Sofía Parra Capó tenía claro que quería aprender un idioma diferente. Con 15 años, vecina de una pequeña pedanía de Huércal-Overa, eligió el mandarín: una de las lenguas consideradas más complejas del mundo y hablada por más de mil millones de personas. Lo que empezó como curiosidad se ha convertido, dos años después, en un billete a Pekín.
La joven almeriense de 17 años ha conseguido clasificarse para la final mundial de un prestigioso concurso internacional de lengua y cultura, donde será la única representante española en la categoría de secundaria. Lo ha logrado sin profesores presenciales, sin academia y sin haber vivido en el extranjero.
El obstáculo geográfico fue desde el principio evidente. El centro especializado más cercano para estudiar el idioma se encontraba a más de dos horas de distancia. Lejos de frenarse, Sofía construyó su propio método: series, canciones, dibujos animados infantiles y aplicaciones de intercambio lingüístico con hablantes nativos de distintos países.
De un bazar a la final nacional
Uno de los momentos que mejor resumió su progreso llegó cuando apenas llevaba unos meses de estudio. Durante una visita familiar a un comercio regentado por ciudadanos de origen oriental, Sofía entabló una conversación con los propietarios con total naturalidad. En casa confirmaron entonces lo que ya intuían: la joven avanzaba a una velocidad poco habitual.
En menos de dos años obtuvo el nivel B2 de mandarín. Después superó una fase local en Granada y se impuso en la final nacional celebrada en Madrid, lo que le abrió las puertas de la gran cita mundial. "Solo ir ya me parece una oportunidad", ha asegurado la joven.
Música, baile y millones de espectadores
A finales de verano viajará a Pekín para participar en una competición que reunirá a estudiantes de más de cien países durante dos semanas. Las pruebas incluyen una exposición oral, preguntas sobre historia y cultura, y una actuación artística. Sofía tiene previsto combinar música y baile en su propuesta.
La final será retransmitida por la televisión estatal y seguida por millones de espectadores. Los participantes también podrán recibir el apoyo del público a través de votaciones en redes sociales. "Es mi hobbie favorito", ha dicho Sofía sobre el aprendizaje de idiomas, y asegura que la preparación no supone ningún sacrificio: "Leo mucho, practico conversación".
Sofía Parra Capó tenía claro que quería aprender un idioma diferente. Con 15 años, vecina de una pequeña pedanía de Huércal-Overa, eligió el mandarín: una de las lenguas consideradas más complejas del mundo y hablada por más de mil millones de personas. Lo que empezó como curiosidad se ha convertido, dos años después, en un billete a Pekín.
La joven almeriense de 17 años ha conseguido clasificarse para la final mundial de un prestigioso concurso internacional de lengua y cultura, donde será la única representante española en la categoría de secundaria. Lo ha logrado sin profesores presenciales, sin academia y sin haber vivido en el extranjero.
El obstáculo geográfico fue desde el principio evidente. El centro especializado más cercano para estudiar el idioma se encontraba a más de dos horas de distancia. Lejos de frenarse, Sofía construyó su propio método: series, canciones, dibujos animados infantiles y aplicaciones de intercambio lingüístico con hablantes nativos de distintos países.
De un bazar a la final nacional
Uno de los momentos que mejor resumió su progreso llegó cuando apenas llevaba unos meses de estudio. Durante una visita familiar a un comercio regentado por ciudadanos de origen oriental, Sofía entabló una conversación con los propietarios con total naturalidad. En casa confirmaron entonces lo que ya intuían: la joven avanzaba a una velocidad poco habitual.
En menos de dos años obtuvo el nivel B2 de mandarín. Después superó una fase local en Granada y se impuso en la final nacional celebrada en Madrid, lo que le abrió las puertas de la gran cita mundial. "Solo ir ya me parece una oportunidad", ha asegurado la joven.
Música, baile y millones de espectadores
A finales de verano viajará a Pekín para participar en una competición que reunirá a estudiantes de más de cien países durante dos semanas. Las pruebas incluyen una exposición oral, preguntas sobre historia y cultura, y una actuación artística. Sofía tiene previsto combinar música y baile en su propuesta.
La final será retransmitida por la televisión estatal y seguida por millones de espectadores. Los participantes también podrán recibir el apoyo del público a través de votaciones en redes sociales. "Es mi hobbie favorito", ha dicho Sofía sobre el aprendizaje de idiomas, y asegura que la preparación no supone ningún sacrificio: "Leo mucho, practico conversación".
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