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Cartas, documentos y Oporto: el archivo de González Byass abre su memoria más desconocida

La Fundación celebra el Día Internacional de los Archivos con una visita guiada en la que se desvela correspondencia histórica, planos y materiales inéditos que reconstruyen la relación de la bodega jerezana con su antigua presencia en Vila Nova de Gaia

  • Visitantes viendo los diferentes tipos de vino. -

Los archivos históricos no son depósitos estáticos de papeles muertos; son laboratorios de la memoria donde descansa la intrahistoria de las naciones, las culturas y, también, las grandes epopeyas comerciales. A menudo se tiende a pensar que la trayectoria de las grandes dinastías del vino del marco de Jerez se circunscribe exclusivamente a las fronteras de la provincia de Cádiz o a las rutas tradicionales de exportación. Sin embargo, los documentos guardan a veces secretos que rompen los esquemas establecidos. Con motivo de la celebración del Día Internacional de los Archivos, la Fundación González Byass ha abierto las puertas de sus instalaciones jerezanas para desvelar algunas de sus joyas documentales más valiosas y desconocidas: un conjunto de cartas privadas, libros copiadores, etiquetas históricas y fotografías que cambian la narrativa de la firma.

  • La mesa llena de documentos sobre la historia de las bodegas.
  • -

La jornada, articulada en torno a una exhaustiva visita guiada que se ha prolongado durante algo más de una hora, ha tenido una doble vertiente. Por un lado, situar al visitante neófito en los orígenes de la compañía y, por otro, sumergirlo de lleno en la monográfica selección de materiales vinculados al vino de Oporto, que atestiguan la inmensa y olvidada aventura industrial de la casa en las cotizadas riberas de Vila Nova de Gaia, el corazón neurálgico del comercio del vino luso.

  • Visitantes viendo los archivos gráficos de la bodega.
  • -

El encargado de guiar al público a través de este laberinto de tinta y papel ha sido Jesús Anguita Duarte, una figura en la que confluyen la gestión institucional y la erudición técnica, ya que ejerce tanto de gerente de la Fundación González Byass como de archivero de la misma. Para esta ocasión, Anguita ha preferido ponerse estrictamente el traje de archivero, consciente de que el valor de la jornada radicaba en la exégesis de los documentos y no tanto en el protocolo corporativo. "Nosotros siempre solemos contar la historia de González Byass, sobre todo si las personas vienen por primera vez, para ponerlas un poco en situación", explica el especialista.

  • Esperanza Garrido, cuyo padre fue arrumbador en Gonzalez Byass.
  • -
  • Pasillo donde se encuentran los retratos de los fundadores de la bodega.
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El misterio del vino "extremely pale"

A lo largo del recorrido, el interés de los asistentes se ha concentrado en dos documentos fundacionales de un valor historiográfico incalculable. El primero de ellos es una carta manuscrita de 1844 que custodia el secreto de uno de los grandes hitos de la vitivinicultura mundial. Se trata de una misiva enviada desde Londres por el socio británico Robert Blake Byass a Manuel María González, el fundador, en Jerez. En el texto, redactado originalmente en inglés, Byass escribe una frase que hoy se lee con reverencia en la casa: "Cuando venga el señor Dubosc por aquí por Londres, hablaremos de ese vino extremadamente pálido que tanto me recomienda".

La trascendencia del hallazgo radica en la literalidad de las palabras del comerciante inglés, quien insiste en el concepto utilizando la fórmula "very, very pale" (muy, muy pálido). "Nosotros asumimos que, por las fechas de la carta, debe referirse al vino Tío Pepe", revela Anguita. Este documento representa ni más ni menos que el acta del nacimiento de la llegada del vino fino al Reino Unido. En la primera mitad del siglo XIX, el consumidor británico rechazaba los caldos claros y secos; exigía vinos olorosos, con más cuerpo y habitualmente con un toque dulce. El vino fino no encajaba en los gustos de la época, y no sería hasta finales de la centuria cuando empezó a comercializarse de forma masiva. "Esa carta demuestra que somos los pioneros en llevar el vino fino a Inglaterra, por lo que es uno de los documentos más destacados de la visita", subraya el archivero.

 

El segundo documento capital que ha fascinado al público es un libro copiador de cartas fechado en 1836, apenas un año después de la fundación de la empresa. En sus páginas se conserva la misiva que un joven Manuel María González envía a un amigo íntimo residente en Nueva York. En ella se lee una confesión íntima que define el devenir de las siguientes seis generaciones de la familia: "No conozco negocio más bonito que el de los vinos, y a él exclusivamente me quiero dedicar". Para la Fundación, estas líneas sencillas perfilan el espíritu fundacional. "Significa que para él era algo más que ganar dinero; era algo que le gustaba de verdad. Estaba a punto de meterse de lleno en ese mundo, como al final hizo, convirtiéndose en un experto", señala Anguita.

La conexión lusa y el impacto visual de Oporto

Tras asentar los pilares históricos de la firma en Jerez, la visita guiada se adentra en el despliegue internacional en Portugal, un capítulo que provoca un asombro unánime entre los asistentes. "Sorprende sobre todo que González Byass tuviese allí bodega y de una manera también prolongada, y bodega física grande, unas instalaciones bastante grandes", detalla Anguita.

  • Libro antiguo de cuentas.
  • -

En lugar de mostrar el repertorio global del archivo, la institución ha seleccionado para esta efeméride piezas muy específicas que reconstruyen visualmente la vida en la filial González Byass y Cía. Oporto. Los visitantes han podido examinar una rica colección de etiquetas de la época destinadas a los vinos de Oporto, cartas circulares y, de manera muy destacada, un espectacular álbum fotográfico de principios del siglo XX. Las imágenes muestran la monumentalidad de las instalaciones en Vila Nova de Gaia, la actividad diaria y los rostros de los operarios portugueses que trabajaban para la firma andaluza.

Aquella imponente infraestructura en el Duero pertenece hoy a la casa lusa Kopke y, en alianza con una empresa hostelera, ha sido transformada en un moderno complejo que combina la actividad bodeguera con el turismo de lujo, albergando cinco restaurantes, hoteles, gimnasios y piscinas. Pero mientras el espacio físico muta hacia el turismo, el verdadero valor científico y la verdad histórica de aquella "historia de ida y vuelta" permanecen a buen recaudo en los folios custodiados en Jerez.

  • Vino que dio la vuelta al mundo con el Juan Sebastian El Cano.
  • -

Con la organización de esta jornada, la Fundación González Byass reafirma su compromiso con la difusión de su patrimonio documental y artístico. Al descorchar sus archivos y mostrar estas cartas inéditas, la entidad demuestra que la conservación de estos fondos no tiene como único fin el almacenamiento pasivo, sino la devolución de la memoria histórica a la sociedad, demostrando cómo una carta de 1844 puede contener la génesis de un icono mundial.

Los archivos históricos no son depósitos estáticos de papeles muertos; son laboratorios de la memoria donde descansa la intrahistoria de las naciones, las culturas y, también, las grandes epopeyas comerciales. A menudo se tiende a pensar que la trayectoria de las grandes dinastías del vino del marco de Jerez se circunscribe exclusivamente a las fronteras de la provincia de Cádiz o a las rutas tradicionales de exportación. Sin embargo, los documentos guardan a veces secretos que rompen los esquemas establecidos. Con motivo de la celebración del Día Internacional de los Archivos, la Fundación González Byass ha abierto las puertas de sus instalaciones jerezanas para desvelar algunas de sus joyas documentales más valiosas y desconocidas: un conjunto de cartas privadas, libros copiadores, etiquetas históricas y fotografías que cambian la narrativa de la firma.

  • La mesa llena de documentos sobre la historia de las bodegas.
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La jornada, articulada en torno a una exhaustiva visita guiada que se ha prolongado durante algo más de una hora, ha tenido una doble vertiente. Por un lado, situar al visitante neófito en los orígenes de la compañía y, por otro, sumergirlo de lleno en la monográfica selección de materiales vinculados al vino de Oporto, que atestiguan la inmensa y olvidada aventura industrial de la casa en las cotizadas riberas de Vila Nova de Gaia, el corazón neurálgico del comercio del vino luso.

  • Visitantes viendo los archivos gráficos de la bodega.
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El encargado de guiar al público a través de este laberinto de tinta y papel ha sido Jesús Anguita Duarte, una figura en la que confluyen la gestión institucional y la erudición técnica, ya que ejerce tanto de gerente de la Fundación González Byass como de archivero de la misma. Para esta ocasión, Anguita ha preferido ponerse estrictamente el traje de archivero, consciente de que el valor de la jornada radicaba en la exégesis de los documentos y no tanto en el protocolo corporativo. "Nosotros siempre solemos contar la historia de González Byass, sobre todo si las personas vienen por primera vez, para ponerlas un poco en situación", explica el especialista.

  • Esperanza Garrido, cuyo padre fue arrumbador en Gonzalez Byass.
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  • Pasillo donde se encuentran los retratos de los fundadores de la bodega.
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El misterio del vino "extremely pale"

A lo largo del recorrido, el interés de los asistentes se ha concentrado en dos documentos fundacionales de un valor historiográfico incalculable. El primero de ellos es una carta manuscrita de 1844 que custodia el secreto de uno de los grandes hitos de la vitivinicultura mundial. Se trata de una misiva enviada desde Londres por el socio británico Robert Blake Byass a Manuel María González, el fundador, en Jerez. En el texto, redactado originalmente en inglés, Byass escribe una frase que hoy se lee con reverencia en la casa: "Cuando venga el señor Dubosc por aquí por Londres, hablaremos de ese vino extremadamente pálido que tanto me recomienda".

La trascendencia del hallazgo radica en la literalidad de las palabras del comerciante inglés, quien insiste en el concepto utilizando la fórmula "very, very pale" (muy, muy pálido). "Nosotros asumimos que, por las fechas de la carta, debe referirse al vino Tío Pepe", revela Anguita. Este documento representa ni más ni menos que el acta del nacimiento de la llegada del vino fino al Reino Unido. En la primera mitad del siglo XIX, el consumidor británico rechazaba los caldos claros y secos; exigía vinos olorosos, con más cuerpo y habitualmente con un toque dulce. El vino fino no encajaba en los gustos de la época, y no sería hasta finales de la centuria cuando empezó a comercializarse de forma masiva. "Esa carta demuestra que somos los pioneros en llevar el vino fino a Inglaterra, por lo que es uno de los documentos más destacados de la visita", subraya el archivero.

 

El segundo documento capital que ha fascinado al público es un libro copiador de cartas fechado en 1836, apenas un año después de la fundación de la empresa. En sus páginas se conserva la misiva que un joven Manuel María González envía a un amigo íntimo residente en Nueva York. En ella se lee una confesión íntima que define el devenir de las siguientes seis generaciones de la familia: "No conozco negocio más bonito que el de los vinos, y a él exclusivamente me quiero dedicar". Para la Fundación, estas líneas sencillas perfilan el espíritu fundacional. "Significa que para él era algo más que ganar dinero; era algo que le gustaba de verdad. Estaba a punto de meterse de lleno en ese mundo, como al final hizo, convirtiéndose en un experto", señala Anguita.

La conexión lusa y el impacto visual de Oporto

Tras asentar los pilares históricos de la firma en Jerez, la visita guiada se adentra en el despliegue internacional en Portugal, un capítulo que provoca un asombro unánime entre los asistentes. "Sorprende sobre todo que González Byass tuviese allí bodega y de una manera también prolongada, y bodega física grande, unas instalaciones bastante grandes", detalla Anguita.

  • Libro antiguo de cuentas.
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En lugar de mostrar el repertorio global del archivo, la institución ha seleccionado para esta efeméride piezas muy específicas que reconstruyen visualmente la vida en la filial González Byass y Cía. Oporto. Los visitantes han podido examinar una rica colección de etiquetas de la época destinadas a los vinos de Oporto, cartas circulares y, de manera muy destacada, un espectacular álbum fotográfico de principios del siglo XX. Las imágenes muestran la monumentalidad de las instalaciones en Vila Nova de Gaia, la actividad diaria y los rostros de los operarios portugueses que trabajaban para la firma andaluza.

Aquella imponente infraestructura en el Duero pertenece hoy a la casa lusa Kopke y, en alianza con una empresa hostelera, ha sido transformada en un moderno complejo que combina la actividad bodeguera con el turismo de lujo, albergando cinco restaurantes, hoteles, gimnasios y piscinas. Pero mientras el espacio físico muta hacia el turismo, el verdadero valor científico y la verdad histórica de aquella "historia de ida y vuelta" permanecen a buen recaudo en los folios custodiados en Jerez.

  • Vino que dio la vuelta al mundo con el Juan Sebastian El Cano.
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Con la organización de esta jornada, la Fundación González Byass reafirma su compromiso con la difusión de su patrimonio documental y artístico. Al descorchar sus archivos y mostrar estas cartas inéditas, la entidad demuestra que la conservación de estos fondos no tiene como único fin el almacenamiento pasivo, sino la devolución de la memoria histórica a la sociedad, demostrando cómo una carta de 1844 puede contener la génesis de un icono mundial.

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