Ediciones:

Seguir en Discover

sociedad

¿Un tsunami en Andalucía?: Un estudio del CSIC alerta de esta posibilidad

La falla Averroes podría generar olas de hasta seis metros y dejar poco margen de reacción. La instalación de señales de aviso en Cádiz también advierte de un fenómeno que ya golpeó las costas andaluzas en 1755

  • Una señal de aviso en caso de tsunami.

Este pasado lunes, el Ayuntamiento de Cádiz comenzó a instalar señales de aviso ante posibles tsunamis. La actuación contempla la colocación de 70 elementos destinados a indicar rutas de evacuación y puntos de encuentro en caso de emergencia, una medida que recuerda que este fenómeno ya golpeó las costas andaluzas en 1755, cuando el terremoto de Portugal provocó una ola gigante que causó miles de muertos en las provincias de Huelva y Cádiz.

¿Es posible que vuelva a darse un tsunami en Andalucía? Un estudio del Centro Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) apunta a la posibilidad de un tsunami en el mar de Alborán con impacto potencial en las costas de Almería. El trabajo identifica la falla Averroes como una estructura capaz de generar un terremoto submarino cuyas olas podrían alcanzar los seis metros de altura y llegar a la costa en apenas 21 minutos.

La responsable de prevención y riesgo sísmico del Instituto Andaluz de Geofísica, Mercedes Feriche, recordó en el programa Despierta Andalucía que “nunca hay que olvidar que vivimos en tierra sísmica, de una sismicidad moderada, y no debemos darle la espalda al riesgo, a la posibilidad de un terremoto o un tsunami". Sus palabras reflejan una idea compartida por buena parte de la comunidad científica: el riesgo existe, aunque no implique que un gran tsunami sea inminente.

La posición geológica de Andalucía mantiene activa la amenaza sísmica

Feriche explicó que “Andalucía es una parte de la placa euroasiática que está junto al borde de la placa africana y siempre se producen grandes deformaciones y grandes concentraciones de esfuerzos y terremotos más grandes o pequeños”. Esa interacción tectónica es la responsable de la actividad sísmica que históricamente ha afectado al sur de la península ibérica y al entorno del mar de Alborán.

Los especialistas subrayan que no cualquier terremoto genera un tsunami. Para que ocurra, debe producirse un seísmo de magnitud superior a 7, con epicentro marino y a una profundidad capaz de elevar el fondo oceánico y desplazar grandes volúmenes de agua. Aunque estos eventos son poco frecuentes, el precedente de 1755 y los estudios actuales han llevado a reforzar los planes de prevención y evacuación.

Ante un escenario de este tipo, la recomendación principal es actuar con rapidez. Feriche insistió en que “lo más importante es que se sepa qué hacer en caso de tsunami". La experta aconsejó alejarse inmediatamente de la costa y buscar zonas elevadas, como “un cerro o promontorio o ir a la tercera o cuarta planta de un edificio por si hay una subida del nivel del mar". Las nuevas señales instaladas en Cádiz pretenden precisamente facilitar esa respuesta en los primeros minutos de una posible emergencia.

 

Este pasado lunes, el Ayuntamiento de Cádiz comenzó a instalar señales de aviso ante posibles tsunamis. La actuación contempla la colocación de 70 elementos destinados a indicar rutas de evacuación y puntos de encuentro en caso de emergencia, una medida que recuerda que este fenómeno ya golpeó las costas andaluzas en 1755, cuando el terremoto de Portugal provocó una ola gigante que causó miles de muertos en las provincias de Huelva y Cádiz.

¿Es posible que vuelva a darse un tsunami en Andalucía? Un estudio del Centro Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) apunta a la posibilidad de un tsunami en el mar de Alborán con impacto potencial en las costas de Almería. El trabajo identifica la falla Averroes como una estructura capaz de generar un terremoto submarino cuyas olas podrían alcanzar los seis metros de altura y llegar a la costa en apenas 21 minutos.

La responsable de prevención y riesgo sísmico del Instituto Andaluz de Geofísica, Mercedes Feriche, recordó en el programa Despierta Andalucía que “nunca hay que olvidar que vivimos en tierra sísmica, de una sismicidad moderada, y no debemos darle la espalda al riesgo, a la posibilidad de un terremoto o un tsunami". Sus palabras reflejan una idea compartida por buena parte de la comunidad científica: el riesgo existe, aunque no implique que un gran tsunami sea inminente.

La posición geológica de Andalucía mantiene activa la amenaza sísmica

Feriche explicó que “Andalucía es una parte de la placa euroasiática que está junto al borde de la placa africana y siempre se producen grandes deformaciones y grandes concentraciones de esfuerzos y terremotos más grandes o pequeños”. Esa interacción tectónica es la responsable de la actividad sísmica que históricamente ha afectado al sur de la península ibérica y al entorno del mar de Alborán.

Los especialistas subrayan que no cualquier terremoto genera un tsunami. Para que ocurra, debe producirse un seísmo de magnitud superior a 7, con epicentro marino y a una profundidad capaz de elevar el fondo oceánico y desplazar grandes volúmenes de agua. Aunque estos eventos son poco frecuentes, el precedente de 1755 y los estudios actuales han llevado a reforzar los planes de prevención y evacuación.

Ante un escenario de este tipo, la recomendación principal es actuar con rapidez. Feriche insistió en que “lo más importante es que se sepa qué hacer en caso de tsunami". La experta aconsejó alejarse inmediatamente de la costa y buscar zonas elevadas, como “un cerro o promontorio o ir a la tercera o cuarta planta de un edificio por si hay una subida del nivel del mar". Las nuevas señales instaladas en Cádiz pretenden precisamente facilitar esa respuesta en los primeros minutos de una posible emergencia.

 

COMENTARIOS