El CEIP Profesor Juan Carlos Aragón de Cádiz tiene los días contados con ese nombre. La consejera de Desarrollo Educativo y Formación Profesional de la Junta de Andalucía, Carmen Castillo, confirmó este martes que el colegio gaditano previsiblemente estrenará nueva denominación con el inicio del próximo curso escolar, después de que el consejo escolar del centro aprobase este lunes una propuesta para sustituir el nombre del conocido autor carnavalesco. El detonante: la difusión de una sentencia condenatoria firme de 2010 contra Juan Carlos Aragón por malos tratos a su entonces pareja.
El nombre propuesto para sustituirlo es el de Adela del Moral, figura de honda raigambre en el centro. No es una elección casual: Del Moral fue profesora y directora de este mismo colegio y está considerada un referente en la historia del Carnaval de Cádiz por ser la primera autora en obtener un primer premio en el concurso oficial del Teatro Falla. Una mujer pionera que, de prosperar la propuesta, dará nombre a las aulas donde ella misma enseñó.
El consejo escolar aprobó el cambio este lunes
Castillo explicó ante los medios en Cádiz que el órgano de participación del centro abordó la cuestión en su reunión del lunes y trasladó una propuesta concreta que pasa por recuperar el nombre de una destacada figura de la educación gaditana. La consejera reconoció que su preferencia personal habría sido diferente: "A mí me gustaba Andalucía, que era el nombre que tenía antes", en referencia a la antigua denominación del centro, el Colegio Andalucía. Sin embargo, dejó claro que la Junta respaldará la decisión que adopten de forma conjunta la comunidad educativa y las administraciones implicadas: "Adela del Moral, si es perfecto para la comunidad educativa y para el ayuntamiento, para nosotros también lo es".
La consejera se mostró además convencida de que los trámites administrativos no supondrán un obstáculo para que el cambio sea efectivo antes del inicio del nuevo año escolar. "Una vez que nos llegan las actas a la Dirección General de Planificación y Centros Concertados, que es la responsable de la tramitación del procedimiento, no suele tardar mucho. Yo creo que para septiembre esto va a estar listo seguro, para el nuevo curso seguro", señaló.
La sentencia de 2010 que reabrió el debate
El origen de todo este proceso hay que buscarlo en el Ayuntamiento de Cádiz, que anunció la suspensión de homenajes y reconocimientos públicos vinculados a Juan Carlos Aragón tras la difusión de la sentencia firme por malos tratos a su expareja. Aquella decisión municipal abrió un debate más amplio sobre la revisión de los espacios públicos que llevan el nombre del reconocido autor de Carnaval, del que el colegio es el caso más visible y simbólico.
El cambio de nombre de un centro educativo es siempre un proceso que va más allá de lo administrativo. En este caso, la propuesta de sustituir el nombre de un autor carnavalesco condenado por violencia de género por el de una mujer pionera en ese mismo Carnaval tiene una carga simbólica difícil de ignorar. Si los trámites siguen su curso, los niños y niñas de ese colegio volverán en septiembre a un centro con un nombre nuevo, el de una mujer que ya fue parte de su historia mucho antes de que nadie pensara en ponerle su nombre a la puerta.
El CEIP Profesor Juan Carlos Aragón de Cádiz tiene los días contados con ese nombre. La consejera de Desarrollo Educativo y Formación Profesional de la Junta de Andalucía, Carmen Castillo, confirmó este martes que el colegio gaditano previsiblemente estrenará nueva denominación con el inicio del próximo curso escolar, después de que el consejo escolar del centro aprobase este lunes una propuesta para sustituir el nombre del conocido autor carnavalesco. El detonante: la difusión de una sentencia condenatoria firme de 2010 contra Juan Carlos Aragón por malos tratos a su entonces pareja.
El nombre propuesto para sustituirlo es el de Adela del Moral, figura de honda raigambre en el centro. No es una elección casual: Del Moral fue profesora y directora de este mismo colegio y está considerada un referente en la historia del Carnaval de Cádiz por ser la primera autora en obtener un primer premio en el concurso oficial del Teatro Falla. Una mujer pionera que, de prosperar la propuesta, dará nombre a las aulas donde ella misma enseñó.
El consejo escolar aprobó el cambio este lunes
Castillo explicó ante los medios en Cádiz que el órgano de participación del centro abordó la cuestión en su reunión del lunes y trasladó una propuesta concreta que pasa por recuperar el nombre de una destacada figura de la educación gaditana. La consejera reconoció que su preferencia personal habría sido diferente: "A mí me gustaba Andalucía, que era el nombre que tenía antes", en referencia a la antigua denominación del centro, el Colegio Andalucía. Sin embargo, dejó claro que la Junta respaldará la decisión que adopten de forma conjunta la comunidad educativa y las administraciones implicadas: "Adela del Moral, si es perfecto para la comunidad educativa y para el ayuntamiento, para nosotros también lo es".
La consejera se mostró además convencida de que los trámites administrativos no supondrán un obstáculo para que el cambio sea efectivo antes del inicio del nuevo año escolar. "Una vez que nos llegan las actas a la Dirección General de Planificación y Centros Concertados, que es la responsable de la tramitación del procedimiento, no suele tardar mucho. Yo creo que para septiembre esto va a estar listo seguro, para el nuevo curso seguro", señaló.
La sentencia de 2010 que reabrió el debate
El origen de todo este proceso hay que buscarlo en el Ayuntamiento de Cádiz, que anunció la suspensión de homenajes y reconocimientos públicos vinculados a Juan Carlos Aragón tras la difusión de la sentencia firme por malos tratos a su expareja. Aquella decisión municipal abrió un debate más amplio sobre la revisión de los espacios públicos que llevan el nombre del reconocido autor de Carnaval, del que el colegio es el caso más visible y simbólico.
El cambio de nombre de un centro educativo es siempre un proceso que va más allá de lo administrativo. En este caso, la propuesta de sustituir el nombre de un autor carnavalesco condenado por violencia de género por el de una mujer pionera en ese mismo Carnaval tiene una carga simbólica difícil de ignorar. Si los trámites siguen su curso, los niños y niñas de ese colegio volverán en septiembre a un centro con un nombre nuevo, el de una mujer que ya fue parte de su historia mucho antes de que nadie pensara en ponerle su nombre a la puerta.
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