Siendo apenas un niño, Javier Alvero entró en el colegio La Salle Buen Pastor de Jerez, un centro en el que ha permanecido durante nada más y nada menos que 40 años como profesor.
“Hablar de Javier es hablar de una vinculación extraordinaria de 56 años en el colegio, donde entró siendo apenas un niño y donde ha permanecido durante 40 años como profesor. Cuatro décadas en las aulas dan para enseñar a miles de alumnos, pero su legado va muchísimo más allá de los libros de texto”, como han señalado desde este centro educativo religioso situado en el número 18 de la calle Antona de Dios.
Tras toda una vida vinculado a la comunidad lasaliana de dicho centro, a Javier le ha llegado la hora de la jubilación y desde La Salle Buen Pastor han querido despedir “con profunda gratitud a una de sus figuras más queridas y emblemáticas”.
"Unos valores humanos excepcionales"
Javier, como indican desde el referido colegio, representa “la excelencia académica, la cultura con mayúsculas y una curiosidad inagotable, pero sobre todo, encarna unos valores humanos excepcionales. Ha sido ese maestro cercano, sabio y generoso que no solo enseñaba a pensar, sino que inspiraba a ser mejor persona. Un referente de entrega, vocación y cariño hacia la comunidad lasaliana que ha dejado una huella imborrable en distintas generaciones”.
Antiguos alumnos también han querido darle las gracias por las lecciones del ayer y darle la enhorabuena por la jubilación. “Un magnífico profesor de inglés, buen docente y muy exigente en los exámenes”, “gracias por enseñarnos tanto, por tu eterna sonrisa, tu dulzura y tu cariño” o “qué buen profesor y mejor persona”, son algunos de los mensajes que ha recibido.
Sin lugar a dudas, Javier deja una huella difícil de borrar en esta institución. Compañeros y alumnado han querido darle un último abrazo y desearle lo mejor en esta nueva etapa de su vida. “Gracias, Javier, por tu dedicación incansable, por cada lección dentro y fuera del aula, y por ser un pilar fundamental en La Salle Buen Pastor. Te deseamos una feliz y más que merecida jubilación. ¡Esta siempre será tu casa!”, han resaltado desde el referido centro educativo.
Siendo apenas un niño, Javier Alvero entró en el colegio La Salle Buen Pastor de Jerez, un centro en el que ha permanecido durante nada más y nada menos que 40 años como profesor.
“Hablar de Javier es hablar de una vinculación extraordinaria de 56 años en el colegio, donde entró siendo apenas un niño y donde ha permanecido durante 40 años como profesor. Cuatro décadas en las aulas dan para enseñar a miles de alumnos, pero su legado va muchísimo más allá de los libros de texto”, como han señalado desde este centro educativo religioso situado en el número 18 de la calle Antona de Dios.
Tras toda una vida vinculado a la comunidad lasaliana de dicho centro, a Javier le ha llegado la hora de la jubilación y desde La Salle Buen Pastor han querido despedir “con profunda gratitud a una de sus figuras más queridas y emblemáticas”.
"Unos valores humanos excepcionales"
Javier, como indican desde el referido colegio, representa “la excelencia académica, la cultura con mayúsculas y una curiosidad inagotable, pero sobre todo, encarna unos valores humanos excepcionales. Ha sido ese maestro cercano, sabio y generoso que no solo enseñaba a pensar, sino que inspiraba a ser mejor persona. Un referente de entrega, vocación y cariño hacia la comunidad lasaliana que ha dejado una huella imborrable en distintas generaciones”.
Antiguos alumnos también han querido darle las gracias por las lecciones del ayer y darle la enhorabuena por la jubilación. “Un magnífico profesor de inglés, buen docente y muy exigente en los exámenes”, “gracias por enseñarnos tanto, por tu eterna sonrisa, tu dulzura y tu cariño” o “qué buen profesor y mejor persona”, son algunos de los mensajes que ha recibido.
Sin lugar a dudas, Javier deja una huella difícil de borrar en esta institución. Compañeros y alumnado han querido darle un último abrazo y desearle lo mejor en esta nueva etapa de su vida. “Gracias, Javier, por tu dedicación incansable, por cada lección dentro y fuera del aula, y por ser un pilar fundamental en La Salle Buen Pastor. Te deseamos una feliz y más que merecida jubilación. ¡Esta siempre será tu casa!”, han resaltado desde el referido centro educativo.
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