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Por qué el euro va a cambiar de cara: así funciona la vida útil de un billete

El Banco Central Europeo ultima el diseño de la próxima generación de billetes, pero el proceso que decide cuándo se retira uno de la circulación funciona, en realidad, todos los días y por motivos muy distintos

  • En la imagen, una cartera con numerosos billetes de euros.

El Banco Central Europeo ha presentado esta semana diez propuestas de diseño para los futuros billetes de euro. Han pasado ya 25 años desde que se lanzaron los primeros billetes y, aunque sufrieron un rediseño hace una década, los motivos que aparecen en ellos siguen siendo los mismos.

Las propuestas se inspiran en dos temáticas: la cultura europea y los ríos y aves del continente. El organismo pondrá en marcha una encuesta pública entre la ciudadanía antes de decidir cuál será el diseño ganador.

La serie actual, conocida como Europa, circula desde 2013, por lo que cumplirá trece años este mismo curso. El BCE ha explicado que el desarrollo de nuevos billetes responde al compromiso con el efectivo como medio de pago del presente y del futuro, reforzando además la identidad europea compartida.

Una renovación que no depende del diseño

El Consejo de Gobierno decidirá el diseño definitivo este año, aunque los nuevos billetes tardarán todavía varios años en llegar a la calle, una vez concluya todo el proceso de fabricación. Mientras tanto, existe otro proceso mucho más constante: la sustitución física de cada billete concreto.

El Banco de España comprueba a diario la autenticidad y el estado de los billetes que le devuelven las entidades de crédito. Los que están en buen estado vuelven a circular; los deteriorados se destruyen y se sustituyen por otros nuevos de la misma serie, sin esperar a ningún rediseño.

  • Los nuevos billetes de euro, pendientes de que el Banco Central Europeo elija entre Cervantes y la cigüeña.
  •  

Esa vida útil varía mucho según la denominación. Los billetes de 5 y 10 euros cambian de manos con más frecuencia y se desgastan antes, con una vida media de apenas uno o dos años. Los de 50 o 100 euros, en cambio, pueden aguantar hasta seis o siete años en circulación.

Qué pasa con un billete roto

Quien tenga un billete manchado, sucio o roto puede acudir al Banco de España o a su entidad de crédito para canjearlo por uno nuevo. La norma general exige presentar más de la mitad de la superficie original del billete, o bien demostrar que la parte que falta ha sido destruida por accidente.

Las monedas siguen una lógica distinta, ya que su emisión depende de cada Estado miembro y no del BCE. Cada país es libre de diseñar la cara nacional de sus monedas, aunque debe incluir siempre las doce estrellas europeas, el país emisor y el año de acuñación. Ese diseño solo puede modificarse ante un cambio de jefe de Estado, cuya efigie puede actualizarse cada 15 años según la normativa comunitaria.

El Banco Central Europeo ha presentado esta semana diez propuestas de diseño para los futuros billetes de euro. Han pasado ya 25 años desde que se lanzaron los primeros billetes y, aunque sufrieron un rediseño hace una década, los motivos que aparecen en ellos siguen siendo los mismos.

Las propuestas se inspiran en dos temáticas: la cultura europea y los ríos y aves del continente. El organismo pondrá en marcha una encuesta pública entre la ciudadanía antes de decidir cuál será el diseño ganador.

La serie actual, conocida como Europa, circula desde 2013, por lo que cumplirá trece años este mismo curso. El BCE ha explicado que el desarrollo de nuevos billetes responde al compromiso con el efectivo como medio de pago del presente y del futuro, reforzando además la identidad europea compartida.

Una renovación que no depende del diseño

El Consejo de Gobierno decidirá el diseño definitivo este año, aunque los nuevos billetes tardarán todavía varios años en llegar a la calle, una vez concluya todo el proceso de fabricación. Mientras tanto, existe otro proceso mucho más constante: la sustitución física de cada billete concreto.

El Banco de España comprueba a diario la autenticidad y el estado de los billetes que le devuelven las entidades de crédito. Los que están en buen estado vuelven a circular; los deteriorados se destruyen y se sustituyen por otros nuevos de la misma serie, sin esperar a ningún rediseño.

  • Los nuevos billetes de euro, pendientes de que el Banco Central Europeo elija entre Cervantes y la cigüeña.
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Esa vida útil varía mucho según la denominación. Los billetes de 5 y 10 euros cambian de manos con más frecuencia y se desgastan antes, con una vida media de apenas uno o dos años. Los de 50 o 100 euros, en cambio, pueden aguantar hasta seis o siete años en circulación.

Qué pasa con un billete roto

Quien tenga un billete manchado, sucio o roto puede acudir al Banco de España o a su entidad de crédito para canjearlo por uno nuevo. La norma general exige presentar más de la mitad de la superficie original del billete, o bien demostrar que la parte que falta ha sido destruida por accidente.

Las monedas siguen una lógica distinta, ya que su emisión depende de cada Estado miembro y no del BCE. Cada país es libre de diseñar la cara nacional de sus monedas, aunque debe incluir siempre las doce estrellas europeas, el país emisor y el año de acuñación. Ese diseño solo puede modificarse ante un cambio de jefe de Estado, cuya efigie puede actualizarse cada 15 años según la normativa comunitaria.

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