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Así vivió el incendio de Los Gallardos el cabrero que se jugó la vida por sus animales: "Se quemaron hasta las tuberías"

Guajid, cabrero de Los Gallardos, bajó caminando entre las llamas para dar de beber a sus cabras mientras medio pueblo se quedaba sin luz, agua ni cobertura

  • Guajid, el cabrero que se jugó la vida en el incendio de Los Gallardos. Informativos Telecinco

La vuelta a casa tras el incendio de Los Gallardos, en Almería, ha sido dura para muchos vecinos. Sin luz, sin agua y sin cobertura, el regreso se ha convertido en un alivio después del terror vivido durante las llamas.

Jackie recuerda el miedo de ver "todo rojo, las llamas extendiéndose y tan rápido". Su casa se ha convertido en un pequeño oasis en medio de la desolación, después de que los bomberos lograran dejarla bien protegida.

Aun así, a Jackie y a Simon les toca ahora ponerla a punto, porque siguen sin agua ni luz. Daniel, fontanero de la zona, trabaja sin descanso en las reparaciones de El Albarico, una de las barriadas más castigadas. Allí, algunos vecinos ya están hoy con los peritos evaluando los daños que ha dejado el incendio en sus casas y en sus terrenos, mientras esperan que se normalice el suministro.

El cabrero que no dudó en jugarse la vida

Sin agua se ha quedado también Guajid, un cabrero que se las ingenia como puede para dar de comer a sus cabras. El pastor enseña los toneles de agua que utiliza y pide a las autoridades que sus animales no mueran tras el incendio.

"Se quemaron hasta las tuberías, mirad cómo está el agua", ha explicado Guajid en Informativos Telecinco. Entre las llamas de Los Gallardos, el cabrero no dudó en jugarse la vida, consciente de que de su trabajo depende toda su familia.

"Bajé caminando para echarles agua, lo que podía hacer para salvarlas... poner algo de mi parte", ha relatado sobre los momentos en los que decidió bajar hasta donde estaban sus animales pese al peligro del fuego.

  • Las cabras de Guajid, por las que se jugó la vida. Informativos Telecinco

Un ojo en la casa y otro en el monte

"No tengo otra cosa que darles, por lo menos para que sobrevivan", ha confesado Guajid tras arriesgar su vida sin pensárselo un segundo por sus cabras. Una situación crítica que se repite en la zona.

Muchos vecinos viven ahora con un ojo puesto en su casa y otro en el terreno. No se fían del todo, aunque los expertos insisten en que no hay peligro inminente.

Aun así, las llamadas se multiplican cada vez que alguien ve humo entre los montes calcinados. Los retenes del Infoca siguen recorriendo la zona, muy atentos a un paisaje que el fuego ha dejado irreconocible.

La vuelta a casa tras el incendio de Los Gallardos, en Almería, ha sido dura para muchos vecinos. Sin luz, sin agua y sin cobertura, el regreso se ha convertido en un alivio después del terror vivido durante las llamas.

Jackie recuerda el miedo de ver "todo rojo, las llamas extendiéndose y tan rápido". Su casa se ha convertido en un pequeño oasis en medio de la desolación, después de que los bomberos lograran dejarla bien protegida.

Aun así, a Jackie y a Simon les toca ahora ponerla a punto, porque siguen sin agua ni luz. Daniel, fontanero de la zona, trabaja sin descanso en las reparaciones de El Albarico, una de las barriadas más castigadas. Allí, algunos vecinos ya están hoy con los peritos evaluando los daños que ha dejado el incendio en sus casas y en sus terrenos, mientras esperan que se normalice el suministro.

El cabrero que no dudó en jugarse la vida

Sin agua se ha quedado también Guajid, un cabrero que se las ingenia como puede para dar de comer a sus cabras. El pastor enseña los toneles de agua que utiliza y pide a las autoridades que sus animales no mueran tras el incendio.

"Se quemaron hasta las tuberías, mirad cómo está el agua", ha explicado Guajid en Informativos Telecinco. Entre las llamas de Los Gallardos, el cabrero no dudó en jugarse la vida, consciente de que de su trabajo depende toda su familia.

"Bajé caminando para echarles agua, lo que podía hacer para salvarlas... poner algo de mi parte", ha relatado sobre los momentos en los que decidió bajar hasta donde estaban sus animales pese al peligro del fuego.

  • Las cabras de Guajid, por las que se jugó la vida. Informativos Telecinco

Un ojo en la casa y otro en el monte

"No tengo otra cosa que darles, por lo menos para que sobrevivan", ha confesado Guajid tras arriesgar su vida sin pensárselo un segundo por sus cabras. Una situación crítica que se repite en la zona.

Muchos vecinos viven ahora con un ojo puesto en su casa y otro en el terreno. No se fían del todo, aunque los expertos insisten en que no hay peligro inminente.

Aun así, las llamadas se multiplican cada vez que alguien ve humo entre los montes calcinados. Los retenes del Infoca siguen recorriendo la zona, muy atentos a un paisaje que el fuego ha dejado irreconocible.

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