de botellas— y Joaquín del Valle Romano, en nombre propio y de los colectivos que suscriben la iniciativa.
La solicitud plantea la protección del conjunto formado por las chimeneas situadas en el ámbito conocido como sector F-17 "Fábrica de Botellas", incluyendo sus fustes, basamentos, coronaciones y demás elementos constructivos originales, como "conjunto unitario de patrimonio industrial".
Un riesgo "cierto e inmediato" de desaparición
Los promotores de la propuesta advierten de que la petición no responde a una consideración meramente preventiva, sino a una amenaza real: la nueva propiedad de los terrenos ha anunciado una primera fase de demolición de las instalaciones existentes y de remediación ambiental del suelo, con el objetivo de dejar el solar completamente despejado, lo que contempla expresamente la posible desaparición de las chimeneas.
Por ello, el escrito solicita que, mientras se estudia y tramita su protección, se adopten medidas cautelares para impedir cualquier demolición, desmontaje o alteración irreversible que pueda frustrar la finalidad del procedimiento. Los firmantes recuerdan que la pérdida de un bien histórico "no puede repararse mediante compensaciones económicas ni mediante una reconstrucción posterior", ya que una chimenea reproducida "carecería de la autenticidad material, histórica, constructiva y testimonial" de la original.
Casi 130 años de historia industrial vinculada al vino de Jerez
La antigua Fábrica de Botellas, conocida inicialmente como La Jerezana, inició su actividad a finales del siglo XIX, con la construcción del edificio fechada en 1895 y la licencia de apertura concedida en 1896. La instalación nació directamente vinculada a la expansión de la industria vitivinícola, al fabricar localmente los envases de vidrio requeridos por las bodegas de la ciudad. Su cierre productivo se produjo en noviembre de 2009, tras 114 años de funcionamiento, en un expediente que afectó a 125 trabajadores.
Según defienden los promotores de la iniciativa, las chimeneas conservadas constituyen un testimonio material de una fase de industrialización especialmente relevante para Jerez, y su protección permitiría reconocer no solo el papel de las grandes bodegas, sino también el de las industrias auxiliares y de los trabajadores que sostuvieron esa actividad durante generaciones. El escrito recuerda además que la Carta Arqueológica Municipal ya identifica la fábrica como uno de los testimonios relevantes del proceso de industrialización histórica de la ciudad.
Peticiones concretas al Consistorio jerezano
Entre las peticiones formales trasladadas al Ayuntamiento, los firmantes solicitan que se inicie una modificación puntual del Catálogo del PGOU para incluir las chimeneas como bien protegido, que no se otorgue ni ejecute ninguna licencia o actuación material que las afecte sin una valoración patrimonial previa, y que se encargue un informe técnico interdisciplinar elaborado por especialistas en patrimonio industrial, arquitectura, historia, arqueología industrial e ingeniería estructural.
La propuesta pide también que se dé audiencia a la propiedad del suelo, a las asociaciones vecinales, a antiguos trabajadores de la fábrica, a entidades culturales y patrimoniales, a colegios profesionales y a la Universidad de Cádiz, así como que se solicite informe a la Consejería competente en materia de patrimonio cultural de la Junta de Andalucía.
La iniciativa cuenta con el respaldo de organizaciones como CCOO, UGT, CGT y CNT, tanto a nivel provincial como local, además de colectivos como ASPHA, el Ateneo de Jerez, el Centro de Estudios Históricos Jerezanos, TEMPUL, Ecologistas en Acción o Facua, junto a decenas de arquitectos, historiadores, profesores universitarios y otros profesionales de la ciudad.
Un grupo de particulares, respaldado por una veintena de organizaciones sindicales y culturales y por decenas de profesionales jerezanos, ha presentado una propuesta ante el Ayuntamiento de Jerez para solicitar la inclusión urgente de las chimeneas históricas de la antigua fábrica de botellas en el Catálogo de Bienes Protegidos del Plan General de Ordenación Urbanística (PGOU).
El escrito, registrado el pasado 28 de agosto, ha sido firmado por Manuel Ángel González Fustegueras, Agustín García Lázaro, Antonio Alba Caro —que fuera presidente del comité de empresa de la antigua fábrica de botellas— y Joaquín del Valle Romano, en nombre propio y de los colectivos que suscriben la iniciativa.
La solicitud plantea la protección del conjunto formado por las chimeneas situadas en el ámbito conocido como sector F-17 "Fábrica de Botellas", incluyendo sus fustes, basamentos, coronaciones y demás elementos constructivos originales, como "conjunto unitario de patrimonio industrial".
Un riesgo "cierto e inmediato" de desaparición
Los promotores de la propuesta advierten de que la petición no responde a una consideración meramente preventiva, sino a una amenaza real: la nueva propiedad de los terrenos ha anunciado una primera fase de demolición de las instalaciones existentes y de remediación ambiental del suelo, con el objetivo de dejar el solar completamente despejado, lo que contempla expresamente la posible desaparición de las chimeneas.
Por ello, el escrito solicita que, mientras se estudia y tramita su protección, se adopten medidas cautelares para impedir cualquier demolición, desmontaje o alteración irreversible que pueda frustrar la finalidad del procedimiento. Los firmantes recuerdan que la pérdida de un bien histórico "no puede repararse mediante compensaciones económicas ni mediante una reconstrucción posterior", ya que una chimenea reproducida "carecería de la autenticidad material, histórica, constructiva y testimonial" de la original.
Casi 130 años de historia industrial vinculada al vino de Jerez
La antigua Fábrica de Botellas, conocida inicialmente como La Jerezana, inició su actividad a finales del siglo XIX, con la construcción del edificio fechada en 1895 y la licencia de apertura concedida en 1896. La instalación nació directamente vinculada a la expansión de la industria vitivinícola, al fabricar localmente los envases de vidrio requeridos por las bodegas de la ciudad. Su cierre productivo se produjo en noviembre de 2009, tras 114 años de funcionamiento, en un expediente que afectó a 125 trabajadores.
Según defienden los promotores de la iniciativa, las chimeneas conservadas constituyen un testimonio material de una fase de industrialización especialmente relevante para Jerez, y su protección permitiría reconocer no solo el papel de las grandes bodegas, sino también el de las industrias auxiliares y de los trabajadores que sostuvieron esa actividad durante generaciones. El escrito recuerda además que la Carta Arqueológica Municipal ya identifica la fábrica como uno de los testimonios relevantes del proceso de industrialización histórica de la ciudad.
Peticiones concretas al Consistorio jerezano
Entre las peticiones formales trasladadas al Ayuntamiento, los firmantes solicitan que se inicie una modificación puntual del Catálogo del PGOU para incluir las chimeneas como bien protegido, que no se otorgue ni ejecute ninguna licencia o actuación material que las afecte sin una valoración patrimonial previa, y que se encargue un informe técnico interdisciplinar elaborado por especialistas en patrimonio industrial, arquitectura, historia, arqueología industrial e ingeniería estructural.
La propuesta pide también que se dé audiencia a la propiedad del suelo, a las asociaciones vecinales, a antiguos trabajadores de la fábrica, a entidades culturales y patrimoniales, a colegios profesionales y a la Universidad de Cádiz, así como que se solicite informe a la Consejería competente en materia de patrimonio cultural de la Junta de Andalucía.
La iniciativa cuenta con el respaldo de organizaciones como CCOO, UGT, CGT y CNT, tanto a nivel provincial como local, además de colectivos como ASPHA, el Ateneo de Jerez, el Centro de Estudios Históricos Jerezanos, TEMPUL, Ecologistas en Acción o Facua, junto a decenas de arquitectos, historiadores, profesores universitarios y otros profesionales de la ciudad.
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