La investigación sobre la tragedia ferroviaria ocurrida en Adamuz (Córdoba), que ha causado al menos 40 fallecidos, avanza con el foco puesto en una rotura de la vía como posible elemento clave del siniestro. Las primeras conclusiones apuntan a un fallo en la soldadura de un carril, que habría provocado el descarrilamiento de un tren de Iryo y, en apenas 20 segundos, la invasión de la vía contraria, donde terminó colisionando con un convoy Alvia.
Según las hipótesis iniciales, los investigadores han descartado que el accidente se produjera por un error humano o un exceso de velocidad. En ese sentido, el presidente de Iryo, Carlos Bertomeu, ha asegurado que el tren circulaba a “una velocidad moderada para la que tiene”. En la misma línea, Joan Rodríguez, del Sindicato Ferroviario, ha señalado que no existen indicios que apunten a que la velocidad fuera un factor determinante en el siniestro.
Una rotura de vía bajo la lupa de los investigadores
La Guardia Civil ha llevado a cabo un rastreo exhaustivo del tramo afectado y ha detectado la ausencia de un fragmento de raíl en uno de los puntos de la línea. El ministro de Transportes y Movilidad Sostenible, Óscar Puente, ha explicado en La Sexta que la rotura no se limita a un único punto, sino que se extiende a lo largo de “200 o 300 metros de vía”. Este dato ha reforzado la complejidad de la investigación, que trata de determinar si el daño en la infraestructura es causa o consecuencia del accidente.
Puente también ha detallado que, en los 20 minutos previos al siniestro, hasta tres trenes circularon por ese mismo tramo sin que se registrara ninguna incidencia. Este elemento añade incertidumbre a la investigación técnica, ya que sugiere que el deterioro de la vía podría haberse producido de forma repentina o haber pasado desapercibido en las inspecciones previas.
Incertidumbre sobre la causa y plazos de recuperación
Pese a que una de las líneas de investigación apunta a un posible fallo en la soldadura del carril, el ministro ha advertido de que atribuir el accidente a ese motivo concreto es, en este momento, “inviable”. La prioridad, según fuentes del Ministerio, es esclarecer si la rotura de la vía fue el origen del descarrilamiento o si se produjo como consecuencia del impacto entre ambos trenes.
Por otro lado, Puente ha señalado el 2 de febrero como la fecha a partir de la cual podría restablecerse la circulación con normalidad. Hasta entonces, Adif confía en habilitar al menos una de las vías para permitir el paso de trenes a muy baja velocidad, mientras continúan las labores de reparación y liberación del segundo carril.







